{"id":59290,"date":"2025-08-15T10:52:15","date_gmt":"2025-08-15T08:52:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=59290"},"modified":"2025-08-15T10:52:15","modified_gmt":"2025-08-15T08:52:15","slug":"segunda-memoria-ii-de-lucia-de-fatima-tweet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=59290","title":{"rendered":"SEGUNDA MEMORIA II de Lucia de Fatima    Tweet"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/twitter.com\/share?url=https%3A%2F%2Fwww.floracantabrica.com%2F%3Fp%3D59290&amp;count=none&amp;lang=es&amp;via=lorencincoreses&amp;related=Mujerverdosa&amp;text=SEGUNDA MEMORIA II de Lucia de Fatima    Tweet - Flora Cant\u00e1brica\" class=\"twitter-share-button\">Tweet<\/a><\/p><div class=\"article\">\n<div class=\"content_txt\">\n<h2><a title=\"Permanent Link to SEGUNDA MEMORIA II de Lucia de Fatima\" href=\"https:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=57880\" rel=\"bookmark\">SEGUNDA MEMORIA II de Lucia de Fatima<\/a><\/h2>\n<p><a class=\"twitter-share-button\" href=\"http:\/\/twitter.com\/share?url=https%3A%2F%2Fwww.floracantabrica.com%2F%3Fp%3D57880&amp;count=none&amp;lang=es&amp;via=lorencincoreses&amp;related=Mujerverdosa&amp;text=SEGUNDA%20MEMORIA%20II%20de%20Lucia%20de%20Fatima%20-%20Flora%20Cant%C3%A1brica\">Tweet<\/a><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"content_txt\">\n<p><strong>SEGUNDA MEMORIA III de Lucia de Fatima<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>lIl. DESPUES DE LAS APARACIONES<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Luc\u00eda va a la escuela<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><\/li>\n<\/ol>\n<p>Estoy escribiendo hasta aqu\u00ed, sin ton ni son, como se suele<\/p>\n<p>decir; y ya voy dejando atr\u00e1s algunas cosas. Pero estoy haciendo<\/p>\n<p>lo que V. Excia. Rvma. me dijo: que escribiese seg\u00fan lo fuera recordando<\/p>\n<p>con toda sencillez. Pues as\u00ed lo quiero hacer, sin que me<\/p>\n<p>importe el orden ni el estilo. Me parece que as\u00ed mi obediencia es<\/p>\n<p>m\u00e1s perfecta; y, por tanto, m\u00e1s agradable a Nuestro Se\u00f1or y al<\/p>\n<p>Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Vuelvo, pues, a la casa paterna. Ya dije a V. Excia. que mi madre<\/p>\n<p>tuvo que vender nuestro reba\u00f1o, quedando s\u00f3lo con tres ovejas<\/p>\n<p>que llev\u00e1bamos con nosotros al campo; y, cuando no \u00edbamos,<\/p>\n<p>les d\u00e1bamos de comer algunas cosas en el corral. Mi madre me<\/p>\n<p>mand\u00f3, entonces, a la escuela; y, en el tiempo que me quedaba<\/p>\n<p>libre, quer\u00eda que aprendiese a tejer y a coser. As\u00ed, me ten\u00eda segura<\/p>\n<p>en casa y no ten\u00eda que perder tiempo en buscarme.<\/p>\n<p>Un hermoso d\u00eda hablaban mis hermanas de ir a hacer la vendimia<\/p>\n<p>de un rico se\u00f1or de P\u00e9 de C\u00e3o (27), con otras chicas. Mi madre<\/p>\n<p>decidi\u00f3 que ellas ir\u00edan, pero que yo ir\u00eda tambi\u00e9n con ellas. (Tambi\u00e9n<\/p>\n<p>ya dije al principio, que mi madre ten\u00eda la costumbre de no dejarlas ir<\/p>\n<p>a ning\u00fan sitio sin que me llevasen).<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<ol>\n<li>Actitud del P\u00e1rroco<\/li>\n<li><\/li>\n<\/ol>\n<p>Por entonces, el Sr. Cura comenz\u00f3 tambi\u00e9n a preparar a los<\/p>\n<p>ni\u00f1os para una Comuni\u00f3n solemne. Como desde los seis a\u00f1os yo<\/p>\n<p>repet\u00eda la Comuni\u00f3n solemne, mi madre decidi\u00f3 que este a\u00f1o yo<\/p>\n<p>no la har\u00eda, por lo cual no fui a la explicaci\u00f3n de la doctrina. Al salir<\/p>\n<p>de la escuela, cuando los dem\u00e1s ni\u00f1os iban para la puerta del Sr.<\/p>\n<p>Cura, yo me marchaba para mi casa a seguir con mi costura o con<\/p>\n<p>mi tejido. Al buen P\u00e1rroco no le agrad\u00f3 mi falta a la doctrina; y su<\/p>\n<p>hermana, al salir yo de la escuela, mand\u00f3 a llamarme por otra ni\u00f1a.<\/p>\n<p>(27) Esta propiedad, en las proximidades de Torres Novas, perteneci\u00f3 al ingeniero<\/p>\n<p>Mario Godinho. El mismo hizo, el d\u00eda 13 de julio de 1917, la primera fotograf\u00eda<\/p>\n<p>que tenemos de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<p>102<\/p>\n<p>\u00c9sta me encontr\u00f3 ya camino de Aljustrel, junto a la casita de un<\/p>\n<p>pobre hombre, al que llamaban \u2018el Caracol\u2019; me dijo que la hermana<\/p>\n<p>del Sr. Cura me mandaba llamar; y que, por tanto, fuera hacia all\u00e1.<\/p>\n<p>Pensando que era para alg\u00fan interrogatorio, me disculp\u00e9 diciendo<\/p>\n<p>que mi madre me hab\u00eda mandado ir enseguida a casa; y, sin m\u00e1s,<\/p>\n<p>ech\u00e9 a correr como una tonta a trav\u00e9s de los campos, en busca de<\/p>\n<p>un escondrijo, donde no pudiese ser encontrada. Pero esta vez el<\/p>\n<p>juego me sali\u00f3 caro.<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pasados algunos d\u00edas, hubo en la feligres\u00eda una fiesta, cuya<\/p>\n<p>Misa vinieron a cantar varios sacerdotes de fuera. Al terminar la<\/p>\n<p>fiesta, el Sr. Cura me mand\u00f3 llamar, y delante de todos aquellos<\/p>\n<p>sacerdotes me reprendi\u00f3 severamente por no haber ido a la doctrina,<\/p>\n<p>y por no haber acudido al llamamiento de su hermana; en fin,<\/p>\n<p>todas mis debilidades aparecieron all\u00ed y el serm\u00f3n se fue prolongando<\/p>\n<p>por largo rato. Por fin, no s\u00e9 c\u00f3mo apareci\u00f3 all\u00ed un venerable<\/p>\n<p>sacerdote que procur\u00f3 defender mi causa. Quiso disculparme, diciendo<\/p>\n<p>que tal vez fue mi madre la que no me dejaba. Pero el buen<\/p>\n<p>P\u00e1rroco respondi\u00f3:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfLa madre? \u00a1La madre es una santa! \u00a1Esta s\u00ed que es una<\/p>\n<p>criatura que a\u00fan estamos por ver lo que va a salir de aqu\u00ed!<\/p>\n<p>El buen sacerdote, que ven\u00eda a ser Sr. Vicario de Torres Novas,<\/p>\n<p>me pregunt\u00f3 entonces amablemente el motivo de no haber ido a la<\/p>\n<p>doctrina. Expuse entonces la determinaci\u00f3n que hab\u00eda tomado mi<\/p>\n<p>madre. No crey\u00e9ndome el Sr. Cura, me mand\u00f3 que llamase a mi<\/p>\n<p>hermana Gloria, que estaba en el atrio, para informarse de la verdad.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de saber que las cosas eran como yo acababa de<\/p>\n<p>decir, concluy\u00f3:<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<p>\u2013 Pues bien, o la ni\u00f1a viene ahora, estos d\u00edas que faltan, a la<\/p>\n<p>doctrina, y, despu\u00e9s de hacer la confesi\u00f3n conmigo, recibe la Comuni\u00f3n<\/p>\n<p>solemne con los dem\u00e1s ni\u00f1os, o, bien, en la feligres\u00eda no<\/p>\n<p>vuelve a recibir la Comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026..<\/p>\n<p>Al o\u00edr tal propuesta, mi hermana manifest\u00f3 que, cinco d\u00edas antes<\/p>\n<p>yo deb\u00eda partir con ellas y que nos hac\u00eda un gran transtorno; que<\/p>\n<p>si su Rvcia. quer\u00eda, yo ir\u00eda a confesar y comulgar un d\u00eda antes de<\/p>\n<p>partir. El buen P\u00e1rroco no entendi\u00f3 la petici\u00f3n y se mantuvo firme<\/p>\n<p>en su propuesta.<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>Al llegar a casa, informamos a mi madre, que, al enterarse de<\/p>\n<p>lo ocurrido, fue tambi\u00e9n a pedir a su Rvcia., que me confesara y<\/p>\n<p>diese la comuni\u00f3n otro d\u00eda. Pero todo fue in\u00fatil. Mi madre decidi\u00f3,<\/p>\n<p>103<\/p>\n<p>entonces, que a pesar de la distancia del viaje y de las dificultades<\/p>\n<p>de hacerlo \u2013porque, adem\u00e1s de ser largu\u00edsimo, era necesario ir por<\/p>\n<p>caminos malos, atravesar montes y sierras\u2013, despu\u00e9s del d\u00eda de la<\/p>\n<p>Comuni\u00f3n solemne, mi hermano har\u00eda el viaje para llevarme all\u00e1. Yo<\/p>\n<p>creo que sudaba tinta, s\u00f3lo con la idea de tenerme que confesar<\/p>\n<p>con el Sr. Cura. \u00a1Qu\u00e9 miedo el que le ten\u00eda! Lloraba de aflicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 la v\u00edspera, y su Rvcia. mand\u00f3 que todos los ni\u00f1os fuesen<\/p>\n<p>por la tarde a la iglesia para confesarse.<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>All\u00e1 fui, pues, con el<\/p>\n<p>coraz\u00f3n m\u00e1s encogido que si estuviese en una prensa; al entrar en<\/p>\n<p>la iglesia, vi que hab\u00eda varios sacerdotes confesando. En un confesionario,<\/p>\n<p>al fondo, estaba el Padre Cruz, de Lisboa. Yo ya hab\u00eda<\/p>\n<p>hablado con su Rvcia. y me hab\u00eda agradado mucho. Sin tener en<\/p>\n<p>cuenta que en un confesionario abierto, en medio de la iglesia,<\/p>\n<p>estaba el Sr. Cura fij\u00e1ndose en todo, pens\u00e9: primero voy a confesarme<\/p>\n<p>con el P. Cruz y a preguntarle c\u00f3mo he de hacer; y, despu\u00e9s,<\/p>\n<p>voy al Sr. Cura.<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El P. Cruz me recibi\u00f3 con toda amabilidad, y despu\u00e9s de o\u00edrme,<\/p>\n<p>me dio consejos, dici\u00e9ndome que si no quer\u00eda ir al Sr. Cura que<\/p>\n<p>no fuese; que, por ello, el Sr. Cura no podr\u00eda negarme la Comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Radiante de alegr\u00eda con estos consejos, rec\u00e9 la penitencia y me<\/p>\n<p>escap\u00e9 de la iglesia con miedo de que alguien me llamara. Al d\u00eda<\/p>\n<p>siguiente, fui all\u00ed con mi vestido blanco, recelando a\u00fan de que la<\/p>\n<p>Comuni\u00f3n me fuese negada. Pero su Rvcia. se content\u00f3, por entonces,<\/p>\n<p>con hacerme saber, al fin de la fiesta, que no le hab\u00eda pasado<\/p>\n<p>desapercibida mi falta de obediencia en irme a confesar con<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>otro sacerdote.<\/p>\n<p>El buen P\u00e1rroco continu\u00f3 mostr\u00e1ndose cada vez m\u00e1s descontento<\/p>\n<p>y confuso con relaci\u00f3n a los hechos; y, un buen d\u00eda, dej\u00f3 la<\/p>\n<p>parroquia. Se extendi\u00f3, entonces, la noticia de que su Rvcia. se<\/p>\n<p>hab\u00eda ido por mi culpa (28), por no haber querido asumir la responsabilidad<\/p>\n<p>de los hechos. Como era un p\u00e1rroco celoso y querido por el<\/p>\n<p>pueblo, no me faltaron, por ello, motivos para sufrir. Algunas piadosas<\/p>\n<p>mujeres, cuando me encontraban, desahogaban su disgusto,<\/p>\n<p>dirigi\u00e9ndome insultos, y, a veces, me desped\u00edan con un par de bofetadas<\/p>\n<p>o puntapi\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(28) Ciertamente esa no fue la raz\u00f3n de su salida. La dificultad que el P\u00e1rroco ten\u00eda<\/p>\n<p>con sus feligreses, en la construcci\u00f3n de la iglesia, habr\u00eda sido la verdadera<\/p>\n<p>causa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>104<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>Comuni\u00f3n en el sufrimiento<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>Jacinta y Francisco pocas veces tomaban parte en estos mimos<\/p>\n<p>que el Cielo nos enviaba, porque sus padres no consent\u00edan<\/p>\n<p>que nadie les tocase. Pero sufr\u00edan al verme sufrir, y no pocas veces<\/p>\n<p>las l\u00e1grimas les corr\u00edan por la cara al verme afligida y mortificada.<\/p>\n<p>Un d\u00eda Jacinta me dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 Ojal\u00e1 mis padre fueran como los tuyos, para que esta gente<\/p>\n<p>tambi\u00e9n me pudiera pegar, porque as\u00ed tendr\u00eda m\u00e1s sacrificios que<\/p>\n<p>ofrecer a Nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>No obstante, ella sab\u00eda aprovechar bien las ocasiones de mortificarse.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ten\u00edamos por costumbre, de vez en cuando, ofrecer<\/p>\n<p>a Dios el sacrificio de pasar un novenario o un mes sin beber.<\/p>\n<p>Una vez hicimos este sacrificio en pleno mes de agosto, en el que<\/p>\n<p>el calor era sofocante. Volv\u00edamos un d\u00eda, despu\u00e9s de rezar nuestro<\/p>\n<p>Rosario, de Cova de Ir\u00eda, y al llegar junto a una laguna que queda<\/p>\n<p>al lado del camino, me dijo Jacinta<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Oye: tengo tanta sed y me duele tanto la cabeza! Voy a<\/p>\n<p>beber un poco de este agua.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 De \u00e9sta no \u2013le respond\u00ed\u2013, mi madre no quiere que bebamos<\/p>\n<p>de aqu\u00ed, porque hace da\u00f1o. Vamos all\u00e1, a pedir una poquita a t\u00eda<\/p>\n<p>Mar\u00eda dos Anjos. (Era una vecina nuestra que hac\u00eda poco tiempo<\/p>\n<p>se hab\u00eda casado y viv\u00eda all\u00ed en una casita).<\/p>\n<p>\u2013 No, de esa agua buena no quiero. Beber\u00e9 de \u00e9sta, porque en<\/p>\n<p>vez de ofrecer a Nuestro Se\u00f1or la sed, le ofrecer\u00e9 el sacrificio de<\/p>\n<p>beber de esta agua sucia.<\/p>\n<p>Verdaderamente, el agua de esta laguna era muy sucia. Varias<\/p>\n<p>personas lavaban all\u00ed la ropa, y los animales iban a beber y a ba\u00f1arse.<\/p>\n<p>Por ello, mi madre ten\u00eda el cuidado de recomendar a sus<\/p>\n<p>hijos que no bebiesen de esta agua.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otras veces dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 Nuestro Se\u00f1or debe de estar contento con nuestros sacrificios,<\/p>\n<p>porque yo \u00a1tengo tanta, tanta sed!; pero no quiero beber, quiero<\/p>\n<p>sufrir por su amor.<\/p>\n<p>Un d\u00eda est\u00e1bamos sentados en el portal de la casa de mis t\u00edos,<\/p>\n<p>cuando nos dimos cuenta que se aproximaban varias personas.<\/p>\n<p>Francisco y yo, enseguida, corrimos cada uno a nuestro cuarto a<\/p>\n<p>escondernos debajo de las camas. Jacinta dijo:<\/p>\n<p>\u2013 Yo no me escondo; voy a ofrecer a Dios este sacrificio.<\/p>\n<p>105<\/p>\n<p>Y aquellas personas se aproximaron, hablaron con ella, esperaron<\/p>\n<p>mucho tiempo mientras me buscaban y, por fin, se marcharon.<\/p>\n<p>Sal\u00ed entonces de mi escondrijo y le pregunt\u00e9:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Qu\u00e9 respondiste cuando te preguntaron si sab\u00edas d\u00f3nde<\/p>\n<p>est\u00e1bamos?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 No respond\u00ed nada; baj\u00e9 la cabeza y los ojos hacia el suelo y<\/p>\n<p>no dije nada. Hago siempre as\u00ed cuando no quiero decir la verdad. Y<\/p>\n<p>mentir tampoco quiero, porque es pecado.<\/p>\n<p>En verdad, ella ten\u00eda mucho la costumbre de proceder as\u00ed, y<\/p>\n<p>era in\u00fatil cansarse de hacer preguntas, que no obten\u00edan ni la m\u00ednima<\/p>\n<p>respuesta. Sacrificios de esta clase, de ordinario, si nosotros<\/p>\n<p>pod\u00edamos escapar, no est\u00e1bamos dipuestos a ofrecerlos.<\/p>\n<p>Otro d\u00eda, est\u00e1bamos sentados a unos pasos de su casa, a la<\/p>\n<p>sombra de dos higueras que hay sobre el camino. Francisco se<\/p>\n<p>apart\u00f3 un poco, jugando. Notando que se aproximaban varias se\u00f1oras,<\/p>\n<p>corre a darnos la noticia. Como en aquel tiempo se usaban<\/p>\n<p>unos sombreros con unas alas casi del tama\u00f1o de una criba, pensamos<\/p>\n<p>que con semejantes cartapacios no nos ver\u00edan; y, sin m\u00e1s,<\/p>\n<p>subimos a la higuera. Despu\u00e9s que las se\u00f1oras pasaron, descendimos<\/p>\n<p>apresuradamente y, en precipitada fuga, fuimos a escondernos<\/p>\n<p>en un campo de ma\u00edz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta manera nuestra de escaparnos siempre que pod\u00edamos,<\/p>\n<p>constitu\u00eda tambi\u00e9n un motivo de queja del Sr. Cura; y en especial<\/p>\n<p>su Rvcia.se quejaba de que nos escap\u00e1bamos de los sacerdotes.<\/p>\n<p>Era cierto y su Rvcia. ten\u00eda raz\u00f3n. Pero era porque tambi\u00e9n los<\/p>\n<p>sacerdotes nos interrogaban, nos reinterrogaban y nos volv\u00edan a<\/p>\n<p>interrogar. Cuando nos ve\u00edamos en la presencia de un sacerdote,<\/p>\n<p>ya nos dispon\u00edamos a ofrecer a Dios uno de nuestros mayores<\/p>\n<p>sacrificios.<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Prohibici\u00f3n de la peregrinaci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entretanto, el Gobierno no se conformaba con la marcha de<\/p>\n<p>los acontecimientos. Se hab\u00edan puesto en el lugar de las apariciones<\/p>\n<p>unos palos, a modo de arcos, con unas linternas que algunas<\/p>\n<p>personas ten\u00edan el cuidado de mantener encendidas. Mandaron,<\/p>\n<p>pues, una noche a algunos hombres con un autom\u00f3vil para<\/p>\n<p>derribar dichos palos, cortar la encina donde se hab\u00eda dado la aparici\u00f3n<\/p>\n<p>y llevarla arrastrando detr\u00e1s del automovil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<p>106<\/p>\n<p>Por la ma\u00f1ana, se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente la noticia del hecho.<\/p>\n<p>All\u00e1 fui corriendo para ver si era verdad. Pero cu\u00e1l no ser\u00eda mi alegr\u00eda<\/p>\n<p>al ver que los pobres hombres se hab\u00edan equivocado, y en<\/p>\n<p>lugar de la encina aut\u00e9ntica hab\u00edan arrancado una de las colindantes.<\/p>\n<p>Ped\u00ed, entonces, a Nuestra Se\u00f1ora perd\u00f3n por aquellos pobres<\/p>\n<p>hombres y rec\u00e9 por su conversi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pasado alg\u00fan tiempo, en un d\u00eda 13 de mayo, no recuerdo si de<\/p>\n<p>1918 o 19 (29), al amanecer, corri\u00f3 la noticia de que en F\u00e1tima hab\u00eda<\/p>\n<p>una fuerza de caballer\u00eda, para impedir al pueblo la ida a Cova de Ir\u00eda.<\/p>\n<p>Toda la gente, muy asustada, me iba a dar la noticia, diciendo que<\/p>\n<p>seguramente aquel d\u00eda era el \u00faltimo de mi vida. Sin hacer caso de lo<\/p>\n<p>que me dec\u00edan, me puse en camino de la iglesia. Al llegar a F\u00e1tima,<\/p>\n<p>pas\u00e9 por entre los caballos que llenaban la plaza, entr\u00e9 en la iglesia,<\/p>\n<p>o\u00ed la Misa que celebr\u00f3 un sacerdote desconocido, comulgu\u00e9 y, despu\u00e9s<\/p>\n<p>de dar gracias, volv\u00ed en paz a casa, sin que nadie me dijese<\/p>\n<p>una sola palabra. No s\u00e9 si no me vieron o si no me dieron importancia.<\/p>\n<p>Por la tarde, a pesar de las noticias que constantemente llegaban,<\/p>\n<p>de que la tropa hac\u00eda esfuerzos para apartar al pueblo, sin<\/p>\n<p>conseguirlo, all\u00e1 fui tambi\u00e9n para rezar mi Rosario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<p>En el camino,<\/p>\n<p>se junt\u00f3 conmigo un grupo de mujeres que hab\u00edan venido de fuera.<\/p>\n<p>Cuando me aproximaba ya al lugar, vienen al encuentro del grupo<\/p>\n<p>dos militares, fustigando apresuradamente sus caballos para alcanzarnos.<\/p>\n<p>Al llegar junto a nosotros, preguntaron para d\u00f3nde \u00edbamos.<\/p>\n<p>Al o\u00edr la respuesta osada de las mujeres \u2013 \u201cque no les importaba\u201d<\/p>\n<p>-, fustigaron los caballos, haciendo intenci\u00f3n de querer atropellarnos.<\/p>\n<p>Las mujeres huyeron, cada una por su lado, y en un<\/p>\n<p>momento me encontr\u00e9 sola en la presencia de los jinetes. Me preguntaron<\/p>\n<p>entonces mi nombre, a lo que respond\u00ed sin tardar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entonces<\/p>\n<p>me preguntaron si yo era la tal vidente. Respond\u00ed que s\u00ed. Me<\/p>\n<p>dieron entonces la orden de ponerme en medio del camino y de<\/p>\n<p>caminar en medio de los dos caballos, indic\u00e1ndome el camino a<\/p>\n<p>F\u00e1tima.<\/p>\n<p>Al aproximarme a la laguna, de la que ya habl\u00e9, una pobre<\/p>\n<p>mujer que all\u00ed viv\u00eda, de la que hace poco tambi\u00e9n habl\u00e9, al verme a<\/p>\n<p>(29) Fue el 13 de mayo de 1920. Hay fechas que ni la misma Luc\u00eda puede identificar.<\/p>\n<p>107<\/p>\n<p>alguna distancia, as\u00ed entre los caballos, sali\u00f3 al medio del camino<\/p>\n<p>y, como si fuera otra Ver\u00f3nica, procur\u00f3 inculcarme coraje. Los soldados<\/p>\n<p>la obligaron a retirarse sin p\u00e9rdida de tiempo y la pobre mujer<\/p>\n<p>qued\u00f3 deshecha en llanto, lamentando mi desgracia. Algunos<\/p>\n<p>pasos m\u00e1s adelante, me mandaron parar y me preguntaron si aquella<\/p>\n<p>mujer era mi madre. Respond\u00ed que no. Ellos no lo creyeron y<\/p>\n<p>preguntaron si aquella casa no era la m\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De nuevo, les dije que<\/p>\n<ol>\n<li>Ellos entonces, que parec\u00eda que no me cre\u00edan, me mandaron<\/li>\n<\/ol>\n<p>seguir un poco m\u00e1s adelante, hasta la casa de mis padres. Al llegar<\/p>\n<p>a un terreno, que queda un poco antes de entrar en Aljustrel, junto<\/p>\n<p>a una peque\u00f1a fuente, al ver all\u00ed abiertos unos hoyos para plantar<\/p>\n<p>\u00e1rboles, me mandaron parar y, tal vez para asustarme, le dijo el<\/p>\n<p>uno al otro:<\/p>\n<p>\u2013 Aqu\u00ed hay hoyos abiertos. Con una de nuestras espadas le<\/p>\n<p>cortamos la cabeza y aqu\u00ed la dejamos, ya enterrada. As\u00ed acabamos<\/p>\n<p>con esto de una vez para siempre.<\/p>\n<p>Al o\u00edr estas palabras, cre\u00ed realmente llegado mi \u00faltimo momento;<\/p>\n<p>pero qued\u00e9 tan tranquila, como si nada de aquello fuese conmigo.<\/p>\n<p>Pasado un momento, en que pareci\u00f3 quedaron pensativos, el otro<\/p>\n<p>res.pondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 No, no tenemos autorizaci\u00f3n para eso.<\/p>\n<p>Y me mandaron continuar mi camino. Atraves\u00e9 as\u00ed, nuestra<\/p>\n<p>peque\u00f1a aldea, hasta llegar a casa de mis padres. Toda la gente<\/p>\n<p>sal\u00eda a las puertas y ventanas para ver lo que pasaba. Unos se<\/p>\n<p>re\u00edan con burla, otros lamentaban con pena mi suerte. Al llegar a<\/p>\n<p>mi casa, me mandaron llamar a mis padres. No estaban. Uno se<\/p>\n<p>baj\u00f3, entonces, para ver si estaban escondidos. Dio una vuelta por<\/p>\n<p>la casa; y despu\u00e9s, al no encontrarlos, me dio la orden de no salir<\/p>\n<p>de all\u00ed m\u00e1s en aquel d\u00eda; y, montando en sus caballos, se fueron.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al caer la tarde, corri\u00f3 la noticia de que la tropa se hab\u00eda retirado,<\/p>\n<p>vencida por el pueblo; y al ponerse el sol, yo rezaba mi Rosario<\/p>\n<p>en Cova de Ir\u00eda, acompa\u00f1ada por centenares de personas. Seg\u00fan<\/p>\n<p>me contaron despu\u00e9s, cuando yo iba prisionera, algunas personas<\/p>\n<p>fueron a avisar a mi madre de lo que pasaba; ella respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013 Si es cierto que ella vio a Nuestra Se\u00f1ora, Nuestra Se\u00f1ora la<\/p>\n<p>defender\u00e1; y si ella miente, est\u00e1 bien que sea castigada.<\/p>\n<p>Y permaneci\u00f3, como antes, tranquila.<\/p>\n<p>Ahora, alguien me ha de preguntar:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>\u2013 Y mientras pas\u00f3 todo eso, \u00bfqu\u00e9 fue de tus compa\u00f1eros?<\/p>\n<p>108<\/p>\n<p>\u2013 No lo s\u00e9. No recuerdo nada de ellos en este momento. Tal<\/p>\n<p>vez los padres, en vista de las noticias que corr\u00edan, no los dejaron<\/p>\n<p>salir de casa en ese d\u00eda.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li>La madre de Luc\u00eda enferma gravemente<\/li>\n<\/ol>\n<p>El Se\u00f1or deb\u00eda complacerse en verme sufrir, pues me preparaba<\/p>\n<p>a\u00fan un c\u00e1liz mucho m\u00e1s amargo, que dentro de poco me<\/p>\n<p>dar\u00eda a beber: mi madre cay\u00f3 gravemente enferma, hasta tal punto<\/p>\n<p>que un d\u00eda la cre\u00edamos agonizante. Fuimos, entonces, todos sus<\/p>\n<p>hijos junto a su cama, para recibir su \u00faltima bendici\u00f3n y besarle su<\/p>\n<p>mano moribunda. Por ser la m\u00e1s joven fui la \u00faltima. Mi pobre madre,<\/p>\n<p>al verme, se reanim\u00f3 un poco, me ech\u00f3 los brazos al cuello y,<\/p>\n<p>suspirando, exclam\u00f3:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Mi pobre hija!, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de ti sin madre? Muero con el<\/p>\n<p>coraz\u00f3n atravesado por ti.<\/p>\n<p>Y, prorrumpiendo en amargos sollozos, me apretaba cada vez<\/p>\n<p>m\u00e1s a su pecho. Mi hermana mayor me arranc\u00f3 de sus brazos a la<\/p>\n<p>fuerza; y, llev\u00e1ndome a la cocina, me prohibi\u00f3 volver m\u00e1s al cuarto<\/p>\n<p>de la enferma; y concluy\u00f3 diciendo.<\/p>\n<p>\u2013 Madre muere amargada con los disgustos que t\u00fa le has dado.<\/p>\n<p>Me arrodill\u00e9, inclin\u00e9 la cabeza sobre un banco y con una profunda<\/p>\n<p>amargura, como nunca hab\u00eda experimentado, ofrec\u00ed a nuestro<\/p>\n<p>buen Dios este sacrificio. Pocos momentos despu\u00e9s, mis dos<\/p>\n<p>hermanas mayores, viendo el caso perdido, vuelven junto a m\u00ed y<\/p>\n<p>me dicen:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 Luc\u00eda, si es cierto que viste a Nuestra Se\u00f1ora, vete ahora a<\/p>\n<p>Cova de Ir\u00eda. P\u00eddele que cure a nuestra madre. Prom\u00e9tele lo que<\/p>\n<p>quieras, que lo haremos; y entonces, creeremos.<\/p>\n<p>Sin detenerme un momento, me puse en camino. Para no ser<\/p>\n<p>vista, me fui por un atajo que hay entre los campos, rezando hasta<\/p>\n<p>all\u00ed el Rosario. Hice a la Sant\u00edsima Virgen mi petici\u00f3n; desahogu\u00e9<\/p>\n<p>all\u00ed mi dolor, derramando copiosas l\u00e1grimas, y volv\u00ed a casa, confortada<\/p>\n<p>con la esperanza de que mi querida Madre del Cielo me dar\u00eda<\/p>\n<p>la salud de la madre de la tierra. Al entrar en casa, mi madre ya<\/p>\n<p>sent\u00eda alguna mejor\u00eda; y, pasados tres d\u00edas, ya pod\u00eda desempe\u00f1ar<\/p>\n<p>sus trabajos dom\u00e9sticos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Yo hab\u00eda prometido a la Sant\u00edsima Virgen, si Ella me conced\u00eda lo<\/p>\n<p>que yo le ped\u00eda, ir all\u00e1, durante nueve d\u00edas seguidos, acompa\u00f1a109<\/p>\n<p>da de mis hermanas, rezar el Rosario e ir de rodillas desde lo alto del<\/p>\n<p>camino hasta los pies de la encina; y el \u00faltimo d\u00eda llevar nueve ni\u00f1os<\/p>\n<p>pobres y darles al fin una comida. Fuimos, pues, a cumplir mi promesa,<\/p>\n<p>acompa\u00f1adas de mi madre, que dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Qu\u00e9 cosa!, Nuestra Se\u00f1ora me cur\u00f3, y yo parece que a\u00fan<\/p>\n<p>no creo. No s\u00e9 c\u00f3mo es esto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Muerte del padre<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuestro buen Dios me dio este consuelo, pero de nuevo llamaba<\/p>\n<p>a la puerta con otro sacrificio, no menos peque\u00f1o. Mi padre<\/p>\n<p>era un hombre sano, robusto, que no sab\u00eda qu\u00e9 era un dolor de<\/p>\n<p>cabeza. Y, en menos de 24 horas, casi de repente, una pulmon\u00eda<\/p>\n<p>doble, lo llev\u00f3 a la eternidad (30). Mi dolor fue tal que cre\u00ed que mor\u00eda.<\/p>\n<p>El era el \u00fanico que continuaba mostr\u00e1ndose mi amigo, y en las<\/p>\n<p>discusiones que contra m\u00ed se levantaban en familia, era el \u00fanico<\/p>\n<p>que me defend\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Dios m\u00edo, Dios m\u00edo! \u2013exclamaba yo retirada en mi cuarto\u2013<\/p>\n<p>nunca pens\u00e9 que me tuvieses guardado tanto sufrimiento. Pero<\/p>\n<p>sufro por tu amor, en reparaci\u00f3n de los pecados cometidos contra<\/p>\n<p>el Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, por el Santo Padre y por la conversi\u00f3n<\/p>\n<p>de los pecadores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Enfermedad y muerte de Jacinta y Francisco<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por este tiempo, Jacinta y Francisco comenzaron tambi\u00e9n a<\/p>\n<p>empeorar (31). Jacinta me dec\u00eda algunas veces:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Siento un dolor tan grande en mi pecho! Pero no digo nada<\/p>\n<p>a mi madre; quiero sufrir por Nuestro Se\u00f1or, en reparaci\u00f3n de los<\/p>\n<p>pecados cometidos contra el Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, por el<\/p>\n<p>Santo Padre y por la conversi\u00f3n de los pecadores.<\/p>\n<p>Cuando un d\u00eda por la ma\u00f1ana llegu\u00e9 junto a ella, me pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfCu\u00e1ntos sacrificios ofreciste esta noche a Nuestro Se\u00f1or?<\/p>\n<p>\u2013 Tres: me levant\u00e9 tres veces para rezar las oraciones del \u00c1ngel.<\/p>\n<p>(30) El padre de Luc\u00eda falleci\u00f3 el 31 de julio de 1919.<\/p>\n<p>(31) Francisco y Jacinta enferman casi al mismo tiempo, a finales de octubre de<\/p>\n<p>1918.<\/p>\n<p>110<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 Pues yo le ofrec\u00ed muchos, muchos; no s\u00e9 cu\u00e1ntos fueron,<\/p>\n<p>porque tuve muchos dolores y no me quej\u00e9.<\/p>\n<p>Francisco era m\u00e1s callado. Hac\u00eda habitualmente todo lo que<\/p>\n<p>nos ve\u00eda hacer a nosotras, y raras veces suger\u00eda algo. En su dolencia<\/p>\n<p>sufr\u00eda con una paciencia heroica, sin dejar nunca escapar ning\u00fan<\/p>\n<p>gemido, ni la m\u00e1s leve queja. Le pregunt\u00e9 un d\u00eda poco antes de<\/p>\n<p>morir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 Francisco, \u00bfsufres mucho?<\/p>\n<p>\u2013 S\u00ed; pero lo sufro todo por amor de Nuestro Se\u00f1or y de Nuestra<\/p>\n<p>Se\u00f1ora.<\/p>\n<p>Un d\u00eda me dio la cuerda de la que ya habl\u00e9 y me dijo:<\/p>\n<p>\u2013 Toma, ll\u00e9vatela antes que mi madre la vea. Ahora ya no soy<\/p>\n<p>capaz de ponermela en la cintura.<\/p>\n<p>Tomaba todo lo que la madre le llevaba, y nunca llegu\u00e9 a saber<\/p>\n<p>si alguna cosa le repugnaba.<\/p>\n<p>As\u00ed lleg\u00f3 el d\u00eda feliz de partir para el Cielo (32). La v\u00edspera nos<\/p>\n<p>dijo, a m\u00ed y a su hermanita:<\/p>\n<p>\u2013 Voy al Cielo, pero all\u00ed he de pedir mucho a Nuestro Se\u00f1or y a<\/p>\n<p>Nuestra Se\u00f1ora que os lleve tambi\u00e9n all\u00e1 en breve.<\/p>\n<p>Me parece que ya describ\u00ed, en el escrito sobre Jacinta, lo<\/p>\n<p>mucho que nos cost\u00f3 esta separaci\u00f3n. Por ello, no lo repito ahora<\/p>\n<p>aqu\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"8\">\n<li>Paciencia de Jacinta en la enfermedad<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jacinta se qued\u00f3, pues, all\u00ed con su dolencia que poco a poco<\/p>\n<p>se fue agravando. Tampoco voy ahora a describirla, porque tambi\u00e9n<\/p>\n<p>lo hice ya. S\u00f3lo voy a contar alg\u00fan que otro acto de virtud que<\/p>\n<p>le vi practicar y que me parece que a\u00fan no describ\u00ed.<\/p>\n<p>Su madre sab\u00eda que le repugnaba la leche. Un d\u00eda le llev\u00f3,<\/p>\n<p>junto con la taza de leche, un hermoso racimo de uvas.<\/p>\n<p>\u2013 Jacinta, le dijo, toma; si no puedes tomar la leche, d\u00e9jala y<\/p>\n<p>t\u00f3mate las uvas.<\/p>\n<p>\u2013 No, madre m\u00eda; las uvas no las quiero, ll\u00e9vatelas; dame m\u00e1s<\/p>\n<p>bien la leche, que si la tomo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(32) Francisco muri\u00f3 en la casa de sus padres, en Aljustrel, el 4 de abril de 1919.<\/p>\n<p>111<\/p>\n<p>Y, sin mostrar la m\u00ednima repugnancia, la tom\u00f3. Mi t\u00eda se retir\u00f3<\/p>\n<p>contenta, pensando que el fastidio de su hijita iba desapareciendo.<\/p>\n<p>Jacinta se volvi\u00f3 despu\u00e9s a m\u00ed y me dijo:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Me apetec\u00edan t\u00e1nto aquellas uvas y me cost\u00f3 t\u00e1nto tomar la<\/p>\n<p>leche! Pero quise ofrecer este sacrificio a Nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Otro d\u00eda, por la ma\u00f1ana, la encontr\u00e9 muy desfigurada y le pregunt\u00e9<\/p>\n<p>si se encontraba peor.<\/p>\n<p>\u2013 Esta noche, dijo, tuve muchos dolores, y quise ofrecer a<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or el sacrificio de no moverme en la cama; por eso no<\/p>\n<p>dorm\u00ed nada.<\/p>\n<p>Otra vez me dijo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 Cuando estoy sola, dejo la cama para rezar las oraciones<\/p>\n<p>del \u00c1ngel; pero ahora ya no soy capaz de llegar con la cabeza al<\/p>\n<p>suelo, porque me caigo. Rezo s\u00f3lo de rodillas.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, en que tuve ocasi\u00f3n de hablar con el Sr. Vicario, su Rvcia.<\/p>\n<p>me pregunt\u00f3 por Jacinta y su estado de salud. Le dije lo que me<\/p>\n<p>parec\u00eda de su estado de salud, y despu\u00e9s, cont\u00e9 a su Rvcia. lo que<\/p>\n<p>ella me hab\u00eda dicho: que ya no era capaz de inclinarse hasta el suelo<\/p>\n<p>para rezar. Su Rvcia. me mand\u00f3, entonces, decirle que no quer\u00eda<\/p>\n<p>que descendiese m\u00e1s de la cama para rezar; que echada en la<\/p>\n<p>cama rezase s\u00f3lo lo que pudiese, sin cansarse. Le di el recado en<\/p>\n<p>la primera ocasi\u00f3n que tuve y ella me pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfY Nuestro Se\u00f1or quedar\u00e1 contento?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"navigation\">\n<div class=\"alignleft\">\u00ab\u00a0<a href=\"https:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=58493\" rel=\"prev\">Biogeography of Spain. Paisajes de Asturias. 1\u00ba.Landscapes of Asturias Spain,<\/a><\/div>\n<div class=\"alignright\"><a href=\"https:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=58019\" rel=\"next\">Llegada del Padre Dami\u00e1n a Molokai:\u00a0<\/a>\u00a0\u00bb<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"post-57880\" class=\"post\">\n<p class=\"postmetadataalt\">This entry was posted on lunes, septiembre 2nd, 2024 at 12:36 and is filed under\u00a0<a href=\"https:\/\/www.floracantabrica.com\/?cat=1\" rel=\"category\">Biogeografia (Biogeograhy) del norte de Espa\u00f1a (Spain)<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.floracantabrica.com\/?cat=4\" rel=\"category\">Divulgaci\u00f3n<\/a>. You can follow any responses to this entry through the\u00a0<a href=\"https:\/\/www.floracantabrica.com\/?feed=rss2&amp;p=57880\">RSS 2.0<\/a>\u00a0feed. 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DESPUES DE LAS APARACIONES &nbsp; Luc\u00eda va a la escuela &nbsp; Estoy escribiendo hasta aqu\u00ed, sin ton ni son, como se suele decir; y ya voy dejando atr\u00e1s algunas cosas. 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