{"id":37788,"date":"2017-02-02T14:34:35","date_gmt":"2017-02-02T12:34:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=37788"},"modified":"2017-02-02T14:34:35","modified_gmt":"2017-02-02T12:34:35","slug":"la-vejez-en-el-mundo-urbano-es-un-drama-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=37788","title":{"rendered":"\u00abLa vejez en el mundo urbano es un drama\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/twitter.com\/share?url=https%3A%2F%2Fwww.floracantabrica.com%2F%3Fp%3D37788&amp;count=none&amp;lang=es&amp;via=lorencincoreses&amp;related=Mujerverdosa&amp;text=\u00abLa vejez en el mundo urbano es un drama\u00bb - Flora Cant\u00e1brica\" class=\"twitter-share-button\">Tweet<\/a><\/p><p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/image00260.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-37478\" src=\"http:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/image00260.jpg\" alt=\"image002\" width=\"567\" height=\"781\" srcset=\"https:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/image00260.jpg 567w, https:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/image00260-217x300.jpg 217w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00abLa vejez en el mundo urbano es un drama\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El antrop\u00f3logo Adolfo Garc\u00eda Mart\u00ednez acaba de publicar en KRK el manifiesto \u00abAlabanza de aldea\u00bb, en el que aboga por dignificar y recuperar la vida campesina<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8212;&#8212;&#8212;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El antrop\u00f3logo estadounidense Jared Diamond escribi\u00f3 hace unos a\u00f1os un ensayo que titul\u00f3 <em>El mundo hasta ayer<\/em> y en el que expon\u00eda qu\u00e9 cosas podemos y debemos aprender las sociedades urbanas modernas de las prehist\u00f3ricas a\u00fan existentes en las profundidades de Brasil o Nueva Guinea. A Adolfo Garc\u00eda Mart\u00ednez no le hizo falta sumergirse en las selvas de las ant\u00edpodas para encontrar esa clase de ense\u00f1anzas valiosas. \u00c9l no practic\u00f3 el extra\u00f1amiento que recomiendan los manuales de etnograf\u00eda y se qued\u00f3 en Asturias, donde estren\u00f3 su extensa bibliograf\u00eda en los a\u00f1os setenta con un minucioso trabajo sobre los vaqueiros de alzada. Cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, acaba de publicar un librito de poco m\u00e1s de cien p\u00e1ginas, <em>Alabanza de aldea<\/em>, que ha publicado KRK en su colecci\u00f3n de \u00abCuadernos de pensamiento\u00bb, y que de alguna manera resume toda su obra. En \u00e9l aboga por dignificar y recuperar la vida campesina y por una idea de progreso que no consista en arrumbar la tradici\u00f3n, sino en fundirse con ella en un proceso dial\u00f3gico que no tire, como dicen los ingleses, al ni\u00f1o con el agua sucia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Cuando uno se imagina a un antrop\u00f3logo, se lo imagina sumergido en realidades lejanas como Pap\u00faa o el Amazonas. Usted, sin embargo, se qued\u00f3 en Asturias.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed. Yo estudi\u00e9 en Italia y Francia, y en el a\u00f1o 1971 saqu\u00e9 una plaza de profesor en el antiguo Dahomey, lo que hoy es Ben\u00edn. Iba a dar clase en un instituto de Kotonou, la capital, mientras preparaba mi tesis sobre un grupo \u00e9tnico: los iwi, y estaba muy ilusionado. Lo ten\u00eda ya todo preparado: tr\u00e1mites, vacunas, etc\u00e9tera, y el sueldo era muy interesante, con vivienda incluida. Pero al final me tuve que volver a Espa\u00f1a por circunstancias de la vida y result\u00f3 que aqu\u00ed no ten\u00eda nada. Ten\u00eda un mont\u00f3n de t\u00edtulos franceses e italianos, pero no me val\u00edan de nada, porque no hab\u00eda equivalencias. Me dije: \u00ab\u00bfy ahora qu\u00e9 hago?\u00bb, y lo que hice fue abandonar mi tesis sobre los iwi y hacerla sobre otro grupo \u00e9tnico sobre el cual pod\u00eda investigar sin moverme de Asturias: los vaqueiros de alzada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Los manuales de etnograf\u00eda suelen subrayar la importancia del <em>extra\u00f1amiento<\/em>, es decir, de que el antrop\u00f3logo tenga lo menos que ver posible con la comunidad que estudia a fin de que sus conclusiones sean rigurosamente imparciales.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Hoy eso ya est\u00e1 bastante superado. S\u00ed: estudiar una comunidad con la que uno tiene cierta empat\u00eda tiene sus problemas. Puedes dar por supuesto y normal algo que en realidad no lo es. Pueden no impactarte cosas que a otro s\u00ed impactar\u00edan. Pero tambi\u00e9n hay ventajas: estudiando una realidad pr\u00f3xima, tambi\u00e9n captas y comprendes mejor determinadas cosas que alguien de fuera puede encontrar incomprensibles y acabar haciendo sobre ellas una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. Yo creo que lo ideal, en realidad, es un equilibrio: estar fuera y a la vez dentro. Es complicado, claro, pero yo creo que es lo ideal. Y en todo caso no hay m\u00e1s remedio que hacerlo as\u00ed. La historia de la antropolog\u00eda se divide en tres etapas: nace como la ciencia que pretende estudiar las comunidades simples, \u00e1grafas, primitivas, a las que la historia y la sociolog\u00eda hab\u00edan dejado de lado y vive una primera fase que dura hasta mediados del siglo pasado, cuando los antrop\u00f3logos occidentales ven que los laboratorios naturales se acaban y vuelven a casa; una segunda en la que se estudian sociedades rurales a caballo entre las primitivas y las industriales y una tercera, en la que se est\u00e1 entrando hoy, en la que, estudiadas ya tambi\u00e9n esas sociedades rurales, ahora la atenci\u00f3n se central las urbanas, algo muy complicado porque es mucho m\u00e1s dif\u00edcil delimitar, desgajar, el objeto de estudio. Una aldea, una parroquia, es un entorno f\u00e1cilmente delimitable; un barrio, no. Lo que quiero decir es que de aquellas sociedades prehist\u00f3ricas y remotas en las que se pod\u00eda practicar el extra\u00f1amiento total ya no queda nada por estudiar; ya se han agotado como objetos de estudio, y con lo que queda por estudiar es inevitable tener un m\u00ednimo grado de relaci\u00f3n. Pero eso no necesariamente es malo si se aplica el m\u00e9todo etnogr\u00e1fico con rigor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Acaba de publicar en KRK <em>Alabanza de aldea<\/em>, un librito escrito -dice su sinopsis-\u00a0\u00abpara comprender qu\u00e9 es hoy un pueblo, para constatar cu\u00e1nto y c\u00f3mo han cambiado y, sobre todo, para reivindicar la necesidad por el bien de todos de mantener esa forma de poblamiento y sociabilidad que eran las aldeas y que est\u00e1 casi perdida\u00bb. En la primera parte expone sucintamente c\u00f3mo eran las aldeas asturianas hasta los a\u00f1os sesenta.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed. Para poder analizar la situaci\u00f3n actual y plantear razones de por qu\u00e9 hay que salvar esto, primero hay que ver de d\u00f3nde venimos. Si no, no se entiende nada. Hoy uno va a una aldea y entiende poco de lo que ve: hay restos de antes, cosas de ahora&#8230;\u00a0Y eso obliga a ir hacia atr\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Usted explica aquellas aldeas como microcosmos en los que lo manso y lo bravo se retroalimentaban.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Yo uso mucho esos dos conceptos de lo <em>manso<\/em> y lo <em>bravo<\/em>, s\u00ed. Lo manso era lo antropizado; aquellos terrenos de los que el hombre hab\u00eda eliminado lo bravo, lo salvaje, sirvi\u00e9ndose de las herramientas a su alcance: el arado, la azada, el fuego y el nombre. El nombre era tan importante como lo dem\u00e1s: darle a algo un nombre es una forma de dominarlo. Sucede en todos los campos: una enfermedad, mientras no tiene nombre, es temeraria. En la Biblia, Yav\u00e9 no quiere dar su nombre: \u00abSoy el que soy\u00bb. El nombre domina, y antiguamente, cuando se dec\u00eda \u00abFulanito conoci\u00f3 a tal mujer\u00bb, significaba que la hab\u00eda pose\u00eddo. En la aldea, el paisano avanzaba as\u00ed, luchando contra lo bravo y dando nombre a aquellos lugares de los que se iba adue\u00f1ando. Y fue estructurando as\u00ed un paisaje divisible en c\u00edrculos conc\u00e9ntricos, tal como yo hago en alg\u00fan gr\u00e1fico que incluyo en el libro: un primer c\u00edrculo de construcciones, uno m\u00e1s grande de tierras de labor, otro de prados, otro de monte com\u00fan y otro de bra\u00f1as y puertos. Hoy lo bravo se ha apoderado de todo y ha llegado pr\u00e1cticamente a los cimientos de las casas. Tenemos una homogeneizaci\u00f3n del paisaje que es poco ideal en todos los sentidos. Antiguamente no era as\u00ed. El paisaje tradicional era un paisaje verdaderamente diversificado y en el que se daba un equilibrio ecol\u00f3gico perfecto entre especies animales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Y fuera de ese conjunto de c\u00edrculos conc\u00e9ntricos estaba Lo Otro; ese mundo proceloso del que el campesino desconfiaba y al que s\u00f3lo acud\u00eda cuando no ten\u00eda m\u00e1s remedio: la ciudad.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Un mundo con el cual el paisano ten\u00eda escasa relaci\u00f3n, s\u00ed. All\u00ed, las relaciones estaban basadas en la reciprocidad negativa, mientras que la aldea se caracterizaba por la reciprocidad equilibrada: hoy por ti, ma\u00f1ana por m\u00ed. Cuando, en la aldea, uno le hac\u00eda un favor a alguien, o le prestaba un servicio -un acarreto, ayudarle en la matanza o en las <em>mayadas<\/em>, apoyarle en una desgracia, etc\u00e9tera-, el que recib\u00eda quedaba en deuda con el que daba, pero era una deuda simb\u00f3lica: el receptor no ten\u00eda que efectuar inmediatamente esa devoluci\u00f3n a la que estaba obligado. En la aldea, lo que Marcel Mauss llamaba el <em>contradon <\/em>no era una obligaci\u00f3n inmediata. En la ciudad, sin embargo, s\u00ed. El paisano s\u00f3lo bajaba a la ciudad cuando ten\u00eda que inscribir a un hijo para ir a quintas, cuando ten\u00eda una enfermedad, cuando ten\u00eda que pagar una multa&#8230;\u00a0Eran todo relaciones negativas: se daba sin recibir y lo que se pagaba se pagaba inmediatamente. La base no era el <em>hoy por ti, ma\u00f1ana por m\u00ed<\/em> sino la ganancia, el lucro, la especulaci\u00f3n, el enga\u00f1o&#8230;\u00a0Y cuando el campo fue entrando en crisis, esa forma de relacionarse fue adue\u00f1\u00e1ndose de las aldeas: hoy la <em>muyerina <\/em>a la que, en el pueblo, un vecino le lleva un carro de cucho paga ese servicio al instante y se dan conversaciones como: \u00ab\u00bfCu\u00e1nto te doy?\u00bb; \u00abNo, mujer, no me des nada\u00bb; \u00abNo, no, c\u00f3brame, que luego no s\u00e9 cu\u00e1ndo te acabo de pagar\u00bb, etc\u00e9tera. Esto tambi\u00e9n se puede ver en las t\u00edpicas especulaciones que hay con los viejos; esos repartos entre hijos que se hacen hoy: un mes con Fulanita, dos meses con Menganito y uno con Zutanito. Una sociedad as\u00ed est\u00e1 herida de muerte, sobre todo en esos lugares en los que las instancias administrativas est\u00e1n lejos y donde la providencia de pap\u00e1 Estado no cubre todos los campos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Por decirlo en los t\u00e9rminos propios de la antropolog\u00eda brit\u00e1nica, la fisi\u00f3n se ha impuesto sobre la fusi\u00f3n.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Efectivamente. Esos t\u00e9rminos los acu\u00f1aron Meyer Fortes y\u00a0 Edward Evans-Pritchard en un estudio famoso sobre sociedades africanas publicado en 1940 para referirse a las relaciones internas de los grupos sociales, y yo los utilizo mucho. Benito [Garc\u00eda Noriega, editor de KRK] me ha re\u00f1ido un poco por utilizarlos en este librito, porque dice que son excesivamente t\u00e9cnicos y que la colecci\u00f3n de la que forma parte el libro es de divulgaci\u00f3n, pero yo creo que son muy \u00fatiles y que se entienden bien. Lo que yo trato de explicar en <em>Alabanza de aldea<\/em> es que ese conjunto de esos c\u00edrculos conc\u00e9ntricos en los que se puede dividir la sociedad tradicional es tambi\u00e9n una gradaci\u00f3n entre la fusi\u00f3n y la fisi\u00f3n. El c\u00edrculo m\u00e1s peque\u00f1o, el n\u00facleo o \u00e1tomo en torno al cual gira todo, es la casa, el grupo dom\u00e9stico. Las casas se estructuran en un pueblo; el pueblo, junto con otros pueblos, forma una parroquia; varias parroquias forman un valle y as\u00ed sucesivamente. Y cuanto m\u00e1s peque\u00f1o es el c\u00edrculo, m\u00e1s predomina la fusi\u00f3n, la uni\u00f3n, que es absoluta en el seno del grupo dom\u00e9stico o familiar; mientras que a m\u00e1s grande el c\u00edrculo, mayor predominio de la fisi\u00f3n, del distanciamiento, de la ruptura, que es total cuando el campesino va a la ciudad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-En los c\u00edrculos intermedios, coexisten ambas cosas.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed. En el seno del pueblo, a diferencia de en el de la familia, la fusi\u00f3n es muy fuerte, pero no total. Los habitantes de la aldea comparten muchas cosas, pero no lo comparten todo. Hab\u00eda ciertas cosas que las casas asturianas jam\u00e1s daban ni vend\u00edan a nadie: la manera de hacer el pan, la de guisar el pote, la de manipular la carne\u2026 Era algo \u00edntimo que nunca se enajenaba. Esto se da en todas las sociedades humanas: hay much\u00edsimos estudios sobre ello a cargo de Mauss, de Boas, de Malinowski&#8230;\u00a0Es lo que yo llamo guardar para dar: para poder dar algo, tengo que guardar algo, y ese algo es la identidad. En la familia, cuando alguien romp\u00eda ese principio fundamental, la mujer de m\u00e1s edad, que era en quien reca\u00eda la responsabilidad de vigilar que nadie diera nada -la responsable de la verg\u00fcenza, la llamo yo en alguna parte-, lo castigaba muy duramente. Por cierto, en la sociedad actual ha pasado algo muy curioso; toda una inversi\u00f3n de los t\u00e9rminos: la fisi\u00f3n se da en el entorno pr\u00f3ximo y la fusi\u00f3n en el lejano. Ahora, mediante los medios de comunicaci\u00f3n, lo pr\u00f3ximo es lo lejano y lo lejano lo pr\u00f3ximo. Esto se ve muy bien en una comunidad de vecinos; en lo violento que es hacer un peque\u00f1o viaje en ascensor con un vecino. Y lo sufren sobre todo los ancianos cuando sus hijos que est\u00e1n lejos les dan un tel\u00e9fono m\u00f3vil. Por m\u00e1s que los llamen todos los d\u00edas, ellos dicen: \u00abYa, ya, pero no vienen&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Usted nunca habla de campesinos, sino de <em>paisanos<\/em>.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Utilizo la palabra <em>paisano<\/em>, s\u00ed, en parte por mi formaci\u00f3n francesa. Siempre me ha gustado mucho la palabra <em>paysan<\/em>, que equivale al <em>contadino <\/em>italiano, al <em>Bauer <\/em>alem\u00e1n y al <em>boer <\/em>holand\u00e9s y es algo m\u00e1s que un mero campesino; engloba m\u00e1s cosas. Engloba paisaje, cultura, una determinada visi\u00f3n de la vida y un concepto de bienestar mucho m\u00e1s rico que el actualmente vigente porque parte de un concepto tambi\u00e9n m\u00e1s rico de lo que es y significa ser hombre. El paisano es un hombre tridimensional que mantiene relaciones armoniosas con su entorno, con los dem\u00e1s y con un mundo de valores y que no se limita a aquello en lo que queremos convertir hoy al hombre, que es un individuo meramente consumista, materialista, satisfecho y que no ve ni vive m\u00e1s all\u00e1 del presente rabioso; del <em>carpe diem<\/em> que dec\u00edan los poetas romanos. Todo eso significa la palabra paisano. Y significa seguir los ritmos de la naturaleza y de la vida; que cada generaci\u00f3n tenga su propio espacio en lugar de lo que sucede hoy, donde hay unos que tienen demasiado espacio, los ni\u00f1os, y otros que no tienen ninguno, los viejos. Y significa respeto por la tierra. El paisano respeta a la tierra; tiene miedo de hacerle da\u00f1o. Hoy miras el paisaje y lo ves lleno de ara\u00f1azos tremendos: pistas, carreteras, deforestaciones&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-En el libro, usted alude a otra interesant\u00edsima dicotom\u00eda entre el campo y la vida tradicional, por un lado, y la ciudad y la vida moderna, por otro: la establecida entre <em>tiempo c\u00edclico<\/em> y <em>tiempo fungible<\/em>.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed. En las sociedades tradicionales, el tiempo tiene dos versiones. Por un lado hay un tiempo lineal evidente: uno nace, luego es ni\u00f1o, luego adolescente, luego es joven, luego es adulto y luego es viejo. Pero por otro hay un tiempo c\u00edclico que predomina sobre ese otro y que est\u00e1 marcado por los ciclos de la naturaleza. En la naturaleza, a trav\u00e9s de los ciclos estacionales y de los de producci\u00f3n de la tierra, todo est\u00e1 naciendo y muriendo constantemente y se nace para morir, pero tambi\u00e9n se muere para nacer. El invierno siempre da paso a la primavera: el <em>eterno retorno<\/em> que dec\u00eda Eliade y del que ya hablaban los antiguos poetas hind\u00faes, y m\u00e1s gente. Cada a\u00f1o uno vuelve a conectar con el principio de la vida, y eso tiene la enorme ventaja de que amortigua considerablemente la angustia que genera el tiempo lineal; la angustia por el paso del tiempo, por el tiempo perdido, por el sue\u00f1o de detener el tiempo, que es la angustia del hombre de hoy porque el hombre de hoy vive de espaldas a la naturaleza. Los ritmos de la naturaleza se aceleran o detienen a voluntad y ya no marcan la vida humana y social, por lo que el tiempo c\u00edclico ha desaparecido y el predominio del fungible y de la angustia vital que comporta son absolutos. En las sociedades tradicionales, adem\u00e1s, la familia era troncal: estaba formada por tres generaciones que conviv\u00edan juntas, y eso reforzaba a\u00fan m\u00e1s ese amortiguamiento de la angustia. Las tres generaciones estaban interconectadas y la generaci\u00f3n de m\u00e1s edad, los abuelos, mor\u00eda naciendo a trav\u00e9s de los nietos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Otra dicotom\u00eda: el saber <em>bricoleur <\/em>y el <em>ing\u00e9nieur<\/em>, t\u00e9rminos que toma de <em>El pensamiento salvaje<\/em> de L\u00e9vi-Strauss.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-El saber <em>bricoleur <\/em>es el saber campesino y se opone al <em>ing\u00e9nieur<\/em>, que es el urbano, pero no es menos v\u00e1lido, ni menos digno, ni menos eficiente. Se puede decir sin miedo ninguno a decir una barbaridad, y yo lo digo en el libro, que el campesino posee su propio m\u00e9todo cient\u00edfico. El saber campesino no es un saber especializado y no est\u00e1 formulado en el lenguaje en el que se formula la ciencia; no se basa en leyes y f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas, sino que se transmite oralmente a trav\u00e9s de refranes, dichos, mitos e historietas que avalan un determinado comportamiento. Pero no por ello el saber campesino es un saber menos contrastado; al contrario: se fue contrastando a lo largo de generaciones y siglos y aquello que no funcionaba se iba cambiando. Los hombres y las mujeres tradicionales ten\u00edan un saber muy, muy amplio. La mujer era panadera, cocinera, charcutera, tejedora, maestra, parturienta, maga&#8230;\u00a0Y el hombre era veterinario, meteor\u00f3logo&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-A ese campesino <em>bricoleur<\/em>, probablemente nadie lo haya retratado tan bien como Miguel Delibes en <em>El disputado voto del se\u00f1or Cayo<\/em>: aquel hombre de campo que sorprend\u00eda a los urbanitas que iban a visitarle para pedirle el voto para el PSOE en las primeras elecciones democr\u00e1ticas porque sab\u00eda hacer literalmente de todo, y del que uno de ellos llegaba a decir que, si hubiera un apocalipsis nuclear, ellos tendr\u00edan que correr a postrarse de rodillas delante suyo para pedirle que los salvara.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y quiz\u00e1s no tenga que darse una situaci\u00f3n tan extrema como un apocalipsis nuclear para correr a pedirle ayuda al se\u00f1or Cayo. Algunos a los que se tacha de pesimistas, pero que yo creo que tienen mucha raz\u00f3n, ya advierten que probablemente haya que recuperar aquellos saberes en una sociedad como \u00e9sta en la que los combustibles f\u00f3siles est\u00e1n acab\u00e1ndose y en la que, en consecuencia, la globalizaci\u00f3n corre serio peligro. Probablemente lleguemos a un punto en el que haya que plantar huertas en los tejados de los edificios de las ciudades o al menos potenciar los huertos periurbanos que ya funcionan en algunos lugares. Benito [Garc\u00eda Noriega, editor de KRK], public\u00f3 este a\u00f1o un libro precioso de dos franceses, un tal Roudart y un tal Mazoyer, que se titula <em>Historia de las agriculturas del mundo<\/em> y en el que se llega a decir que el futuro econ\u00f3mico y social de la humanidad radica en la agricultura y tiene que tener presentes todas las agriculturas del mundo, incluidas las tercermundistas. Se obtienen much\u00edsimos recursos de una huerta, \u00bfeh? Yo tengo una casa de pueblo en la que paso medio a\u00f1o y tengo una huerta de la que recojo productos b\u00e1sicos de calidad que duran todo el a\u00f1o y dan para alimentarme a m\u00ed y a un hijo que tengo que est\u00e1 casado y tiene chiquillos: patatas, guisantes, alubias, mermeladas&#8230;\u00a0Cuando la globalizaci\u00f3n se vaya al carajo y ya no podamos importar todas esas cosas del otro extremo del mundo, tendremos que ponernos a aprender a toda prisa todos esos saberes que hoy tiramos por la borda alegremente, imbuidos de una idea profundamente err\u00f3nea de progreso. Y lo malo es que para entonces quiz\u00e1s ya no queden se\u00f1ores Cayos que nos ense\u00f1en y tengamos que empezar de cero. Hoy se est\u00e1 intentando recuperar parte de ese saber que no est\u00e1 escrito en ning\u00fan sitio, porque es oral, en algunos campos, como la cocina o la huerta; y hay una cierta vuelta al campo de gente de ciudad que busca la tranquilidad, los productos de calidad y la vida relacional propias de la aldea. Y algunos tratan de vivir de la tierra, pero no saben.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Los catedr\u00e1ticos de esa ciencia que tan necesaria nos ser\u00e1 alg\u00fan d\u00eda, hoy agonizan olvidados en deprimentes residencias de ancianos.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-La vejez en el mundo urbano es un drama. Vivimos en una sociedad que prolonga la vida del hombre pero luego no sabe qu\u00e9 hacer con \u00e9l, porque hay demasiados viejos, porque hay pocos recursos y porque no se dise\u00f1an las f\u00f3rmulas apropiadas. Las residencias urbanas son una cosa terrible. Cuando uno le pregunta a los viejos a d\u00f3nde quieren ir, siempre te dicen lo mismo: \u00abNo, no, yo quiero estar en casa hasta que muera\u00bb, porque les educaron para que cuando fueran viejos mandar\u00edan, ser\u00edan escuchados y vivir\u00edan con los suyos en su casa. El tiempo que les ha tocado vivir es lo contrario: son un estorbo, un paquete que, cuando no es enviado a una residencia, va rotando de casa en casa. Por lo que yo he podido ver en muchos casos, si la residencia est\u00e1 cerca de su pueblo, prefieren ir a ella incluso teniendo la opci\u00f3n de vivir con un hijo en la ciudad. Y yo creo que hay que promocionar ese tipo de peque\u00f1as residencias rurales. En Villanueva de Oscos hay una con doce plazas que est\u00e1 llena desde hace much\u00edsimo tiempo; en Santalla hay otra con diez que lo mismo; la de Belmonte de Miranda, que se abri\u00f3 hace cuatro o cinco a\u00f1os, ten\u00eda treinta plazas, ahora tiene cincuenta o sesenta y est\u00e1 llena. Hay que extender esas minirresidencias por toda Asturias en aquellas villas o cabezas de valle a la que esta gente iba a hacer sus compras y a pasar el rato. Si no residencias, pueden ser centros de d\u00eda con un transporte diario como el que hay para los ni\u00f1os. Sea como sea, para los alcaldes \u00e9ste deber\u00eda ser un tema absolutamente prioritario. En muchos casos tienen el edificio ya hecho: las antiguas escuelas-hogar u otros edificios abandonados que hay por los pueblos. Adem\u00e1s, fijar veinte, treinta, cincuenta personas en el pueblo dinamiza much\u00edsimo y da trabajo a la gente de la zona: genera que el taxista tenga trabajo cuando hay visitas, que el que vende carne la venda, que el que vende pan lo venda, que los bares tengan gente, etc\u00e9tera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Hay una dicotom\u00eda que rechaza: la que instituciones como la Unesco establecen entre <em>cultura tangible<\/em> y <em>cultura intangible<\/em>.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, s\u00ed, eso me pone de muy mala leche. Me parece incre\u00edble que la Unesco y tantos investigadores sigan porfiando en esa l\u00ednea. Hay <em>cultura<\/em> y punto, no cultura tangible e intangible. Utilizar esa dicotom\u00eda es volver a aquello de la cultura material y espiritual, o sea, al principio de la historia, al dualismo teol\u00f3gico de siempre. Igual que la lengua tiene, como dec\u00eda Saussure, un sistema de signos donde hay y son inextricables una imagen ac\u00fastica y un concepto, un significante y un significado, en la cultura lo tangible y lo intangible son inseparables; no se puede explicar lo uno sin lo otro. Yo siempre pongo el mismo ejemplo. Pensemos en una herramienta tan prosaica como la pala del pan: un trozo de madera de una sola pieza que hac\u00eda el artesano, con un mango largo y una parte plana, y que serv\u00eda para meter el pan en el horno. \u00bfQui\u00e9n la manejaba? Una mujer. \u00bfQu\u00e9 mujer? El ama de casa; la nuera todav\u00eda no: sab\u00eda amasar, pero no amasaba hasta que llegaba a ser ama. \u00bfCada cu\u00e1nto tiempo? Cada quince d\u00edas m\u00e1s o menos. \u00bfQu\u00e9 tocaba esa pala, qu\u00e9 sustancia? El pan, \u00bfy qu\u00e9 es el pan? La base de la dieta tradicional de las familias asturianas y de muchos otros sitios y un manjar sagrado, porque se com\u00eda a todas horas y lo impregnaba todo, lo cual se ve muy bien en refranes que seguimos diciendo hoy, como \u00abganarse el pan\u00bb, \u00aba\u00f1o de buen pan\u00bb, etc\u00e9tera. Cuando hab\u00eda pan en el suelo, se cog\u00eda y se besaba porque era algo de Dios, no se tiraba ni se le daba al perro ni a ning\u00fan otro animal. Tampoco se vend\u00eda. S\u00f3lo lo com\u00eda la gente de casa y la vaca cuando par\u00eda, porque la vaca no era un animal cualquiera, sino el \u00fanico que ten\u00eda nombre, del que se sab\u00eda cu\u00e1ndo hab\u00eda nacido y cu\u00e1ntos partos hab\u00eda tenido y al que se reconoc\u00eda un determinado car\u00e1cter: era m\u00e1s o menos mansa, m\u00e1s o menos cari\u00f1osa, sufr\u00eda o no sufr\u00eda, etc\u00e9tera. No era un ser sometido a una explotaci\u00f3n mercantilista o capitalista, ni se la consideraba s\u00f3lo por lo que produc\u00eda o el dinero que daba, y de hecho casi nunca se la sacrificaba en casa: era un tab\u00fa. Cuando era vieja se la vend\u00eda, pero era algo que se hac\u00eda con pesar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Eso que tan bien reflej\u00f3 Clar\u00edn en <em>\u00a1Adi\u00f3s, Cordera!<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Quiz\u00e1s lo de <em>\u00a1Adi\u00f3s, Cordera!<\/em> sea un poco exagerado, pero s\u00ed, algo de eso hab\u00eda. De hecho, el discurso del ecomuseo del Parque Natural de Somiedo expone la evoluci\u00f3n de la vida campesina como un proceso por el cual el hombre fue alej\u00e1ndose de la vaca y la vaca pas\u00f3 de tener una relaci\u00f3n muy estrecha con el hombre a convertirse en un bien mueble m\u00e1s. Pues bien, se consideraba que la vaca merec\u00eda comer pan porque hab\u00eda colaborado en su cosecha con trabajo y abono y porque era un ser m\u00e1s de la casa. De todas maneras, s\u00f3lo se le daba cuando par\u00eda y no se le daba el mejor pan, sino que se le amasaba una hornada de pan de segunda, tostado. \u00bfSe utilizaba s\u00f3lo para meter el pan el horno, la pala? No: como tocaba una sustancia tan sumamente importante, tan sagrada, adquir\u00eda propiedades m\u00e1gico-religiosas, y cuando hab\u00eda una tormenta el ama de casa sacaba la pala del pan y otro instrumento llamado rodaballo con el que se mov\u00edan las hogazas en el horno y hac\u00eda una cruz con ellos a la puerta de casa para espantar la tormenta. Todo eso contiene un soporte tan sumamente sencillo como una pala de pan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Separar lo tangible de lo intangible de una pala del pan es como decir que una virgen no es m\u00e1s que un mu\u00f1eco de madera.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Claro. Hay que leer el soporte material como un arque\u00f3logo lee o interpreta un resto. Si no, nada tiene sentido. Pero no es as\u00ed como se funciona en general hoy, lo cual se ve muy bien en los museos etnogr\u00e1ficos, donde hay una superabundancia de cultura material pero en cambio una falta absoluta de contenido, de significado, de discurso. Hubo un tiempo en que en Asturias hubo un como sarampi\u00f3n de museos: cada municipio quer\u00eda tener el suyo, pero se hac\u00edan museos que eran meras colecciones de cachivaches, desvanes de cosas viejas, incluidos los de m\u00e1s nombre. No hab\u00eda un estudio de base que organizara aquellas piezas. Yo a Pepe el Ferreiro le tengo veneraci\u00f3n y me indigna much\u00edsimo c\u00f3mo lo liquidaron de mala manera, porque recuerdo cuando me lo encontraba por aquellas comarcas a finales de los sesenta conduciendo un seiscientos con un arado de madera atado encima. En aquellos a\u00f1os en los que el que no quemaba el arado tiraba el h\u00f3rreo, \u00e9l tuvo la inspiraci\u00f3n de recoger todo aquello y gracias a eso el museo etnogr\u00e1fico de Grandas tiene once mil piezas a la vista y otras once mil escondidas. El noventa por ciento de las piezas que est\u00e1n ah\u00ed, est\u00e1n ah\u00ed porque se las dieron a Pepe el Ferreiro. Pero Pepe el Ferreiro no dejaba de ser un particular. Al museo de Grandas le falt\u00f3 y le falta una direcci\u00f3n cient\u00edfica detr\u00e1s; gente que supiera escoger y organizar las piezas tal como se organizan las palabras para formar un discurso; ponerlas en relaci\u00f3n sintagm\u00e1tica en lugar de amontonarlas ah\u00ed. El museo tiene que ser capaz de reproducir la vida de la poblaci\u00f3n de la cual es representaci\u00f3n. No se puede gastar el dinero en un molino harinero descontextualizado de su campo, que es la cultura del pan. Y piezas, no tiene que haber muchas. Tienen que ser pocas pero capaces de conformar un discurso, un mensaje.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-En su libro cuenta que uno de los principales motivos por los que los pueblos asturianos y su vida tradicional empezaron a decaer fue que en un momento dado las mujeres empezaron a negarse a asumir sus roles tradicionales y a rebelarse contra ellos a trav\u00e9s de sus hijas. \u00bfC\u00f3mo se sustanci\u00f3 esa rebeli\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 hizo a las mujeres darse cuenta de su situaci\u00f3n de opresi\u00f3n?<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-La familia era el eje de rotaci\u00f3n y de traslaci\u00f3n de la sociedad campesina. No s\u00f3lo cumpl\u00eda sus funciones espec\u00edficas sino que tambi\u00e9n absorb\u00eda otras: organizaba el trabajo y los recursos, transmit\u00eda la propiedad, etc\u00e9tera. Como dec\u00eda antes, era troncal, formada por tres generaciones. Y en todo el norte de Espa\u00f1a y el sur de Francia era patrilocal, es decir, las mujeres ven\u00edan de fuera; dejaban su familia de origen y se trasladaban a residir a la casa de su familia de procreaci\u00f3n, de la que cuando llegaba no conoc\u00eda nada y a veces ni siquiera a su marido. El matrimonio, hasta los a\u00f1os sesenta o setenta, era una estrategia minuciosamente programada entre las dos casas, no entre los dos c\u00f3nyuges. La esposa ten\u00eda una dote. En \u00c1frica la novia tiene precio y los hombres pagan por casarse, pero en Asturias -como en Galicia, Cantabria, Catalu\u00f1a, etc\u00e9tera-\u00a0era la familia de la novia la que pagaba por casarla. Y ese sistema hac\u00eda del matrimonio algo crucial y algo que dos las casas deb\u00edan programar con cuidado, como dos instituciones. Para esas chicas que se trasladaban de su familia de origen a la de procreaci\u00f3n, la vida durante los treinta o cuarenta a\u00f1os siguientes, hasta que la suegra mor\u00eda y ellas pasaban a ser amas de casa, era muy, muy dura. Esto, cuando se lo cuentas a la gente, parece exagerado, pero que vayan a preguntar a algunas mujeres que a\u00fan viven lo que han sufrido. Su funci\u00f3n b\u00e1sica era dar hijos a la casa; por lo dem\u00e1s, las tareas que se les encomendaba eran de muy segundo nivel, pesadas y poco prestigiosas; las que no quer\u00eda hacer nadie. En Asturias, a la nuera se la llamaba la nueva o la otra, lo cual ya dice mucho. Adem\u00e1s, se daba una especie de tri\u00e1ngulo enormemente conflictivo entre madre, hijo y esposa. El hijo no pod\u00eda apoyar mucho a su mujer en contra de su madre porque su madre pod\u00eda influir sobre su padre y que su padre le quitara la manda, y en aquellos tiempos la tierra ten\u00eda mucho valor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Las mujeres ten\u00edan que callarse porque sab\u00edan que no ganaban nada no call\u00e1ndose, sino todo lo contrario.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Claro. Y hasta que pasaban a ser amas de casa cuando la suegra mor\u00eda, pasaban cuarenta o cincuenta a\u00f1os as\u00ed. El caso es que esta din\u00e1mica funcion\u00f3 perfectamente bien durante siglos. De arriba abajo ven\u00eda la vida social; la socializaci\u00f3n de todos los miembros de la familia en los modos, valores, etc\u00e9tera, de la casa, que era un peque\u00f1o mundo, un peque\u00f1o <em>Mir<\/em>, con sus propias referencias, su propio <em>ethos<\/em>. Y de abajo arriba ven\u00eda la vida biol\u00f3gica; los nacimientos que supl\u00edan a los fallecimientos de la primera generaci\u00f3n. La primera generaci\u00f3n organizaba, la segunda produc\u00eda y la tercera repon\u00eda. Era un sistema que convert\u00eda a las mujeres en v\u00edctimas estructurales y en sujetos muy marginales, pero era un sistema armonioso, y lo sigui\u00f3 siendo mientras no hubo conciencia de que las cosas pudieran ser de otra manera. Lo que pas\u00f3 a partir de los a\u00f1os cincuenta y sesenta -las fechas no coinciden en todas partes: en Francia es antes que aqu\u00ed; en otros lugares m\u00e1s tarde-\u00a0fue que comenzaron a llegar noticias de nuevas formas de vida al mundo rural a trav\u00e9s de emigrantes que volv\u00edan, de alg\u00fan turista que aparec\u00eda por all\u00ed, de la radio, de la televisi\u00f3n, de la nueva escuela&#8230;\u00a0Y quienes primero pusieron la antena fueron quienes m\u00e1s necesitadas estaban de mejorar su situaci\u00f3n: las madres de entonces, que en 1960 ten\u00edan en torno a cuarenta a\u00f1os e hijas casaderas. Ellas ya no pod\u00edan hacer nada por mejorar su situaci\u00f3n, pero s\u00ed pod\u00edan mejorar la de sus hijas imbuyendo en ellas el nuevo modelo que emerg\u00eda y que era imposible de practicar en el mundo rural, que era el de la familia nuclear. En la ciudad la nueva esposa era ama de casa desde el principio y si trabajaba fuera de casa sus opciones ya no estaban limitadas al servicio dom\u00e9stico, sino que pod\u00eda aspirar a pasar por la universidad e incorporarse al trabajo profesional aprovechando el camino que hab\u00edan abierto las mujeres de clase media y media alta. Animadas por esas perspectivas, las mujeres comenzaron a sacar a sus hijas de los pueblos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Y entonces el mundo rural entr\u00f3 en crisis.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, porque las aldeas fueron despobl\u00e1ndose y llen\u00e1ndose de hombres solteros que fueron muri\u00e9ndose lentamente sin reproducirse, y las viejas casas fueron desapareciendo. Rebel\u00e1ndose contra una situaci\u00f3n secular, las mujeres revelaron con uve al mismo tiempo que no eran un elemento tan secundario como parec\u00eda, sino uno capaz de hacer entrar a todo aquel mundo en una crisis irrecuperable cuando abdicaba de las tareas que se le asignaban. Pasa tambi\u00e9n en el mundo urbano: pensemos en los problemas que se generan cuando la mujer dice no a sus tareas reproductivas, dom\u00e9sticas, de cuidados, etc\u00e9tera. Si todas rechazasen esas tareas que se les obliga a desempe\u00f1ar, se generar\u00eda una crisis tremenda que desbordar\u00eda por completo a las instituciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Los hombres, por su parte, fueron sometidos a una intensa propaganda industrialista y comenzaron a dudar seriamente de s\u00ed mismos y de su modo de vida; de si ese modo de vida era tan v\u00e1lido como cualquier otro. En el libro alude muchas veces a esa falta de autoestima o de orgullo que aqueja al campesino de hoy.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, s\u00ed. Eso ocurre todav\u00eda hoy. Este finde he estado en Oscos y me he quedado asustado en ese sentido. Conoc\u00ed familias que ahora mismo tienen hijos adolescentes y que veo que, pese a que les va bien y tienen recursos, est\u00e1n educando a esos hijos para que dejen el medio campesino y se vayan a la ciudad. Cuando tienes dinero y aun as\u00ed educas a tu hijo para que se vaya del lugar en el que lo ganas, el problema no es econ\u00f3mico, como s\u00ed lo era para los campesinos de otro tiempo, que estaban sometidos a muchas limitaciones y a condiciones muy m\u00edseras, sino sociocultural. Est\u00e1s avergonzado de tu forma de vida. Hubo un proceso de socializaci\u00f3n desde fuera perfectamente programado para estigmatizar la vida en el campo. En los pueblos penetr\u00f3 la idea de que cualquier obrero de la ciudad vive mejor que un campesino; que la vida en el campo era una vida de segunda. Yo, en el libro, recojo un texto de Caro Baroja de 1974 que apunta en este sentido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Leo: \u00abLa idea de que la persona que vive en el campo o en el caser\u00edo de la agricultura est\u00e1 en grado de inferioridad material y espiritual con respecto al empleado o al obrero de la ciudad es idea que va generaliz\u00e1ndose de un modo alarmante y que puede llegar a tener las peores consecuencias pr\u00e1cticas, pues conduce a la ruina de una regi\u00f3n, de una provincia o de un pa\u00eds\u00bb.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso dec\u00eda Caro Baroja, s\u00ed. Todav\u00eda lo ves hoy por los pueblos: el ganadero te sigue diciendo la misma historia de que \u00abaqu\u00ed estamos los que no valemos para andar por el mundo, los tontos\u00bb, etc\u00e9tera. Es tremendo. El campesino contento con su profesi\u00f3n es una <em>rara avis<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-\u00bfC\u00f3mo se llev\u00f3 a cabo ese proceso de socializaci\u00f3n negativa?<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Fueron varios factores: el turista que llegaba y deslumbraba al paisano porque iba un mes al a\u00f1o al pueblo a presumir con su coche y sus hijos que estudiaban y su mont\u00f3n de dinero, aunque la mitad era mentira; la televisi\u00f3n, con aquellas pel\u00edculas en las que el campesino iba a la ciudad y cuando llegaba a un paso de cebra guardaba la boina y echaba a correr como alma que lleva el diablo cuando los coches paraban; la nueva Iglesia, la nueva escuela&#8230;\u00a0La escuela de ladrillo rojo, como yo la llamo, fue particularmente importante: el maestro ven\u00eda de fuera, era un elemento extra\u00f1o que primero viv\u00eda en la escuela pero despu\u00e9s ni eso, y hoy la escuela ya no est\u00e1 ni en el pueblo, sino en la villa o ciudad de turno, y el autob\u00fas te saca del pueblo y te devuelve al chiquillo todos los d\u00edas. A la antigua escuela, la familia la vigilaba, la controlaba. Los ni\u00f1os iban all\u00ed a aprender cuatro cosas que los de casa no conoc\u00edan: matem\u00e1ticas, lengua, historia sagrada y poco m\u00e1s. El grueso de su educaci\u00f3n, de su socializaci\u00f3n, el chiquillo lo recib\u00eda en casa. En un momento dado, eso dej\u00f3 de ser as\u00ed. La familia renunci\u00f3 a ense\u00f1ar a sus hijos el modo de vida campesino y deleg\u00f3 en la escuela la tarea de ense\u00f1arles oficios diferentes de los suyos de siempre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Los hijos comenzaron a reclamar fines de semana libres, vacaciones y un horario fijo para un trabajo, el rural, imposible de someter a esas condiciones.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed. En el libro incluyo un texto de John Berger que habla justamente de esto en un libro precioso que se titula <em>Puerca tierra<\/em>. Los campesinos dicen: \u00abEs que el hombre de la ciudad, el obrero, tiene un mont\u00f3n de ventajas: un sueldo fijo, pagas extraordinarias, vacaciones, descansos si est\u00e1 enfermo&#8230;\u00bb. Claro, esto habr\u00eda que matizarlo mucho: eso de puesto fijo, eso de un buen sueldo, eso de vacaciones&#8230;\u00a0Por otra parte, eso a lo mejor te lo dice uno que tiene doscientas vacas de leche. \u00bfQu\u00e9 descanso va a tener? El Tratado de Roma contemplaba potenciar las explotaciones ganaderas familiares, pero las subvenciones acabaron con ese esp\u00edritu, porque uno recibe m\u00e1s subvenciones cuanto mayor sea la explotaci\u00f3n. Se generaron explotaciones enormes que conllevan muchos perjuicios: no dejan tiempo libre al ganadero, sobre todo las de leche, y no organizan el paisaje, sino que lo deterioran totalmente. En Asturias, all\u00ed donde hay una ganader\u00eda de leche est\u00e1 todo lleno de purines y de cuchos que no queda espacio para tirar y acaban en cualquier rinc\u00f3n, cuando no en los r\u00edos. Una ganader\u00eda equilibrada se hace cargo de los residuos y aprovecha los insumos. Ahora apenas se aprovechan los insumos. Muchas explotaciones estaban mejor en un pol\u00edgono industrial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-La m\u00e1quina tambi\u00e9n fue un elemento terriblemente disgregador.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-La m\u00e1quina es un elemento desruralizador, s\u00ed. Y se compraron muchas. T\u00fa hoy vas a ver una explotaci\u00f3n ganadera a cualquier aldea perdida y si observas con un poco de discernimiento puedes distinguir hasta tres generaciones de m\u00e1quinas en torno a las edificaciones, a la casa y en los corrales: unas pudri\u00e9ndose, otras a medio uso y otras m\u00e1s nuevas. Curiosamente, los hombres utilizan en general las m\u00e1s modernas: tractores potentes, empacadoras, devolvedoras, enrolladoras y dem\u00e1s; mientras que las mujeres utilizan las de segunda generaci\u00f3n. Las m\u00e1quinas son hasta machistas. Por otra parte, introducen en el medio campesino esa reciprocidad negativa que antiguamente estaba confinada a la sociedad otra de la ciudad, porque conecta al paisano con el mundo de los bancos y los cr\u00e9ditos. Por otra, acaban con las instituciones de ayuda mutua y vuelven a los campesinos individualistas y competitivos. Y por otra, rompen internamente la estructura de la familia. La m\u00e1quina requiere un nuevo tipo de saber que no est\u00e1 en la tradici\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo le explicas a un paisano que anduvo con el carro y dem\u00e1s que a esta rueda le faltan dos kilos de aire, o que hay que cambiar el aceite, o que el embrague no s\u00e9 qu\u00e9? Esa ruptura con la tradici\u00f3n hace que una generaci\u00f3n se vaya quedando de lado y que otra que antiguamente ten\u00eda que esperar todav\u00eda un tiempo para convertirse en el eje de la familia adopte el poder antes de lo normal. Adem\u00e1s, se generan din\u00e1micas muy nocivas que tambi\u00e9n ilustra muy bien Berger en otro texto suyo sobre c\u00f3mo operan las f\u00e1bricas de maquinaria para vender a los campesinos toda clase de herramientas. En primer lugar, se aseguran de que los campesinos sepan que las m\u00e1quinas <em>existen<\/em>. Desde el momento en que los campesinos saben que la m\u00e1quina existe, dice Berger, el trabajo se vuelve duro y el no tener una m\u00e1quina hace al padre anticuado a los ojos del hijo, al marido ruin para su esposa y que un vecino parezca pobre ante el otro. Y una vez el campesino se compra el primer tractor, las empresas le dicen: \u00abahora, para sacarle el m\u00e1ximo rendimiento, tienes que comprar todas estas otras m\u00e1quinas que lo acompa\u00f1an\u00bb. El campesino acaba compr\u00e1ndose una m\u00e1quina detr\u00e1s de otra y endeud\u00e1ndose m\u00e1s y m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Theuth, dice, le ha ganado la partida a Thamus incluso en el medio rural.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Lo pongo en una nota a pie de p\u00e1gina, s\u00ed, porque no me pude contener. Lo de Thamus y Theuth es un di\u00e1logo que aparece en el <em>Fedro<\/em>, de Plat\u00f3n. Theuth es un dios inventor que defiende la tecnolog\u00eda a ultranza: dice que la tecnolog\u00eda lo es todo, que va a solucionarle todos los problemas al hombre, etc\u00e9tera; y Thamus es el rey de Tebas y un hombre algo m\u00e1s esc\u00e9ptico que dice que la tecnolog\u00eda es muy importante pero siempre que el hombre la utilice con criterio y planificando bien su introducci\u00f3n. Por ejemplo, cuando Theuth le ofrece la escritura, se la alaba diciendo que har\u00e1 m\u00e1s sabios a los egipcios, pero Thamus duda y replica que los textos escritos generar\u00e1n una falsa sabidur\u00eda, porque inscribir\u00e1n la sabidur\u00eda en algo externo a la persona y no en su alma, como deber\u00eda ser.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Toda tecnolog\u00eda es un Jano bifronte que da lugar a ventajas y a inconvenientes y su introducci\u00f3n tiene que ser el resultado de un proceso dial\u00f3gico.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Claro. El problema es que hoy ya no dialogamos con la tecnolog\u00eda; simplemente vamos adopt\u00e1ndola acr\u00edticamente y amontonando unas m\u00e1quinas sobre otras, como los paisanos, porque adem\u00e1s cada tecnolog\u00eda resuelve unos problemas pero genera otros que hay que resolver con una nueva tecnolog\u00eda, y as\u00ed sucesivamente. Llega un momento en que la tecnolog\u00eda ya no est\u00e1 al servicio del hombre, sino al rev\u00e9s: el hombre se ha vuelto esclavo de la tecnolog\u00eda. Theuth le est\u00e1 ganando la partida a Thamus, no cabe duda. Al campo, la tecnolog\u00eda lleg\u00f3 para salvar a los paisanos y ha acabado expuls\u00e1ndolos del pueblo. Y si hablamos de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n, a m\u00ed me entra verdadero p\u00e1nico. En el mundo de hoy, tenemos tant\u00edsima informaci\u00f3n que nos llega a trav\u00e9s de todos los caminos que ya no somos capaces de procesarla ni de discernir lo que es fiable de lo que es manipulaci\u00f3n. Mientras uno no haga suya la informaci\u00f3n, ser\u00e1 v\u00edctima de ella.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-La informaci\u00f3n nos domina en lugar de empoderarnos.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, nos lleva de un lado a otro como el viento a una hoja ca\u00edda en el oto\u00f1o. Otro campo en el que se ven muy bien los perjuicios de la tecnolog\u00eda es la sanidad: la sanidad, con las nuevas tecnolog\u00edas, ha cambiado totalmente desde el punto de vista ontol\u00f3gico. Ya no se estudia al paciente, sino que se estudia la enfermedad sin tener en consideraci\u00f3n en qu\u00e9 cuerpo se encarna esa enfermedad. El m\u00e9dico de hoy no se f\u00eda del paciente, sino s\u00f3lo de las m\u00e1quinas. Le hace un mont\u00f3n de an\u00e1lisis, luego se los lleva y ya est\u00e1. Pues bien, en el medio campesino tambi\u00e9n pas\u00f3 todo eso. Tambi\u00e9n los paisanos se han vuelto esclavos de una tecnolog\u00eda deshumanizada. \u00bfQuiero decir con esto que haya que volver al carro de vacas y al fuego bajo? No, no: el progreso es bueno e importante. La tecnolog\u00eda, en t\u00e9rminos generales, vino a resolver problemas al hombre y seguir\u00e1 resolvi\u00e9ndolos. \u00bfC\u00f3mo voy a negar los avances de la tecnolog\u00eda? Ser\u00eda totalmente est\u00fapido por mi parte. Lo que yo impugno es que queramos solucionarlo todo a base de tecnolog\u00eda. El progreso tiene que ser un proceso dial\u00f3gico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-En el libro, usted pone como ejemplo de ese tipo de progreso bien entendido el que vivi\u00f3 Jap\u00f3n durante la era Meiji.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, porque Jap\u00f3n supo modernizarse sin renunciar a su tradici\u00f3n. La sociedad campesina, como cualquier otra sociedad, tiene que engancharse al progreso, porque si no desaparecer\u00e1. La sanidad, la formaci\u00f3n de los hijos, el control de la natalidad&#8230;\u00a0Todo eso es progreso del bueno. Pero la sociedad campesina debe adoptar todo protegiendo su n\u00facleo, su identidad, no, como dice el refr\u00e1n ingl\u00e9s, tirando al ni\u00f1o con el agua sucia. El hombre del campo tiene que renovar y mejorar su cultura con todos los avances del progreso, pero tiene que seguir siendo un hombre del campo, no un hombre de la ciudad que vive en el campo. Sobre esto hay otro libro precioso de un tal James Rebanks que se titula <em>La vida de un pastor<\/em>. Rebanks es un pastor del norte de Inglaterra, y en el libro cuenta que quiso en cierto modo romper con la tradici\u00f3n que le hab\u00edan legado su padre y su abuelo, pero que en un momento dado se dio cuenta de que aquello era un error y que la tradici\u00f3n ten\u00eda que ser incorporada al progreso de la humanidad desechando sus defectos. La evoluci\u00f3n es cambio, pero tambi\u00e9n continuidad: para eso tenemos un \u00e1rbol donde est\u00e1n representadas todas las especies, porque todas est\u00e1n emparentadas entre s\u00ed. No hay saltos, no hay cortes, no hay enterramientos. Lo que hay es un di\u00e1logo entre un emisor y un receptor que da lugar a un resultado enriquecido por lo que dice el emisor y por lo que dice el receptor. Tesis, ant\u00edtesis, s\u00edntesis, no di\u00e1logo de besugos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Tambi\u00e9n le gusta Austria.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-De Austria me gusta mucho su sistema de cooperativas agr\u00edcolas, que es una maravilla. Austria es un pa\u00eds muy parecido al nuestro, monta\u00f1oso y dem\u00e1s, pero lo que predomina all\u00ed son explotaciones mucho m\u00e1s peque\u00f1as de las nuestras y que viven de vender carne y queso directamente, fuera de las grandes cadenas industriales. All\u00ed, el campesino est\u00e1 presente en los tres momentos que sigue el recorrido del producto: en la producci\u00f3n, en la manipulaci\u00f3n y en la comercializaci\u00f3n, y obtiene ingresos adicionales a trav\u00e9s del turismo rural.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Y tambi\u00e9n propone Francia como otro de los modelos a seguir.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed. Yo pienso que las dos f\u00f3rmulas que utiliz\u00f3 Francia para primero frenar la crisis y despu\u00e9s lleva gente de vuelta a las aldeas es muy interesante. En Francia, a partir de los a\u00f1os cuarenta y cincuenta del siglo pasado, emergieron una serie de investigaciones de mucho nivel sobre la cultura campesina, y los gobiernos se implicaron activamente en el problema. Yo, en el libro, incluyo dos discursos de los a\u00f1os setenta, uno de Pompidou y otro de Giscard d\u2019Estaing, en los que se dice claramente que mantener las aldeas es una necesidad para la sociedad en general y que hay que apoyar al campesino aunque cueste dinero, porque un paisaje deshumanizado y custodiado por guardas ser\u00e1 muy guapo pero es un paisaje f\u00fanebre, triste; que la mejor manera de custodiar el paisaje y la monta\u00f1a son los campesinos y que si no los hubiera incluso habr\u00eda que traerlos de fuera. Aqu\u00ed se hizo todo lo contrario. Aqu\u00ed se sac\u00f3 a patadas al campesino y al pastor: v\u00e9ase el ejemplo de los Picos de Europa, con ese conservacionismo mal entendido inaugurado por el marqu\u00e9s de Villaviciosa y para el que la mejor manera de conservar Picos era sacar al pastor. \u00bfQui\u00e9n fue el autor de ese patrimonio tanto ecol\u00f3gico como cultural, m\u00e1s que el pastor? En Espa\u00f1a funciona un proteccionismo muy mal entendido. En la cuenca del Esva, por ejemplo, no se permite a los campesinos desviar el agua del r\u00edo para sus molinos o para regar, y cuando preguntan por qu\u00e9 y les responden que por las truchas, ellos se quedan desconcertados. \u00bfC\u00f3mo que por las truchas? \u00a1Pero si aquellas presas que nosotros hac\u00edamos eran criaderos de truchas, y adem\u00e1s el agua no la beb\u00edamos, sino que regaba el prado y volv\u00eda al r\u00edo llevando comida para las propias truchas! Si no hay campesinos no hay ecolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Espa\u00f1a, ademas, se moderniz\u00f3 especialmente r\u00e1pido, y bien saben y advierten los antrop\u00f3logos que las mentalidades son \u00abc\u00e1rceles de larga duraci\u00f3n\u00bb y que, como usted explica en <em>Alabanza de aldea<\/em>, \u00abnuestros modos de ver el mundo son muy persistentes y determinan la conducta humana mucho tiempo despu\u00e9s de que las condiciones que dieron lugar a ellos hayan desaparecido\u00bb. Ese desacompasamiento entre el ritmo de lo econ\u00f3mico y el de lo mental provocan a veces terribles desbarajustes.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Las mentalidades siempre caminan por detr\u00e1s de los hechos, s\u00ed. Tardan en ponerse al d\u00eda y cuando lo hacen los hechos ya han corrido m\u00e1s all\u00e1. Son, como dec\u00eda Hegel, como el p\u00e1jaro de Minerva, que sale cuando se pone el sol, y mientras las mentalidades no acompa\u00f1an a los hechos, \u00e9stos tampoco tienen estabilidad. Cuando, adem\u00e1s, los hechos avanzan a la velocidad a la que se produjo la transformaci\u00f3n econ\u00f3mica de Espa\u00f1a, pues peor todav\u00eda. Te pongo un ejemplo. Una vez fui a entrevistar a un ganadero de Tineo que hab\u00eda participado en una cooperativa que hab\u00eda durado quince a\u00f1os pero hab\u00eda acabado fracasando. Le pregunte por qu\u00e9 y me dijo: \u00abPor esto\u00bb [Adolfo Garc\u00eda Mart\u00ednez hace el caracter\u00edstico gesto de frotarse el pulgar y el \u00edndice de la mano derecha encogiendo los dem\u00e1s dedos]. Le digo: \u00ab\u00bfPor esto? \u00bfQu\u00e9 quieres decir?\u00bb. Y entonces me dice: \u00abTe pongo un ejemplo, rapaz\u00bb, y me cont\u00f3 que la cooperativa era lechera y que ten\u00eda mucha maquinaria, pero que no se preocupaban de mantenerla en buen estado y las m\u00e1quinas acababan rompiendo por falta de aceite o cualquier otra cosa. Cuando le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 no manten\u00edan la maquinaria, me contest\u00f3 algo muy revelador: \u00abPorque las m\u00e1quinas no eran de casa\u00bb. El campesino asturiano sigue estando profundamente casificado. La casa lo condiciona para pensar en una empresa suya, propia, que compita con la del otro, etc\u00e9tera, no en una cooperativa; y cuando las m\u00e1quinas no las pone la casa sino un dinero m\u00e1s as\u00e9ptico, m\u00e1s impersonal, no las sienten como propias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-En el libro hace una reflexi\u00f3n muy interesante: \u00abNo deja de ser impactante el hecho de que mientras la ciudad est\u00e1 \u201crobando\u201d a los pueblos sus \u201cmarcas\u201d de calidad -casero, artesano, tradicional, natural, de le\u00f1a, de aldea, de corral, de <em>caleya-<\/em>, el pueblo est\u00e1 consumiendo marcas industriales anunciadas por los medios de comunicaci\u00f3n. Esta es una muestra de \u201cla imitaci\u00f3n de la imagen invertida del otro\u201d\u00bb. En uno de esos procesos de degluci\u00f3n tan caracter\u00edsticos del capitalismo, la ciudad se ha tragado el campo despoj\u00e1ndolo de su identidad y asumiendo y domesticando aquello que ten\u00eda de interesante para ella.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00daltimamente ves esas etiquetas por todas partes, s\u00ed: huevos de aldea, pan de le\u00f1a, etc\u00e9tera. Yo, a las aldeas de Asturias, siempre las concept\u00fao y las describo como <em>la gran reserva<\/em>. Primero, en la posguerra, se les pidi\u00f3 productos de primera necesidad para paliar el hambre, y hubo todo un canto de alabanza al campesino que poblaba y repoblaba el interior, con aquellos premios que daba Franco a los que ten\u00edan muchos hijos, y que era, con sus valores, la encarnaci\u00f3n de la Cruzada franquista y de la nueva Espa\u00f1a. De pronto, con la llegada del desarrollismo, hizo falta que llenaran las nuevas f\u00e1bricas y se los sac\u00f3 del pueblo dici\u00e9ndoles que la vida en el pueblo era una vida de segunda. Y ahora les pedimos que mantengan un paisaje de calidad y nos proporcionen productos de calidad mientras nosotros les vendemos a ellos productos manufacturados de baja calidad. La nevera campesina de hoy es para escribir un libro. A los campesinos, el capitalismo les ha robado esas marcas de calidad, pero es que les ha robado hasta la lengua. \u00bfCu\u00e1ntos coscorrones habr\u00e1n recibido los ni\u00f1os de anta\u00f1o cuando hablaban asturiano en la escuela?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-Por decir <em>pitu de caleya<\/em> podr\u00edan perfectamente haber recibido una torta, s\u00ed.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed. Y ahora no logras que te hablen en asturiano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-En Asturias hay todo un conjunto de expresiones que estigmatizan el uso del asturiano y que forman parte de esa falta de autoestima del campesino que coment\u00e1bamos antes: \u00abhablar fino\u00bb, \u00abhablar bien\u00bb, etc\u00e9tera.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, \u00a1hablar bien! \u00bfCu\u00e1ntas veces habr\u00e9 escuchado a alguna abuela decirle a su nieto <em>\u00abfala bien, co\u00f1o\u00bb<\/em> cuando al chaval se le escapaba alguna palabra en asturiano? Hablar asturiano es paleto, es ignorancia, etc\u00e9tera. Es terrible. Y sigue observ\u00e1ndose un curioso contraste: el que habla asturiano porque lo estudi\u00f3, es cultura, pero el que lo habla porque lo mam\u00f3, es ignorancia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-En el libro dice que los proyectos de regeneraci\u00f3n del campo deben hacerse de abajo arriba, no, como es habitual, de arriba abajo, algo que ilustra con cierta f\u00e1bula oriental sobre un mono y un pez.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es una f\u00e1bula que mencionaba Foster y que me parece muy apropiada, s\u00ed: un mono y un pez son arrastrados por una gran riada. El mono logra asirse a una rama y con gran esfuerzo y peligro consigue sacar tambi\u00e9n al pez, pero, para su sorpresa, el pez le pone mala cara y no se lo agradece. Con la Administraci\u00f3n y el campo sucede algo parecido: la Administraci\u00f3n llega con un bonito proyecto y dinero y lo pone en marcha sin consultar para nada a los lugare\u00f1os. Eso siempre ser\u00e1 una perversi\u00f3n. Un proyecto tiene que tener por lo menos tres patas: el investigador, el t\u00e9cnico y el nativo. Las tres son fundamentales. La antropolog\u00eda, cuando naci\u00f3 en la segunda mitad del siglo XIX, lo hizo en el contexto de la colonizaci\u00f3n de \u00c1frica y en cierto modo como auxiliar de la misma. Despu\u00e9s se sacudi\u00f3 ese estigma, y bien sacudido est\u00e1, pero en aquella colaboraci\u00f3n con el colonialismo hab\u00eda algo positivo: las potencias coloniales no pon\u00edan un proyecto en marcha hasta que los investigadores no comprobaban qu\u00e9 pensaba aquella gente al respecto. S\u00f3lo entonces iba el t\u00e9cnico y dise\u00f1aba el proyecto. Y despu\u00e9s llegaba el dinero. Aqu\u00ed se hace exactamente al rev\u00e9s. Yo he seguido muchos proyectos de este tipo en el campo asturiano y casi siempre han sido un verdadero desastre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-El turismo rural le parece un posible dinamizador de esa recuperaci\u00f3n del campo a la que aspira, pero advierte de que tambi\u00e9n encierra peligros y que si es mal gestionado puede acelerar en lugar de detener la crisis del campo. \u00bfCu\u00e1les son esos peligros? \u00bfQu\u00e9 ventajas tiene, en contrapartida, el turismo rural?<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ventajas tiene muchas. Puede ser una muy buena herramienta para recuperar el campo, y de hecho ya est\u00e1 si\u00e9ndolo en cierto modo en ciertos sitios. Es un sector potente y sin chimeneas ni humos. Pero hay que potenciarlo bien, no de cualquier manera. El turismo mal entendido puede convertir el campo en un ser sin entra\u00f1as y servir tan solo para que degenere a\u00fan m\u00e1s y acabemos con lo que nos queda; acelerar el proceso. Primero hay que hacer un buen estudio de lo que tenemos y de lo que queremos ofrecer. Y ese estudio tiene que hablar un doble lenguaje: tiene que, por un lado, hablar hacia dentro, hacia el paisano, que es el primero que ha despreciado su propio patrimonio tirando abajo el h\u00f3rreo o dej\u00e1ndolo caer o construyendo un garaje de bloques para meter el coche. Y por otro lado tiene que hablar hacia fuera. El turista rural quiere buena informaci\u00f3n, no cualquier cuento y luego ser estafado en el plato y en la cama. Tiene que haber buenas oficinas de informaci\u00f3n, tiene que haber buenos itinerarios con gu\u00edas, etc\u00e9tera. Y tiene que haber campesinos, porque el atractivo del turismo rural es que haya pueblos habitados, y en consecuencia hay que combinar el fomento del turismo rural con medidas para fijar la poblaci\u00f3n rural. El enfoque tiene que ser hol\u00edstico. Para el campo no hay soluciones m\u00e1gicas que salgan de una chistera. Unas cosas tienen que ver con otras y todo est\u00e1 relacionado. Lo que se necesita es una <em>symplok\u00e9<\/em>. La situaci\u00f3n de la vejez, la de la ganader\u00eda, la de la Administraci\u00f3n, la de la Comunidad Econ\u00f3mica Europea&#8230;, todo est\u00e1 o debe estar relacionado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Valora este art\u00edculo<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tweet&nbsp; &nbsp; &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; &nbsp; &nbsp; &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. \u00abLa vejez en el mundo urbano es un drama\u00bb El antrop\u00f3logo Adolfo Garc\u00eda Mart\u00ednez acaba de publicar en KRK el manifiesto \u00abAlabanza de aldea\u00bb, en el que aboga por dignificar y recuperar la vida campesina &nbsp; &#8212;&#8212;&#8212; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;- El antrop\u00f3logo estadounidense Jared Diamond escribi\u00f3 hace unos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-37788","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-flora"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37788","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=37788"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37788\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37789,"href":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37788\/revisions\/37789"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=37788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=37788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=37788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}