{"id":44148,"date":"2019-04-19T19:22:04","date_gmt":"2019-04-19T17:22:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=44148"},"modified":"2022-06-16T13:57:12","modified_gmt":"2022-06-16T11:57:12","slug":"frases-del-dia19-4-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=44148","title":{"rendered":"frases del dia,19. 4 .19"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/twitter.com\/share?url=https%3A%2F%2Fwww.floracantabrica.com%2F%3Fp%3D44148&amp;count=none&amp;lang=es&amp;via=lorencincoreses&amp;related=Mujerverdosa&amp;text=frases del dia,19. 4 .19 - Flora Cant\u00e1brica\" class=\"twitter-share-button\">Tweet<\/a><\/p><p><strong>MARIAM BAOUARDY<\/strong><\/p>\n<p>&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>..<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/image00233.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-33702\" src=\"http:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/image00233.jpg\" alt=\"image002\" width=\"567\" height=\"674\" srcset=\"https:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/image00233.jpg 567w, https:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/image00233-252x300.jpg 252w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;..<\/p>\n<p>Mar\u00eda de Jes\u00fas Crucificado, es una santa cat\u00f3lica que fue monja de la Orden de Carmelitas Descalzos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>A la muerte de sus padres, seg\u00fan la costumbre oriental, los ni\u00f1os fueron repartidos entre sus parientes: Pablo fue adoptado por una t\u00eda materna que habitaba en un pueblo vecino y Mariam fue adoptada por un t\u00edo paterno, de situaci\u00f3n acomodada quien despu\u00e9s de algunos a\u00f1os se trasladar\u00e1 a Alejandr\u00eda en Egipto. Los dos hermanitos no se volver\u00e1n a ver nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De la infancia de Mariam, no sabemos casi nada, solamente unos cuantos recuerdos que ella misma nos contar\u00e1 m\u00e1s tarde, de los cuales trasparenta siempre una particular protecci\u00f3n celeste.<\/p>\n<p>El episodio m\u00e1s delicado e \u00edntimo fue ciertamente, aquel que le sucede en una ocasi\u00f3n, es un peque\u00f1o incidente dom\u00e9stico. A la peque\u00f1a le hab\u00edan regalado unos pajaritos en una jaula, ella quer\u00eda cuidarlos pero no era capaz de hacerlo y pretendiendo ba\u00f1arlos como se ba\u00f1an a los beb\u00e9s, todos los pajaritos murieron.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Mientras los enterraba ella sinti\u00f3 agitarse su coraz\u00f3n de pesar, pero una voz interiormente le dice: \u201cMira, todo pasa! Pero si t\u00fa quieres entregarme tu coraz\u00f3n, yo permanecer\u00e9 siempre contigo\u201d.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Era todav\u00eda muy peque\u00f1a, pero nunca olvidar\u00e1 aquella voz.<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n, un peregrino venerable, lleg\u00f3 y como de costumbre se hosped\u00f3 en la casa, y he aqu\u00ed que cuando \u00e9l se encuentra con la ni\u00f1a, mir\u00e1ndola lleno de una emoci\u00f3n extra\u00f1a implora: \u201cCuidad a esta Ni\u00f1a, os lo ruego, cuidad a esta Ni\u00f1a!\u201d<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, cuando Mariam contar\u00e1 esta historia, en su infinita humildad explicar\u00e1: \u201cTal vez este santo hombre, presintiendo mis pecados, sentir\u00eda preocupaci\u00f3n por la salvaci\u00f3n de mi alma!<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En realidad, crec\u00eda como un \u00e1ngel, siendo su m\u00e1s grande deseo hacer la Primera Comuni\u00f3n. Logr\u00f3 hacerla unos a\u00f1os antes de lo previsto porque, a fuerza de insistir con el sacerdote hab\u00eda logrado arrancarle un distra\u00eddo s\u00ed, al cual la peque\u00f1a, de casi ocho a\u00f1os, obedece prontamente.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong> Cuando Mariam alcanza la pubertad \u2013 Seg\u00fan lo acostumbrado estaba ya comprometida en matrimonio con un pariente lejano, sin siquiera saberlo- le dijeron que el momento de contraer matrimonio hab\u00eda llegado: Llega el novio trayendo joyas preciosas y la familia hab\u00eda preparado suntuosos vestidos bordados.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0 \u00a0 Pero Mariam no consegu\u00eda estar en paz pues aquella Voz que hab\u00eda sentido cuando era ni\u00f1a (\u201cSi quieres entregarme tu coraz\u00f3n, yo permanecer\u00e9 contigo para siempre\u201d), le recordaba que ella hab\u00eda dado ya su s\u00ed y ahora que ten\u00eda trece a\u00f1os no pod\u00eda pronunciar otro s\u00ed.<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/strong><\/p>\n<p><strong>La familia no pod\u00eda entenderla, pensaban que se trataba de un capricho pasajero de los cuales son con frecuencia v\u00edctimas las muchachas, llamaron al sacerdote y hasta al Obispo de la Comunidad para que le explicaran la obediencia que deb\u00eda a sus padres adoptivos trat\u00e1ndose de un asunto tan importante<\/strong>.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El d\u00eda en que el esposo se present\u00f3 para la ceremonia, y todos esperaban que Mariam saliera de su habitaci\u00f3n adornada con vestidos preciosos y joyas, ella se present\u00f3 con sus largos cabellos cortados y colocados en una bandeja junto con las joyas de oro.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>La ira de su t\u00edo fue tan grande que la joven fue enviada a la cocina junto con los esclavos de la casa someti\u00e9ndola a su propia vejaci\u00f3n. Y el confesor \u2013que no entend\u00eda nada- lleg\u00f3 hasta negarle la absoluci\u00f3n y a prohibirle la comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de tres meses de sufrimientos, Mariam se acord\u00f3 de su hermano Pablo que se encontraba en Palestina e intent\u00f3 ponerse en contacto con \u00e9l. Hizo escribir una carta y por la tarde, a escondidas, la llev\u00f3 a un siervo musulm\u00e1n que hab\u00eda conocido en la casa de su t\u00edo y que deb\u00eda partir para Nazareth.<\/p>\n<p>,,,,,,,,,,,,,,<\/p>\n<p><strong> El criado conoc\u00eda las aventuras y los sufrimientos de la joven. Cuando ella toda afanada lleg\u00f3, la familia estaba por comenzar la cena, la esposa y la madre del musulm\u00e1n insistieron para que ella se quedara a cenar, la trataron con cortes\u00eda, le pidieron que les contara los \u00faltimos acontecimientos. El hombre se iba encolerizando cada vez m\u00e1s, dec\u00eda que los cristianos no ten\u00edan coraz\u00f3n, exhortaba a la muchacha a abandonar a sus correligionarios, y hasta le ofrec\u00eda su propia casa&#8230;<\/strong><\/p>\n<p><strong>,,,,,,,,,,,,,<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0 \u00a0 En ese entonces, el odio religioso era tan violento y pronto a encenderse por una nonada. Mariam reacciona: \u201cmusulmana yo? Jam\u00e1s! Yo soy hija de la Iglesia cat\u00f3lica y espero de permanecer tal a lo largo de toda mi vida\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p><strong>La respuesta fue una patada del hombre que la hizo caer por tierra; despu\u00e9s, enceguecido de la ira, desenvain\u00f3 su espada y le cort\u00f3 la garganta. Para desembarazarse del cad\u00e1ver lo envolvieron en una s\u00e1bana y lo botaron en una oscura senda en las afueras del pueblo<\/strong>.<\/p>\n<p>Era el 7 de septiembre de 1858.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s, lo sabemos s\u00f3lo del recuento hecho por Mariam muchos a\u00f1os despu\u00e9s, cuando ya era una santa monja carmelita de clausura: dec\u00eda que le pareci\u00f3 entrar en el Para\u00edso donde hab\u00eda visto a la Virgen y a los santos y tambi\u00e9n a sus padres, y a la Gloriosa Trinidad.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Luego, una voz le hab\u00eda dicho: \u201cTu libro no ha sido terminado de escribir\u201d entonces se encontr\u00f3 en una gruta donde pas\u00f3 varios d\u00edas v\u00edctima de la fiebre, asistida por una mujer joven, que parec\u00eda ser una religiosa y que vest\u00eda un velo celeste. \u00c9sta la atend\u00eda, la alimentaba y la hac\u00eda dormir prolongadamente. Alrededor de unas cuatro semanas despu\u00e9s, esta religiosa la hab\u00eda llevado a la Iglesia de los franciscanos, dej\u00e1ndola all\u00ed.<\/p>\n<p>,,,,,,,,,,,,,<\/p>\n<p>Por lo general, Mariam no dec\u00eda de haber estado asistida por la Virgen Mar\u00eda, mostraba solo la cicatriz de una longitud de diez cent\u00edmetros y un cent\u00edmetro de ancho que atravesaba su cuello.<\/p>\n<p>Diecis\u00e9is a\u00f1os despu\u00e9s del hecho, un m\u00e9dico c\u00e9lebre, ateo que la visitar\u00e1 en Francia, en Marsella, constatando que le faltaban algunos anillos de la tr\u00e1quea, dir\u00e1: \u201cUn Dios debe existir, porque nadie en el mundo, sin un milagro, podr\u00eda sobrevivir despu\u00e9s de una herida como \u00e9sta\u201d.<\/p>\n<p>,,,,,,,,,,,,,<\/p>\n<p>S\u00f3lo durante un \u00e9xtasis ocurrido el 7 de septiembre de 1874, se la oy\u00f3 exclamar: \u201cHoy estaba conmigo la Madre m\u00eda. Hoy yo le he consagrado toda mi vida&#8230; En la noche me hab\u00edan cortado el cuello y ya al d\u00eda siguiente Mar\u00eda me ten\u00eda con Ella\u201d<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>La familia adoptiva de Mariam estaba convencida de la fuga de esta hija extra\u00f1a y desobediente y Mariam jam\u00e1s volvi\u00f3 a buscarla.<\/p>\n<p>,,,,,,,,,,,,,,<\/p>\n<p>As\u00ed, con apenas trece a\u00f1os, se convierte en una pobre criada, primero en Alejandr\u00eda, despu\u00e9s en Jerusal\u00e9n y luego en Beirut. Prefer\u00eda escoger familias pobres, y termin\u00f3 por cuidar una familia enferma y reducida a la miseria para la cual ella misma ten\u00eda que mendigar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>,,,,,,,,,,,,,<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No le faltaron aventuras, peligros, humillaciones, pero parec\u00eda que siempre alguien la proteg\u00eda.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>En 1863 acept\u00f3 la invitaci\u00f3n a entrar en el noviciado de las hermanas de San Jos\u00e9, aunque si no ten\u00eda otra cosa que ofrecer que su amor por Dios y su disponibilidad a realizar los trabajos m\u00e1s humildes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se ofrec\u00eda con alegr\u00eda para todos los trabajos pesados. \u201cHacer yo esto , porque yo tener tiempo\u201d dec\u00eda en su pobre franc\u00e9s, mientras se esforzaba por preceder en la fatiga a sus compa\u00f1eras.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si la correg\u00edan, dec\u00eda: \u201cPerd\u00f3n, yo muy mala. T\u00fa orar por m\u00ed\u201d. Tuteaba a todo el mundo: a las hermanas, a la superiora, a los obispos y cardenales. Y \u00e9sta ser\u00e1 su caracter\u00edstica personal para siempre.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>La mayor parte del tiempo lo pasaba en la cocina o en la lavander\u00eda.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>Pero entre los hornillos y la lej\u00eda a menudo se suced\u00edan los \u00e9xtasis y las visiones. Entre el jueves y el viernes, en sus manos y en sus pies, le aparec\u00edan estigmas sangrantes que ella los consideraba enfermedad y escond\u00eda sus heridas con sumo cuidado, avergonz\u00e1ndose de ellas.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>Como en Palestina, hab\u00eda conocido a los leprosos, cre\u00eda de haber contra\u00eddo la lepra y dec\u00eda a su superiora: \u201cMadre, no se me acerque, de otro modo contraer\u00e1 mi enfermedad\u201d Y \u00e9sta, delante a tanta ingenuidad y humildad le respond\u00eda: \u201cEst\u00e9 tranquila hija m\u00eda, no es probable que yo la contraiga!\u201d.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El mi\u00e9rcoles ped\u00eda de poder prolongar su trabajo, porque deb\u00eda recuperar el tiempo que perder\u00eda \u201cen los dos d\u00edas de enfermedad\u201d. \u201cMadre \u2013dec\u00eda a la superiora- quiere prestarme una hermana que me ayude a terminar el lavado, porque el jueves y el viernes estar\u00e9 enferma, y quisiera terminar ahora?\u201d<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Pero, en 1867 \u2013 en ausencia de la Madre General que la entend\u00eda y la proteg\u00eda- viene dimitida por el Consejo del Instituto, ya que todo cuanto le suced\u00eda turbaba mucho a la comunidad.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong> La aconsejaron de entrar en un Carmelo<\/strong>, pensando que la clausura la podr\u00eda proteger mejor de la curiosidad del mundo.<\/p>\n<p>Llega as\u00ed al Carmelo de Pau, en los Bajos Pirineos, siendo presentada por la antigua maestra de noviciado con la afirmaci\u00f3n contundente: \u201cesta arabita es un milagro de obediencia\u201d. Toma el nombre de Hermana Mar\u00eda de Jes\u00fas Crucificado.<\/p>\n<p>\u00bfEl Ap\u00f3stol Pablo no hab\u00eda escrito ya, en efecto \u201cque no quer\u00eda saber otro que Jes\u00fas y \u00e9ste crucificado\u201d? (1 Cor 2,2) , y bien para la hermana Mariam esto fue una verdad que se cumpli\u00f3 al pie de la letra: \u201cNo sab\u00eda otra cosa\u201d.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ten\u00eda veinti\u00fan a\u00f1os y demostraba solamente doce, pues era tan menudita. Sab\u00eda hacer trabajos materiales solamente: la cocina, el lavado y el cuidado del huerto eran sus tareas habituales.<\/p>\n<p>Mas sin embargo, el resto era un tejido de cosas prodigiosas.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los<strong> \u00e9xtasis continuaban, pero bastaba que la maestra de noviciado la llamara \u201cpor obediencia\u201d y todo fen\u00f3meno extraordinario se interrump\u00eda inm<\/strong>ediatamente.<\/p>\n<p>De otra parte, ella se avergonzaba y estaba convencida de ser vencida por el sue\u00f1o y la angustiaba el hecho de no poder resistir.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Algunas veces se confesaba de no saber orar.<\/p>\n<p>Dec\u00eda a la Superiora: \u201cEn la oraci\u00f3n no tengo distracciones, pero no logro ni siquiera concluir la oraci\u00f3n m\u00e1s corta. Comienzo el Padre Nuestro y me quedo en estas palabras sin poder continuar. Pienso: \u201cOh! Dios m\u00edo, T\u00fa tan grande, tan poderoso, T\u00fa eres nuestro Padre! T\u00fa que est\u00e1s en el cielo, mientras que nosotros somos peque\u00f1os gusanos, polvo y ceniza&#8230; y todav\u00eda nosotros tenemos el coraje de ofenderte! Oh Dios m\u00edo, ten piedad de nosotros&#8230; y luego me pierdo y me duermo\u201d.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Y continuaba: \u201cSi despu\u00e9s recito el Ave Mar\u00eda, y comienzo a decirle a la Virgen: \u201c Eres tan buena, tan buena, oh Madre m\u00eda! T\u00fa la Madre de Dios y la madre de los hombres! Y nosotros pobres pecadores!&#8230;\u201d y despu\u00e9s me pierdo y me duermo: imposible continuar&#8230; \u00bfC\u00f3mo debo confesar este hecho que no logro continuar?\u201d<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p><strong>Los estigmas recomenzaban siempre a sangrar el d\u00eda en el cual se conmemoraba la pasi\u00f3n del Se\u00f1or, tambi\u00e9n se le hab\u00eda abierto una llaga sobre el costado, igual a aquella de Cristo herido en la Cruz.<\/strong> Sobre la herida le colocaban pa\u00f1os blancos para secarle la sangre, y sobre el pa\u00f1o la mancha de sangre tomaba la forma de un coraz\u00f3n sobre el cual aparec\u00eda una Cruz y a veces se pod\u00eda leer tambi\u00e9n las iniciales de \u201cJes\u00fas Salvador\u201d. Son reliquias que se conservan todav\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sent\u00eda un extraordinario afecto por el Papa Pio IX a quien llamaba: \u201cMi Padre\u201d, y parec\u00eda conocer, no se sabe c\u00f3mo, todos los sufrimientos que aquejaban a la Iglesia en las diversas partes del mundo, y hasta present\u00eda algunos peligros f\u00edsicos que amenazaban a las personas que se encontraban en torno al Papa.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>En 1868, despu\u00e9s de la oraci\u00f3n hizo advertir tres veces al Santo Padre que la caserna m\u00e1s pr\u00f3xima al Vaticano hab\u00eda sido minada. Nadie la quiso escuchar y el 23 de octubre de ese mismo a\u00f1o la caserna Serristori de Borgo Vecchio explot\u00f3 en pleno d\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0 \u00a0 Desde entonces, en Roma comenzaron a escuchar con atenci\u00f3n los mensajes que ven\u00edan de la Novicia de Pau. As\u00ed gracias a ella se lograron evitar tres desastres, cuando al a\u00f1o siguiente, durante la celebraci\u00f3n del Concilio Vaticano I, hizo advertir que tres edificios sacros hab\u00edan sido minados.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue as\u00ed como el Papa y el Cardenal Secretario de Estado se interesaron en ella, Mariam sabr\u00e1 aprovechar esta situaci\u00f3n para obtener directamente del Santo Padre el permiso para fundar dos Monasterios en Palestina, permisos que la Curia romana hab\u00eda continuamente negado.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que impresionaba en ella era el candor propio de una ni\u00f1a que desconoce la malicia a lo cual se un\u00eda una generosidad sin l\u00edmites, no sab\u00eda remilgarse cuando alguien la necesitaba y la mortificaci\u00f3n le parec\u00eda natural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cambio interiormente, era probada de fuerzas disgregadoras. Dec\u00eda de sentirse \u201cun peque\u00f1o nada\u201d, pero Dios permit\u00eda una lucha interior que se sosten\u00eda constantemente en ella.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El demonio se esforzaba por todos los medios de convencerla de su pecado, de su indignidad, de su infidelidad, de la falta de vocaci\u00f3n, la impulsaba hacia la desesperaci\u00f3n y a veces la obligaba a comportamientos tan extra\u00f1os a los cuales no estaba acostumbrada; en esos momentos era reducida a la nada en el sentido m\u00e1s humillante del t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se desencadenaban en ella dur\u00edsimas batallas que duraban meses, luchas durante las cuales el demonio, produci\u00e9ndole sufrimientos atroces, trataba de arrancarle de la boca alguna queja contra Dios, y Mariam refutaba obstinadamente diciendo: \u201cOh Jes\u00fas, lamento no sufrir suficientemente por Ti\u201d.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se vieron obligados a someterla a exorcismos, durante los cuales la arabita parec\u00eda quedar abandonada en las manos del demonio sin embargo \u00e9ste no lograba jam\u00e1s superarla.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una vez, se oy\u00f3 a Satan\u00e1s gritar con sarcasmo: \u201cAhora, informad al cuerpo blanco para que venga a canonizarla\u201d.<\/p>\n<p>Durante la \u00faltima y decisiva batalla, los presentes solo pod\u00edan ver a Mariam, pero escuchaban este di\u00e1logo, dado que el demonio hablaba dentro de ella con una voz horrible y ella respond\u00eda sufriendo, pero con alegr\u00eda y certeza:.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Satan\u00e1s gritaba:<\/p>\n<p>&#8211; Dios no existe!<\/p>\n<p>Y Mariam rebat\u00eda:<\/p>\n<p>\u201cPero yo lo veo en la creaci\u00f3n, Lo veo en los \u00e1rboles que crecen&#8230;\u201d<\/p>\n<p>-Ninguna iglesia existe!<\/p>\n<p>\u201cPero yo contemplo su imagen en cada fruto. Si abro el fruto, encuentro la semilla. Si abro el Sagrario est\u00e1 Jes\u00fas en la Eucarist\u00eda\u201d<\/p>\n<p>El amor no existe!<\/p>\n<p>\u201cPero yo contemplo la ley del amor en todos los animales&#8230; lo veo en la gallina que protege sus pollitos bajo sus alas\u201d.<\/p>\n<p>No era un juego, era la lucha antigua entre Dios y Satan\u00e1s, que agitaba a esta hija de Oriente (Como en otro tiempo al anciano Job) y ella, sin cultura, sencilla como una ni\u00f1a respond\u00eda con su m\u00e1s f\u00e1cil catecismo: el de la naturaleza y de los sacramentos.<\/p>\n<p>Luego, despu\u00e9s de la lucha, Dios la acunaba como a un beb\u00e9.<\/p>\n<p>Entonces Mariam dec\u00eda: \u201cEl pensamiento que yo soy nada me hace saltar de alegr\u00eda. Es tan bello ser nada&#8230; La humildad es feliz de ser nada, no se ata a nada, nunca se enoja, y est\u00e1 contenta, feliz, va por todas partes contenta, satisfecha de todo&#8230; Bienaventurados los peque\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>La llamaban espont\u00e1neamente: \u201cLa arabita\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Repetidas veces ten\u00eda esta visi\u00f3n: ve\u00eda una peque\u00f1a de tres a\u00f1os c\u00f3modamente entre los brazos de Jes\u00fas, una ni\u00f1a parecida a ella, pero al mismo tiempo completamente diferente, y Mariam dec\u00eda a Jes\u00fas: \u201cQu\u00e9 contenta est\u00e1 esta peque\u00f1ita , T\u00fa la amas tanto!\u201d Y Jes\u00fas respond\u00eda: \u201cS\u00ed, la amo, mira como la tengo entre mis brazos, pero ella no lo sabe\u201d \u201cElla no lo sabe\u201d -reprend\u00eda Mariam \u2013 \u201cAh si fuera yo, te aseguro que lo sabr\u00eda y ser\u00eda feliz\u201d . Despu\u00e9s le contaba a la Maestra con un cierto tono de envidia: \u201c Aqu\u00e9lla beb\u00e9 ni siquiera me miraba. No miraba a nadie fuera de Jes\u00fas. Y Jes\u00fas la miraba siempre!\u201d<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Era el modo como Jes\u00fas le explicaba estas palabras del Evangelio: \u201cSi no os hac\u00e9is como ni\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Entre otras ella ten\u00eda una devoci\u00f3n intensa al Esp\u00edritu Santo<\/strong> \u2013 algo que en aquellos tiempos era muy raro-. Utilizaba una oraci\u00f3n propia, muy hermosa que hab\u00eda brotado de su coraz\u00f3n durante la meditaci\u00f3n:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEsp\u00edritu Santo inspiradme<\/p>\n<p>Amor de Dios consumadme<\/p>\n<p>Por el buen camino conducidme<\/p>\n<p>Mar\u00eda Madre de Dios miradme<\/p>\n<p>Con Jes\u00fas bendecidme<\/p>\n<p>De todo mal, de toda ilusi\u00f3n, de todo peligro preservadme. Am\u00e9n\u201d.<\/p>\n<p>Y dec\u00eda que el mundo andaba mal debido a que los cristianos se hab\u00edan olvidado, desde hac\u00eda mucho tiempo, de orar al Esp\u00edritu Santo. A\u00fan los sacerdotes parece que lo hayan olvidado.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>El 21 de agosto de 1870, junto con un peque\u00f1o grupo de ocho hermanas Mariam fue enviada a la India para fundar el primer Monasterio de Carmelitas en Mangalore.<\/p>\n<p>Dos monjas murieron durante este largo viaje. M\u00e1s tarde, en Calcuta, morir\u00e1 tambi\u00e9n la hermana que estaba designada para asumir el cargo de Priora.<\/p>\n<p>De las tres que restaron, Mariam era todav\u00eda novicia y obtuvo el permiso de volver a ser \u201chermana conversa\u201d, es decir destinada a los oficios m\u00e1s duros y pesados, ya que ella era aun incapaz de seguir la lectura coral del breviario.<\/p>\n<p>Sus extraordinarias experiencias m\u00edsticas continuaban con el mismo ritmo y con la misma intensidad, pero no le imped\u00edan de afrontar todos los trabajos consecuentes a una nueva fundaci\u00f3n. Sobre todo encontr\u00e1ndose en una regi\u00f3n tan pobre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la cocina, cuando la ve\u00edan con el rostro radiante todo el mundo entend\u00eda que estaba, como sol\u00eda decir, \u201cen compa\u00f1\u00eda de Aquel que hab\u00eda creado el cielo y la tierra\u201d.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante los \u00e9xtasis a menudo participaba en esp\u00edritu a todo cuanto acaec\u00eda en la Iglesia: Mariam se trasladaba espiritualmente a los lugares donde comenzaban persecuciones, donde algunos misioneros eran asesinados (En la China por ejemplo) y ella los describ\u00eda como si verdaderamente hubiese estado presente; los acontecimientos m\u00e1s dolorosos encontraban perfecta correspondencia en las noticias publicadas por los peri\u00f3dicos m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero vinieron las incomprensiones, tanto la Superiora como el Obispo comenzaron a dudar de esta hermana que alternaba manifestaciones extraordinarias de gracia con momentos en los cuales parec\u00eda en efecto que el demonio la poseyera. Una intermitencia que Dios permit\u00eda para purificarla completamente y para mantenerla en la plena conciencia de su nada.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La acusaron de ser una visionaria, de procurarse ella misma los estigmas, hiri\u00e9ndose con un cuchillo, de tener una muy exaltada imaginaci\u00f3n oriental , de no ser suficientemente transparente con la Superiora. El Obispo vino a convencerse que verdaderamente no se trataba de una santa. Y que tal vez tan solo era una endemoniada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y era cierto que muchas veces el demonio volv\u00eda a atormentarla, casi hasta obligarla a renegar de Dios mientras que Dios se sent\u00eda seguro del amor de su hija.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Satan\u00e1s hasta lograba hacerla cometer faltas, aunque si es cierto solo exteriormente. Eran faltas graves contra la Regla, propio a ella que era un prodigio de obediencia.<\/p>\n<p>A Mariam, Jes\u00fas le advert\u00eda por anticipado: \u201cYo te veo y basta. No digas nada, guarda silencio\u201d<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Le parec\u00eda de ser sumergida en un lago circundado de serpientes, ahora la Virgen le dec\u00eda: \u201cYo soy tu Madre. Yo te meto en esta agua. No te muevas. T\u00fa no me ver\u00e1s, pero yo velare sobre ti\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siempre, cuando oyen hablar de estas posesiones diab\u00f3licas, los creyentes se sienten confundidos debido a que aun en nuestro tiempo, se ha difundido la sospecha que puede tratarse solo de proyecciones y de disturbios psicol\u00f3gicos de quien se cree pose\u00eddo.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Pero despu\u00e9s se descubre con horror y siempre con mayor frecuencia, que en el mundo no faltan hombres que sirven al diablo con ritos de impresionante maldad, e invocan la expansi\u00f3n de su presencia malvada y destructiva.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De lo cual podemos entender porqu\u00e9 Dios alguna vez, pide a sus santos de combatir contra este poder que busca siempre de sembrar el odio a Dios y a los hombres. A menudo estos santos deben padecer no solo los tormentos provocados por el demonio, sino tambi\u00e9n los sufrimientos que vienen de personas bien intencionadas quienes creen de haber entendido todo de antemano y quieren explicarlo todo con su presunto realismo.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pues bien, Mariam viene enviada de regreso a su Carmelo de origen, en Francia.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 humildemente al Monasterio de Pau; abandon\u00e1ndose confiadamente a los misteriosos designios de Dios.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Reprende su vida sencilla de conversa, hecha de tantos trabajos interrumpidos por episodios prodigiosos.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>Amaba la naturaleza y sent\u00eda intensamente su encanto y no obstante ser iletrada, a veces en \u00e9xtasis, compon\u00eda bell\u00edsimas poes\u00edas a la manera oriental, inventando tambi\u00e9n extra\u00f1as y dulces melod\u00edas para cantarlas..<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana muy temprano, el 28 de junio de 1873, la Priora la encontr\u00f3 en \u00e9xtasis, sentada en un peque\u00f1o banco frente a una ventana abierta: \u201cMadre \u2013 le dice la hermana Mariam- todos duermen y nadie piensa a Dios que es tan bondadoso y tan grande&#8230; ninguno se acuerda de \u00c9l. Mira, la naturaleza lo alaba, el cielo, las estrellas, los \u00e1rboles, la hierba, toda criatura alaba al Se\u00f1or, pero el hombre, que conoce sus beneficios y deber\u00eda alabarlo duerme! Vamos!<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Despertemos el Universo!<\/p>\n<p>Jes\u00fas no es conocido, Jes\u00fas no es amado!&#8230;\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando sent\u00eda la tristeza de la lejan\u00eda de Dios, la o\u00edan pronunciar oraciones parecidas a salmos b\u00edblicos, con el mismo ritmo y con similar belleza, pero eran compuestos por ella, ella que no sab\u00eda ni leer ni escribir.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>He aqu\u00ed algunos versos de un largo \u201csalmo penitencial\u201d compuesto por ella de un solo trazo:<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>\u201cSe\u00f1or, mi tierra es \u00e1rida y est\u00e1 quemada,<\/p>\n<p>B\u00e1\u00f1ame con tu escarcha.<\/p>\n<p>Mi carne va en corrupci\u00f3n<\/p>\n<p>Y mis pies no pueden sostenerme<\/p>\n<p>Y mis manos ya no pueden moverse.<\/p>\n<p>Mis nervios paralizados<\/p>\n<p>Mis huesos disecados<\/p>\n<p>Y la m\u00e9dula de mis huesos es como humo contaminado..\u201d<\/p>\n<p>Y he aqu\u00ed un salmo de contemplaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00bfCon qu\u00e9 puedo compararme, Se\u00f1or?<\/p>\n<p>con los pajaritos implumes en su nido,<\/p>\n<p>si el padre y la madre no les dan su alimento<\/p>\n<p>mueren de hambre<\/p>\n<p>As\u00ed mi alma, Se\u00f1or<\/p>\n<p>sin Ti<\/p>\n<p>no tengo apoyo<\/p>\n<p>no puedo vivir.<\/p>\n<p>\u00bfCon qu\u00e9 me comparar\u00e9, Se\u00f1or?<\/p>\n<p>Con un peque\u00f1o grano de trigo, sepultado en tierra.<\/p>\n<p>si el roc\u00edo no lo diseta<\/p>\n<p>y el sol no lo calienta<\/p>\n<p>el grano se marchita y muere.<\/p>\n<p>Pero si T\u00fa lo regalas<\/p>\n<p>con la dulzura del roc\u00edo<\/p>\n<p>y el calor de tu Sol<\/p>\n<p>de la peque\u00f1a semilla<\/p>\n<p>plena de linfa y de vigor<\/p>\n<p>brotar\u00e1n ra\u00edces<\/p>\n<p>y germinar\u00e1 un tallo<\/p>\n<p>fuerte en frutos abundante.<\/p>\n<p>\u00bfCon qu\u00e9 me comparar\u00e9, Se\u00f1or?<\/p>\n<p>Con una rosa cortada<\/p>\n<p>que al instante en la mano se marchita<\/p>\n<p>y pierde su aroma.<\/p>\n<p>Pero unida a su tallo<\/p>\n<p>permanece fresca y brillante<\/p>\n<p>intacta en su aroma.<\/p>\n<p>Gu\u00e1rdame en Ti, Se\u00f1or,<\/p>\n<p>y comun\u00edcame tu Vida!<\/p>\n<p>\u00bfCon qu\u00e9 te comparar\u00e9, Se\u00f1or?<\/p>\n<p>Con la paloma que proporciona alimento a sus peque\u00f1os,<\/p>\n<p>con una tierna madre<\/p>\n<p>que alimenta a su criatura.\u201d<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Expertos letrados han afirmado que Mariam parece convertirse en sus poes\u00edas \u201cen un deslumbrante malabarista de im\u00e1genes\u201d.<\/p>\n<p>Ten\u00eda una vida que por todas partes desbordaba fen\u00f3menos extraordinarios, y sin embargo, ella recomendaba a todo el mundo: \u201cDios nos libre de semejantes estados extraordinarios, la f\u00e9 nos basta; en la fe no existe el orgullo. Valoro tanto la gracia de ser pobre e ignorante, porque \u00e9sta me hace comprender la bondad, la misericordia de Dios, Quien, siendo grande, quiere ocuparse de m\u00ed. Me parece que si me encontrara en un estado extraordinario no quisiera permanecer ni tres meses en la misma ciudad, recorrer\u00eda todo el mundo con tal de no ser conocida\u201d.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A<strong> un Obispo que mostraba su curiosidad por los fen\u00f3menos extraordinarios, le dice:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cMonse\u00f1or, Jes\u00fas me encarga de decirte: no te quedes en lo extraordinario\u201d<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Si vienen a decirte: La Santa Virgen se aparece aqu\u00ed o all\u00e1, o en aquel lugar hay un alma extraordinaria&#8230; no vayas&#8230; no vale la pena&#8230;<\/strong><\/p>\n<p><strong>El Se\u00f1or te dice: Arr\u00e1igate en la fe, en la Iglesia, en el Evangelio<\/strong>, pero si vas a consultar esto y lo otro apoy\u00e1ndote en lo extraordinario, tu fe se debilitar\u00e1.<\/p>\n<p>Yo te digo de parte del Se\u00f1or: Si te atienes a la Fe, al Evangelio, \u00c9l ser\u00e1 siempre contigo y no te abandonar\u00e1 jam\u00e1s&#8230;\u201d<\/p>\n<p>De su parte, Mariam nunca habl\u00f3 de \u00e9xtasis y de visiones, hablaba de sue\u00f1os y de signos, y se acusaba de ellos como si se trataran de una culpa.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>Luchaba contra sus \u00e9xtasis, y dec\u00eda con sencillez: \u201cJes\u00fas me tira de una parte y yo tiro de la otra para no dejarme vencer por el sue\u00f1o\u201d<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Los \u00e9xtasis se suced\u00edan mientras lavaba los platos o mientras com\u00eda o durante la recreaci\u00f3n, o mientras lavaba la ropa: \u201cA veces se observaba \u2013cuenta una hermana- c\u00f3mo la lencer\u00eda que ella lavaba, ante nuestros ojos, se volv\u00eda blanqu\u00edsima entre sus manos\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora nos vamos a encontrar ante hechos tan maravillosos que no pueden ser explicados de ninguna manera sino que nos revelan la Voluntad de Dios que quiere divertirse de nuestra incredulidad, de la pretensi\u00f3n humana que a veces busca decir a Dios lo que puede hacer y lo que no puede hacer, esto es posible y aquello no lo es.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>El 22 de junio de 1873 las hermanas echan de menos la presencia de Mariam durante la cena.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La buscan: En la celda no est\u00e1, ni en los claustros ni en el jard\u00edn.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p><strong>La escuchan cantar una alabanza de amor a Dios y su voz viene de lo alto. Alzan sus ojos y la encuentran sobre la copa de un gigantesco tilo, de una altura de unos 15 metros<\/strong>, sobre las m\u00e1s altas ramas, tan fr\u00e1giles que no hubieran sido capaces de sostener ning\u00fan peso. La priora le ordena por obediencia de descender, y ella baja lentamente, sin hacerse da\u00f1o, con sencillez y grande modestia apoyando simplemente los pies de ramo en ramo y continuando su canto.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>La ascensi\u00f3n se repite ante los ojos de varios testigos, el 9, el 19, el 25, el 27, el 31 de julio y el 3 de agosto de 1873; no se trata de f\u00e1bulas transmitidas desde tiempos antiguos, son declaraciones juradas de testigos oculares, en una \u00e9poca en la cual imperan el positivismo y el cienticismo.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p><strong>Cuando la Priora la interrogaba, ella respond\u00eda que Jes\u00fas le tend\u00eda las manos y ella deb\u00eda subir<\/strong>. <strong>En efecto, el fen\u00f3meno se suced\u00eda as\u00ed: Ella tocaba con una mano las hojitas al borde del tilo, esas d\u00e9biles ramas que habr\u00edan cedido al peso de un pajarito y, r\u00e1pidamente ella se elevaba en alto, casi desliz\u00e1ndose sobre la superficie del \u00e1rbol<\/strong>.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Solamente una vez, sucedi\u00f3 que cuando la priora le orden\u00f3 de bajar, ella se demor\u00f3 un poco sobre una rama, casi disgustada de tenerse que alejar \u2013 y en ese mismo instante ella debi\u00f3 comenzar a descender con sus propias fuerzas y con bastante miedo y precauci\u00f3n, mientras dec\u00eda suspirando: \u201cSe ha ido. Me deja descender sola\u201d<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/_6MGMAV5lIiw\/RqU79_T2FoI\/AAAAAAAAAl0\/Ux6MunXJ50U\/s1600-h\/marjescrucarab.jpg\">&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/a><\/p>\n<p><strong>Algunas veces el fen\u00f3meno duraba alrededor de unas cuatro horas. Cuando terminaba el \u00e9xtasis ella no recordaba nada. Se despertaba al pie del tilo. A veces, sus sandalias o el largo rosario que portaba a la cintura, se quedaban colgando, enredados en las ramas m\u00e1s alt<\/strong>as (como un signo visible para todos de cuanto hab\u00eda sucedido) y ella luego se inquietaba de no encontrarlos. Le parec\u00eda extra\u00f1o que le hicieran encontrar al pie del tilo un par de sandalias nuevas pero por obediencia, todas las hermana guardaban silencio, ella nunca supo que estas ascensiones suced\u00edan cuando Jes\u00fas la hacia so\u00f1ar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Parec\u00eda vivir en un mundo de f\u00e1bula.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo y poco a poco comenz\u00f3 a nacer en su coraz\u00f3n el deseo de fundar un Monasterio en Bel\u00e9n, exactamente en el lugar donde Jes\u00fas hab\u00eda nacido, y donde sus padres hab\u00edan pedido la gracia de su nacimiento.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>Las dificultades parec\u00edan insuperables, ya sea por las dudas del Patriarca de Jerusal\u00e9n como por la decidida oposici\u00f3n de la Congregaci\u00f3n de Propaganda FIDE, no obstante Mariam contaba precisamente con la amistad del Pont\u00edfice. De tal manera que el viaje de las monjas hacia la Tierra Santa viene directamente autorizado por el mismo Papa Pio IX.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>En 1875 Mariam parte para Bel\u00e9n donde llega acompa\u00f1ada de 8 hermanas. Ella se improvisa como arquitecto, y maestro de obra en la construcci\u00f3n del monasterio: Escoge el sitio, compra el terreno, traza los planos del edificio, dirige a los obreros y trata con los proveedores. De otra parte era la \u00fanica que conoc\u00eda la lengua del lugar. Pero sin duda alguna contaba con un Gu\u00eda interior que la inspiraba.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>En noviembre de 1876 el edificio ya terminado fue inaugurado y comenz\u00f3 la vida mon\u00e1stica sobre la Colina de David.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Las pruebas, tanto celestes como aquellas infligidas por Satan\u00e1s, continuaban. Su Padre espiritual dec\u00eda que Mariam sufr\u00eda: \u201cla enfermedad del cielo\u201d.<\/p>\n<p>A veces, el demonio la probaba provoc\u00e1ndole las m\u00e1s atroces dudas de fe, y ella parec\u00eda desbaratarse del dolor.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>Confesaba en 1876: \u201cYo dec\u00eda: No ver\u00e9 m\u00e1s al Se\u00f1or, jam\u00e1s, jam\u00e1s. No puedo resignarme. Es un tormento que me quema los huesos&#8230;entonces me levanto a la madrugada. Comienzo a hacer sola la blanquer\u00eda (de todo el Monasterio). No s\u00e9 que hubiera podido hacer con mi cuerpo: Habr\u00eda transportado las monta\u00f1as, habr\u00eda sacado toda el agua de la cisterna, habr\u00eda lavado toda la casa de arriba a abajo, sin darme cuenta, tan inmenso era mi tormento al pensar que no ver\u00eda nunca a Dios\u201d.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>\u201cHe aqu\u00ed quien me ha consolado: ten\u00edamos un perro guardi\u00e1n, un d\u00eda cometi\u00f3 una falta y yo lo rega\u00f1\u00e9, \u00e9l agachaba solo un poco la cabeza. Luego cuando me dirig\u00ed al refectorio, el perro me sigui\u00f3, lo rechac\u00e9 pero \u00e9l volvi\u00f3, lo rechac\u00e9 de nuevo, entonces se sent\u00f3 junto a la puerta y me esper\u00f3 de tal manera que, logr\u00f3 enternecerme. Entonces yo le di un pedazo de pan. Inmediatamente pens\u00e9 en la bondad de Dios hacia el alma que vuelve insistentemente a \u00c9l como el perro regresaba a m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>\u201cY sent\u00ed que a Dios le es todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil no tener compasi\u00f3n de nosotros. Mi coraz\u00f3n se deshizo y las penas desaparecieron. Qued\u00e9 como en agon\u00eda pero todo hab\u00eda pasado\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>La Maestra de Novicias del Monasterio de Bel\u00e9n, dec\u00eda que a veces ella pensaba que Mariam era \u201cLa v\u00edctima de la humanidad\u201d, casi parec\u00eda que Dios le pidiera de espiar los pecados del mundo entero al ejemplo de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>\u201cNosotros no podemos hacernos la idea de cuanto sufre a causa de ciertas impresiones sobrenaturales que la aferran y la inundan tanto a nivel de su cuerpo como de su alma pero sobre todo a nivel de su alma, sumergi\u00e9ndola en un mar de amargura. Ella sufre con el dolor de cada naci\u00f3n, de todo individuo, y aun todav\u00eda se deja conmover por el dolor de las bestias que sufren y que sufrir\u00e1n. En un cierto sentido podr\u00edamos decir que ella se compadece de la tierra demasiado \u00e1rida o demasiado ba\u00f1ada, de los \u00e1rboles y de las plantas que experimentan de alg\u00fan modo el castigo de la justicia divina\u201d<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que en ciertos poetas es sensibilidad hacia el llanto y el sufrimiento de la naturaleza, en ella se convert\u00eda en verdadero sufrimiento de expiaci\u00f3n que alcanzaba al mundo vegetal, animal y hasta a la misma materia.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Sufr\u00eda incre\u00edblemente cuando present\u00eda que estaban por estallar guerras, carest\u00edas, estragos. A veces su sufrimiento era provocado por el rechazo que muchos hombres experimentan hacia Dios y por las bestemias que dicen.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Mariam a sus treinta y tres a\u00f1os se sent\u00eda siempre m\u00e1s \u201cperseguida por el Amor\u201d, como sol\u00eda decir.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Como de costumbre viv\u00eda carg\u00e1ndose con los trabajos m\u00e1s pesados y comenzaba a proyectar la fundaci\u00f3n de otro Monasterio en Nazareth.<\/p>\n<p>Obtuvo, con nuevas fatigas, los permisos necesarios y se puso en viaje para explorar la posibilidad de construir.<\/p>\n<p>Fue durante este viaje que dio otra y muy extra\u00f1a prueba de sus dones particulares con los cuales hab\u00eda sido enriquecida.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>Era el mes de abril de 1878. La caravana avanzaba hacia Nazareth, y hab\u00eda llegado a los predios de Latroun-Amwas. Cuando el carro hace un alto para el cambio de caballos, la arabita comienza a correr r\u00e1pidamente se hace camino entre las hierbas y las espinas, y llega a un claro donde asoman algunos escombros. La oyen exclamar: \u201cAqu\u00ed es, \u00e9ste es el lugar donde mi Se\u00f1or comi\u00f3 con sus disc\u00edpulos!\u201d. En resumidas cuentas, afirmaba que exactamente en ese lugar se realiz\u00f3 el encuentro de Ema\u00fas. En ese tiempo los arque\u00f3logos hab\u00edan identificado en otro lugar el pueblo del cual habla el Evangelio.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Hablan los hechos: Una amiga de Mariam compr\u00f3 el terreno, creyendo en su palabra. Casi 50 a\u00f1os despu\u00e9s, en 1924-25, los arque\u00f3logos Dominicanos comenzaron las excavaciones en el lugar indicado por la Arabita, y descubrieron los restos de dos bas\u00edlicas bizantinas y una sucesiva bas\u00edlica cruzada obligando a los estudiosos a reconsiderar sus conclusiones sobre Ema\u00fas: Mariam ten\u00eda la raz\u00f3n!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>Pero su sue\u00f1o de construir un Monasterio en Nazareth, no lo podr\u00e1 realizar ella misma.<\/p>\n<p>Se sent\u00eda siempre m\u00e1s atra\u00edda por Dios. Oraba: \u201cNo puedo seguir viviendo, no puedo seguir viviendo, ll\u00e1mame a Ti\u201d<\/p>\n<p>El 22 de agosto arrastraba por un escarpado sendero del huerto 2 baldes de agua para dar de tomar a los alba\u00f1iles encargados del mantenimiento del monasterio. Cay\u00f3 tres veces consecutivas, la \u00faltima sobre una caja de geranios florecidos, y se rompi\u00f3 en varias partes el brazo entre la mu\u00f1eca y el codo.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente se hab\u00eda propagado la gangrena.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>Dec\u00eda: \u201c Estoy en el camino hacia el cielo. Estoy por irme a Jes\u00fas\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sufri\u00f3 todo el d\u00eda. A las cinco de la ma\u00f1ana siguiente se sofocaba. Viene llamada la Comunidad. Le sugirieron como \u00faltima oraci\u00f3n: \u201cJes\u00fas m\u00edo, misericordia\u201d Dice: \u201cS\u00ed misericordia\u201d y muere besando el Crucifijo.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1983 fue proclamada Beata, a\u00f1o en el cual se celebr\u00f3 el Jubileo de la redenci\u00f3n. He aqu\u00ed las palabras pronunciadas por Juan Pablo II: \u201cEl amor de la hermana Mar\u00eda de Jes\u00fas Crucificado era fuerte como la muerte. Las m\u00e1s duras pruebas no pudieron apagar este amor. M\u00e1s bien lo purificaron y fortalecieron. Ella lo ha dado todo por este amor.\u201d Y el Pont\u00edfice hac\u00eda notar que la nueva beata pertenec\u00eda a los tres pueblos de Oriente, que todav\u00eda se baten en guerra en la Tierra de Jes\u00fas, y que por ende necesitan tanto la paz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Abellin, hoy la veneran los cristianos y los musulmanes, para todos, ella es la \u201cKedise\u201d, la Santa; y muchos devotos recuentan, a la antigua manera b\u00edblica, los milagros obtenidos por ella.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n para los occidentales Mariam tiene mucho que decir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Julien Green nos ha dejado en su Diario esta significativa nota: \u201c En una obra que me han prestado he le\u00eddo la historia de una joven Palestina que siente compasi\u00f3n fino al dolor por los pajaritos que ella sin querer hab\u00eda matado, meti\u00e9ndoles en el agua para ba\u00f1arlos. Es cristiana. Siente una Voz que le dice: \u201cTodo pasa as\u00ed. Quieres que me quede contigo para siempre? Quieres darme tu coraz\u00f3n?\u201d Esta voz, la condujo al Carmelo.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Cuantos de nosotros hemos o\u00eddo esta voz y no la hemos escuchado: hay para colmar de tristeza una vida entera. Leo con avidez la historia de esta predestinada\u201d (Diario 1928 -1958, P\u00e1g. 1074-75)<\/p>\n<p><strong>Resumen Biogr\u00e1fico:<\/strong><\/p>\n<p>Mar\u00eda Baouardy, descendiente de una familia grecomelquita cat\u00f3lica, vi\u00f3 la luz en Abellin, localidad de Galilea, el 5 de enero de 1846.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1849 sus padres mueren y es adoptada por un t\u00edo paterno.<\/p>\n<p>Ingres\u00f3 en el convento de las carmelitas descalzas de Pau (Francia) el 27 de julio de 1867 e inicia el noviciado.<\/p>\n<p>El 21 de agosto de 1870 llega como cofundadora a Mangalore, ciudad de la India y se consagra a Dios con los votos religiosos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vuelve al Monasterio de Pau (Francia) en 1872.<\/p>\n<p>Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, el 20 de agosto de 1875 se traslad\u00f3 a la fundaci\u00f3n de Bel\u00e9n en Tierra Santa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>All\u00ed levant\u00f3 un monasterio y entre mayo &#8211; junio de 1878 va a Meaux, Monte Carmelo, el Tabor y finalmente procur\u00f3 la erecci\u00f3n de otro Monasterio en Nazareth.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue probada con varios fen\u00f3menos sobrenaturales y dotada de extraordinarias gracias, pero principalmente de humildad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobresali\u00f3, adem\u00e1s, por su acendrada devoci\u00f3n al Esp\u00edritu Santo y su ardiente amor a la Iglesia y al Romano Pont\u00edfice.<\/p>\n<p>El 21 de agosto de 1878, se fractura el brazo izquierdo en el huerto conventual de Bel\u00e9n y entrega su alma a Dios el 26 de agosto de 1878.<\/p>\n<p>El 13 de noviembre de 1983 fue beatificada de Juan Pablo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TweetMARIAM BAOUARDY &#8230;&#8230;. .. &nbsp; &nbsp; &#8230;.. 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