{"id":50100,"date":"2021-12-02T11:42:55","date_gmt":"2021-12-02T09:42:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=50100"},"modified":"2021-12-02T11:42:55","modified_gmt":"2021-12-02T09:42:55","slug":"edith-steinespanol-2-1221","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=50100","title":{"rendered":"Edith Stein,Espa\u00f1ol.,2.12,21"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/twitter.com\/share?url=http%3A%2F%2Fwww.floracantabrica.com%2F%3Fp%3D50100&amp;count=none&amp;lang=es&amp;via=lorencincoreses&amp;related=Mujerverdosa&amp;text=Edith Stein,Espa\u00f1ol.,2.12,21 - Flora Cant\u00e1brica\" class=\"twitter-share-button\">Tweet<\/a><\/p><p><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>Edith Stein<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>III. Un mensaje de esperanza para el hombre de hoy<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><span style=\"font-size: 14pt;\">Stein es sin duda una personalidad importante en el \u00e1mbito de la sociedad y en la Iglesia por sus aportaciones al pensamiento y la cultura, pero tambi\u00e9n como creyente y mujer consagrada. \u00bfCu\u00e1les son las lecciones que nos deja a quienes estamos abiertos a las necesidades del hombre de hoy y llamados a afrontar los retos de una nuevo milenio? \u00bfQu\u00e9 aspectos de su vida, su obra y su mensaje son m\u00e1s sugerentes o significativos?. Sin ninguna pretensi\u00f3n de ser exhaustivo, me atrever\u00eda a se\u00f1alar los siguientes:<\/span><\/li>\n<li><\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>1)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 B\u00fasqueda apasionada y sincera de la verdad<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Quiz\u00e1 la primera lecci\u00f3n que nos deja E. Stein es la de ser una buscadora de la verdad a trav\u00e9s de todos los caminos; una mujer de nuestro tiempo, sincera y cr\u00edtica, \u201cque prefiri\u00f3 ser atea a confesar precipitadamente la fe cristiana&#8230;, pero, en la b\u00fasqueda de la verdad, tuvo tambi\u00e9n el coraje de poner en tela de juicio incluso el ate\u00edsmo que profesaba\u201d (45). La b\u00fasqueda de la verdad fue la pasi\u00f3n de su vida, por la que no dud\u00f3 en sacrificarlo todo; es m\u00e1s, podemos incluso decir que \u201cla verdad, que fue la raz\u00f3n de su vida, lo fue tambi\u00e9n de su muerte\u201d (46).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La b\u00fasqueda de la verdad llev\u00f3 a E. Stein a Dios y a reconocer en la fe cristiana la verdad entera, que ella hab\u00eda buscado durante toda su vida; por eso mismo, desde la propia experiencia, puede decir que \u201cDios es la verdad y quien busca la verdad, busca a Dios, sea de ello consciente o no\u201d (47); y en su \u00faltimo trabajo sobre la doctrina de San Juan de la Cruz, viene a definir la b\u00fasqueda de la verdad como la actividad m\u00e1s espec\u00edficamente humana, que es capaz de conducirnos a Dios como t\u00e9rmino y plenitud de la verdad: \u201cEl que anda tras la verdad vive preferentemente en ese centro interior donde tiene lugar la actividad del entendimiento; si en serio trata de buscar la verdad (y no de acumular meros conocimientos), tal vez se halle m\u00e1s cerca de Dios de lo que \u00e9l mismo se imagina, pues Dios es la verdad\u201d (48).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no por haber encontrado la verdad en Dios a trav\u00e9s de la fe, deja ella de buscar. A Dios y a la verdad hay que buscarlos siempre, pues Dios, por principio, quiere ser buscado, quiere dejarse encontrar por quienes le buscan y se esconde a quienes no le buscan (49). Toda luz nueva sobre la verdad y sobre Dios es una invitaci\u00f3n a seguir buscando, seg\u00fan el pensamiento de San Agust\u00edn: \u201cDios se deja buscar para dejarse encontrar. El se deja encontrar para que le busquemos nuevamente\u201d (50).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El testimonio de E. Stein es sin duda un motivo de esperanza para nuestro mundo de hoy necesitado de Dios y necesitado de la verdad, para tantas personas de nuestro tiempo que buscan la verdad quiz\u00e1 por caminos muy diferentes. Es tambi\u00e9n un est\u00edmulo para que los creyentes aprendamos a estar siempre abiertos a la verdad y seamos buscadores incansables de Dios, conscientes de que \u201cDios es lo \u00fanico que nunca se busca en vano\u201d (San Bernardo).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>2)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vida coherente y comprometida<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Uno de los rasgos m\u00e1s sobresalientes de su personalidad es la fidelidad a su propia conciencia y la coherencia inquebrantable de su vida: coherencia entre su pensamiento y su praxis, entre su fe y sus obras, entre su oraci\u00f3n y su vida, entre su doctrina y su testimonio&#8230; Esta sinceridad y transparencia de su vida es quiz\u00e1 uno de los aspectos m\u00e1s fascinantes y atractivos de su personalidad, pero tambi\u00e9n fue para ella motivo de sufrimiento y lucha interior, especialmente en la relaci\u00f3n con su familia a partir de su conversi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta coherencia y b\u00fasqueda de la verdad es fruto, por una parte de la educaci\u00f3n recibida en su \u00e1mbito familiar jud\u00edo, y por otra, de la aspiraci\u00f3n de la escuela fenomenol\u00f3gica a un saber radical, una descripci\u00f3n objetiva de la realidad y una coherencia total en orden a superar la crisis moderna del pensamiento. Su coherencia radical puede a veces hacerle parecer intransigente en sus criterios o actitudes; en su \u00e9poca cat\u00f3lica escribe a una amiga suya sobre la actitud ante personas que no piensan ni creen como nosotros: \u201cNuestra influencia sobre otros ser\u00e1 bendecida en la medida que no cedamos una pulgada en el seguro terreno de nuestra fe y sigamos impert\u00e9rritos la voz de nuestra conciencia, sin que nos importe nada lo que piensen los dem\u00e1s\u201d (51).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Fruto de su vida coherente es su compromiso con todas las causas justas en el \u00e1mbito cultural, social, pol\u00edtico o eclesial. Por eso se implic\u00f3 muy activamente en la defensa de los derechos de la mujer, en la participaci\u00f3n en la vida de la universidad, en su sentido patri\u00f3tico inscribi\u00e9ndose como enfermera voluntaria de la Cruz Roja durante la primera guerra, e incluso participando activamente en la pol\u00edtica en 1918, como miembro del Partido Dem\u00f3crata Alem\u00e1n, del que estuvo a punto de ser elegida presidenta en su ciudad natal; bien es verdad que muy pronto qued\u00f3 desencantada de la pol\u00edtica, de tal manera que a finales de 1918 escribe a su amigo R. Ingarden: \u201cEstoy tan harta de la pol\u00edtica que estoy asqueada. Me falta por completo el instrumental habitual para ello: una conciencia robusta y una piel espesa. De todos modos deber\u00e9 continuar hasta las elecciones, ya que hay mucho que hacer\u201d (52).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Este compromiso por el mundo y por la sociedad sigue presente, si cabe de forma m\u00e1s fundamentada, despu\u00e9s de su conversi\u00f3n y de su entrada en el Carmelo; escribe en 1928: \u201cIncluso en la vida m\u00e1s contemplativa no debe cortarse la relaci\u00f3n con el mundo; creo incluso que, cuando m\u00e1s profundamente alguien est\u00e1 metido en Dios, tanto m\u00e1s debe salir de s\u00ed mismo, es decir, adentrarse en el mundo para comunicarle la vida divina\u201d (53) Desde el Carmelo sigue sinti\u00e9ndose solidaria y comprometida con los sufrimientos y problemas de los dem\u00e1s; entend\u00eda que su vida consagrada no pod\u00eda significar desentenderse de los problemas de la Iglesia y de la sociedad; desde all\u00ed escrib\u00eda en 1934: \u201cCada d\u00eda siento esta paz como un magn\u00edfico regalo de la gracia, que no puede ser dado s\u00f3lo para una, y si alguien se acerca a nosotros agobiado y molido, y puede sacar de aqu\u00ed algo de paz y consuelo, entonces me siento muy feliz\u201d (54).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta coherencia y sinceridad, traducida en un compromiso generoso a favor de todos los valores aut\u00e9nticamente humanos y cristianos, es un testimonio especialmente v\u00e1lido para nuestro mundo necesitado de aut\u00e9nticos testigos y modelos de vida, puesto que las monedas de cambio m\u00e1s corrientes son la incoherencia, la superficialidad, el individualismo y la carencia de valores.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>3)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Humanidad y generosidad<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Si hay algo que destaca tambi\u00e9n en primer t\u00e9rmino en la vida de E.Stein son los valores humanos. Todos los testimonios biogr\u00e1ficos que tenemos sobre ella nos hablan de una mujer de su tiempo: inteligente, culta y profunda, pero al mismo tiempo humana, sencilla y sociable; con gran sentido del humor, cultivadora de la amistad; amante de la naturaleza, el teatro y la literatura; le encantaba viajar, organizar excursiones y pasar las vacaciones con sus amigos y amigas. De ella dijo el abad de Beuron, R. Walzer, que era \u201csencilla con los sencillos y docta con los doctos; necesitada con los necesitados; y casi se podr\u00eda a\u00f1adir, que fue pecadora con los pecadores&#8230; Nada manifiesta al exterior la hondura de su vida espiritual, a no ser la perfecta armon\u00eda entre los dones del coraz\u00f3n y los de la inteligencia, su gran inter\u00e9s por los problemas de la \u00e9poca y su sincera compenetraci\u00f3n con todos\u201d (55).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Esa gran humanidad la vivi\u00f3 sobre todo en su relaci\u00f3n con los j\u00f3venes durante su labor docente, tanto en el Instituto como en la Universidad: \u201cR\u00e1pidamente se gan\u00f3 los corazones de las alumnas. Para nosotras era un ejemplo luminoso, que todav\u00eda hoy sigue influyendo. Con la mayor modestia y llaneza, casi inadvertida, recorr\u00eda el silencioso camino de su deber, siempre amable y abierta para con todos los que buscaban ayuda\u201d (56). Su apertura y humanidad se traducen en actitudes de comprensi\u00f3n especialmente hacia los j\u00f3venes con todos sus problemas: \u201cLa actual generaci\u00f3n joven, &#8211; escribe a otra profesora- ha pasado por muchas crisis; ella es quiz\u00e1 incapaz de comprendernos, pero debemos procurar comprenderla, pues s\u00f3lo as\u00ed podremos ayudarla un poco\u201d (57). Una de sus alumnas dej\u00f3 este testimonio: \u201cPara todas nosotras era un modelo de la m\u00e1s pura y noble humanidad y de sentimientos profundamente cristianos. Sab\u00eda ocultar amablemente su enorme saber bajo su extraordinaria modestia\u201d (58).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante su \u00e9poca docente en Espira, se destac\u00f3 tambi\u00e9n por su predilecci\u00f3n y su ayuda a los pobres y los enfermos, con los que comparti\u00f3 buena parte de su tiempo y de su sueldo como profesora: \u201cS\u00f3lo Dios sabe para cuantas personas fue colaboradora, consejera y gu\u00eda, y con cu\u00e1nta frecuencia acudi\u00f3 en ayuda de necesidades espirituales y corporales como \u00e1ngel de la caridad&#8230;; siempre dispon\u00eda de tiempo para los dem\u00e1s\u201d (59).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta humanidad y generosidad la vivi\u00f3 tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con su familia, a la que se sinti\u00f3 siempre muy unida y en la que todos confiaban en ella, as\u00ed como con sus amigos, a quienes guard\u00f3 siempre una gran fidelidad. Escrib\u00eda a su amigo R. Ingarden desde el Carmelo: \u201cLos asuntos de mis amigos siempre seguir\u00e1n interes\u00e1ndome\u201d (60). Al mismo Ingarden, al que dio una importante cantidad de dinero en un momento de necesidad, escribi\u00f3: \u201cLo que entrego a otros, en absoluto lo considero como regalo, pues seg\u00fan mi concepci\u00f3n de la vida, lo que llega a mis manos no puedo considerarlo propiedad m\u00eda, sino s\u00f3lo como algo que tengo que administrar honestamente&#8230;; creo que har\u00eda lo mismo por un desconocido, que estuviera en su situaci\u00f3n\u201d (61).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Su testimonio de humanidad y generosidad sigue siendo v\u00e1lido hoy para todos: para los no creyentes, que necesitan valores y puntos de referencia que den sentido a sus vidas; para los creyentes y cristianos, que necesitamos \u201chumanizar\u201d mucho m\u00e1s nuestra experiencia de fe y aprender a construir la vida cristiana sobre los valores humanos; tambi\u00e9n para una sociedad necesitada cada vez m\u00e1s de signos y testimonios de humanidad y solidaridad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>4)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Armonizaci\u00f3n fe y cultura, filosof\u00eda y religi\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><span style=\"font-size: 14pt;\">Stein llega a Dios a trav\u00e9s de una b\u00fasqueda sincera y aut\u00e9ntica de la verdad, recorriendo el camino de la filosof\u00eda, la cultura y el pensamiento, poniendo la raz\u00f3n al servicio de la verdad y el bien. Por el camino de la raz\u00f3n llega a la \u201cverdad completa\u201d de la fe; de la mano de la filosof\u00eda descubri\u00f3 el catolicismo y abraz\u00f3 la fe cristiana como culminaci\u00f3n de una profundizaci\u00f3n en la b\u00fasqueda racional de la verdad.<\/span><\/li>\n<li><\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, a pesar de todo su esfuerzo humano en la b\u00fasqueda de la verdad, ella reconoce que ha llegado a la meta de la \u201cverdad completa\u201d, no tanto por su esfuerzo intelectual personal, sino por haberse encontrado con el testimonio de personas extraordinarias como Agust\u00edn de Hipona, Francisco de As\u00eds o Teresa de Jes\u00fas, y que puede haber tantos caminos que lleven a la verdad como cabezas y corazones humanos. La fe le abre a E. Stein horizontes totalmente nuevos e ilimitados, para los que le hab\u00eda preparado su trabajo filos\u00f3fico-intelectual, pero muy distintos a los que ella hubiera podido imaginar; le abre adem\u00e1s una nueva dimensi\u00f3n para su reflexi\u00f3n y su trabajo intelectual: \u201cEs un mundo infinito, que se abre como algo absolutamente nuevo, si uno comienza, en lugar de vivir hacia fuera, hacia dentro&#8230;; todas las realidades con las que ten\u00eda que hab\u00e9rselas antes, se hacen transparentes y propiamente se llega a sentir las fuerzas que sustentan y mueven todo\u201d (62).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero la experiencia de fe no es para ella algo que le separa de la vida, de la cultura, de las grandes cuestiones del pensamiento humano; la fe no es tanto un acto intelectual, sino una forma de vivir, \u201cun asunto de vida y coraz\u00f3n\u201d (63), una fuerza creadora y transformadora que debe impregnar toda la vida de la persona. Por eso seguir\u00e1 E. Stein despu\u00e9s de su conversi\u00f3n, e incluso en el monasterio, trabajando intelectualmente, profundizando en la verdad encontrada y poniendo su inteligencia al servicio de la verdad. A su amigo R. Ingarden, que pensaba que E.Stein se hab\u00eda encerrado en el refugio de la fe para olvidar los argumentos de la raz\u00f3n, escrib\u00eda en 1927: \u201cSi lo desea, vuelvo gustosamente al terreno de la ratio, donde Ud. se encuentra m\u00e1s en casa; no he olvidado del todo su utilizaci\u00f3n, incluso, dentro de sus l\u00edmites, la valoro mucho m\u00e1s que antes\u201d (64).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por todo ello, podemos decir que toda su obra intelectual est\u00e1 como salpicada de puntos luminosos de vida interior (65), justamente porque en ella se da una armon\u00eda perfecta entre raz\u00f3n y fe, entre cultura y religi\u00f3n. En ella se cumpli\u00f3 la paradoja de la fe, que han vivido tantos grandes pensadores y santos de la historia: \u201ces preciso poner en la tierra todo el empe\u00f1o para conquistar aquello que se nos regala desde arriba\u201d (66); busc\u00f3 en la fe y desde la fe desarrollar todas las posibilidades humanas y culturales, pues como ella misma escribi\u00f3, \u201cla perfecci\u00f3n de la naturaleza es en s\u00ed misma la glorificaci\u00f3n del creador\u201d (67).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin duda, vivimos en una \u00e9poca caracterizada por una profunda ruptura entre la fe y la cultura, as\u00ed como por una especie de \u201cfragmentariedad del saber\u201d, de tal forma que uno de los grandes retos que tenemos de cara al pr\u00f3ximo milenio, es realizar el paso del fen\u00f3meno al fundamento y de llegar a una visi\u00f3n unitaria y org\u00e1nica del saber (68). Justamente por eso, la obra de E. Stein y, sobre todo, su vida, ser\u00e1n un punto de referencia muy importante, en orden a abordar con valent\u00eda este problema e ir encontrando una sana y equilibrada armon\u00eda entre la fe y la raz\u00f3n, la cultura y la religi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>5)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mujer abierta y ecum\u00e9nica<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La b\u00fasqueda apasionada de la verdad a trav\u00e9s de la raz\u00f3n y la fe, le hace tambi\u00e9n una mujer abierta, libre y ecum\u00e9nica. E. Stein nace y crece en un ambiente jud\u00edo y liberal, donde aprendi\u00f3 a respetar otras formas de pensar y de creer, as\u00ed como a valorar la amistad y la relaci\u00f3n abierta con los dem\u00e1s, como queda muy bien reflejado en su libro autobiogr\u00e1fico de su infancia y juventud, \u201cEstrellas amarillas\u201d. Tanto en el c\u00edrculo familiar como en el de sus amistades, as\u00ed como en la universidad o la escuela, Edith es vista como una mujer abierta, simp\u00e1tica y servicial. Esta apertura afectiva y mental le lleva tambi\u00e9n a una gran libertad interior. Cuando decidi\u00f3 dejar de ser asistente de Husserl, despu\u00e9s de una gran lucha interior, escribe a su amigo R. Ingarden: \u201cHe conseguido una gran libertad interior; ahora estoy convencida que estoy donde debo estar, y estoy convencida tambi\u00e9n de haber sido conducida a este camino que recorro con la m\u00e1s jovial entrega, sin rastro de resignaci\u00f3n\u201d (69).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Porque es una mujer abierta y libre, es capaz tambi\u00e9n de adaptarse a cualquier situaci\u00f3n y sentirse bien en todas partes. De muy joven deja el hogar materno para continuar sus estudios en G\u00f6ttingen; luego ser\u00e1 Freiburg, Espira, M\u00fcnster, Colonia, Holanda; viaja con mucha frecuencia por todos los pa\u00edses de Centroeuropa: \u201cEn todas partes me siento en casa\u201d (70). Y desde el Carmelo escribe: \u201cNo echo de menos nada de lo que hay fuera y tengo todo lo que echaba de menos fuera\u201d (71). Ella valor\u00f3 siempre en el Carmelo la libertad de esp\u00edritu que Santa Teresa quiso para todas sus hijas, y a unas amigas, que se sent\u00edan llamadas a la vida contemplativa y a\u00fan no hab\u00edan decidido d\u00f3nde ingresar, \u201cles aconseja que busquen un monasterio donde se deje espacio para la libertad de esp\u00edritu\u201d (72).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La libertad interior es para E. Stein la meta de toda verdadera pedagog\u00eda y, por eso, cuando habla del papel de la madre con relaci\u00f3n a los hijos, dice que debe aprender a \u201cponerse cada vez m\u00e1s a un lado, no querer hacer valer la propia persona, sino mirar hacia la meta: que el ni\u00f1o llegue a ser lo que Dios quiere de \u00e9l\u201d (73); y la meta de la vida cristiana y de la uni\u00f3n con Dios es conseguir la verdadera libertad. La clausura es el el medio que expresa y protege la vida consagrada, pero \u201cDios no est\u00e1 obligado a mantenernos siempre dentro de los muros de la clausura\u201d; los sacramentos son los medios para comunicarnos la gracia, \u201cpero Dios no est\u00e1 atado a los sacramentos\u201d (74).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, sobre todo, destaca en E. Stein su apertura ecum\u00e9nica, que es uno de los aspectos m\u00e1s significativos de su vida. Desde sus ra\u00edces jud\u00edas, aprendi\u00f3 a respetar las dem\u00e1s religiones; sus mejores amigos, antes de la conversi\u00f3n, que le ayudaron a llegar a la fe, fueron cristianos protestantes, como la familia Reinach o la familia Conrad-Martius; la madrina de su bautismo y de su profesi\u00f3n religiosa fue su amiga protestante Hedwig Conrad-Martius; con ella y con otros amigos\/as protestantes, jud\u00edos o agn\u00f3sticos, sigui\u00f3 manteniendo desde el Carmelo una cordial relaci\u00f3n de amistad, desde una piedad y entrega muy espec\u00edficamente cat\u00f3lica. Pero, sobre todo E. Stein es puente de uni\u00f3n entre el pueblo jud\u00edo, a cuyo destino se sinti\u00f3 siempre unida y por el que ofreci\u00f3 su vida, y el pueblo cristiano, en el que ella encontr\u00f3 la verdad entera y la salvaci\u00f3n. Al jesuita P. Hirschmann le dice poco antes de su muerte en Auschwitz: \u201cNo puede Ud. imaginar lo que para m\u00ed significa ser hija del pueblo escogido\u201d (75). E. Stein \u201cno reniega de su estirpe de Israel, a la que est\u00e1 orgullosa de pertenecer, sino al contrario, siente la vocaci\u00f3n de arrastrar consigo en la salvaci\u00f3n a su pueblo&#8230; Muriendo como testigo de Israel, muri\u00f3 tambi\u00e9n como testigo de Cristo y de su pueblo\u201d (76).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En este mundo tan plural desde el punto de vista social, cultural y religioso, amenazado siempre por las discordias, las divisiones y la intolerancia, E. Stein nos deja una aut\u00e9ntica lecci\u00f3n de di\u00e1logo, tolerancia y apertura ecum\u00e9nica. Por eso, podemos decir con Reinhold Schneider, el gran escritor y publicista alem\u00e1n de la postguerra, que E. Stein, con su vida y su testimonio, \u201ces esperanza y promesa para su pueblo y el nuestro\u201d (77).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>6)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aprender la sabidur\u00eda de la cruz<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La mejor lecci\u00f3n que aprendi\u00f3 esta mujer inteligente y culta, fue la lecci\u00f3n de la sabidur\u00eda de la cruz de Cristo. Fue la cruz lo que comenz\u00f3 a cuestionarla en su b\u00fasqueda de la verdad, a abrir nuevas v\u00edas de b\u00fasqueda y acercarle a la fe verdadera. La cruz es lo que model\u00f3 y afianz\u00f3 su experiencia cristiana y religiosa. La sabidur\u00eda de la cruz, seg\u00fan el modelo ofrecido por San Juan de la Cruz y la espiritualidad del Carmelo teresiano, se convierte en el leit-motiv de toda su vida, su obra y su espiritualidad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><span style=\"font-size: 14pt;\">Stein, desde su experiencia profundamente cristoc\u00e9ntrica, comprende que toda experiencia m\u00edstica pasa necesariamente por la experiencia de la cruz, de la noche oscura; comprende as\u00ed mismo que el misterio de la cruz es la fuerza vivificante de la vida espiritual, y que la vida del hombre es un viacrucis en el que se da una identificaci\u00f3n progresiva con el Crucificado hasta llegar a la uni\u00f3n con Dios (78).<\/span><\/li>\n<li><\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Antes de ingresar en el Carmelo, llega a comprender, por una gracia especial de Dios como ella misma explica (79), que la cruz de Cristo pesaba en esos momentos hist\u00f3ricos sobre su pueblo y que el destino de su pueblo era tambi\u00e9n el suyo; por eso se ofrece a cargarla sobre s\u00ed en nombre de todos: \u201cBajo la cruz comprend\u00ed el destino del pueblo de Dios&#8230; Pens\u00e9 que quienes comprendieron que esto era la cruz de Cristo, deber\u00edan tomarla sobre s\u00ed en nombre de todos\u201d (80). Esta ofrenda a Dios por su pueblo, aprendi\u00f3 a vivirla y madurarla en el Carmelo, haciendo del misterio de la cruz una fuente de sabidur\u00eda y fortaleza. Edith aprende a compartir los sufrimientos de su pueblo, de su familia y de todas las personas que sufren y con las que se siente identificada, consciente de que \u201cla pasi\u00f3n de Cristo se contin\u00faa en su cuerpo m\u00edstico y en cada uno de sus miembros, y si es un miembro vivo, entonces el sufrimiento y la muerte reciben una fuerza redentora en virtud de la divinidad de su cabeza\u201d (81).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Vivir su vocaci\u00f3n de carmelita es para ella: estar ante Dios para los otros, de forma vicaria, en actitud de ofrenda; hacerse omnipresente con Cristo para todos los atribulados, \u201cser la fuerza de la cruz en todos los frentes y en todos los lugares de aflicci\u00f3n\u201d (82). Desde su conversi\u00f3n toda su vida espiritual est\u00e1 orientada y centrada en Cristo; y por eso sabe que no hay verdadero encuentro con Cristo que no implique la cruz; si Cristo nos salv\u00f3 muriendo en la cruz, todo camino de salvaci\u00f3n y \u201ctoda uni\u00f3n con Dios, pasa por la cruz, se realiza en la cruz y est\u00e1 sellada con la cruz por toda la eternidad\u201d (83); por eso tambi\u00e9n \u201cel camino del sufrimiento es el m\u00e1s cualificado para la uni\u00f3n con el Se\u00f1or\u201d (84), como ella misma escribe a una de sus alumnas que estaba viviendo una situaci\u00f3n dif\u00edcil.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero E. Stein, no s\u00f3lo aprende y ense\u00f1a la sabidur\u00eda de la cruz, sino, sobre todo, la vive hasta la plenitud, inmol\u00e1ndose conscientemente como Jes\u00fas a favor de los dem\u00e1s. Especialmente los \u00faltimos meses de su vida estuvieron marcados por el sufrimiento y la cruz, causada por la tr\u00e1gica situaci\u00f3n de su pueblo, por la incertidumbre sobre la suerte de su familia y por las consecuencias de la guerra. Poco despu\u00e9s de haber llegado al Carmelo de Echt, escrib\u00eda a una amiga que deseaba transmitirle alg\u00fan consuelo: \u201cDesde luego, no hay consuelo humano, pero el que impone la cruz sabe c\u00f3mo hacer la carga dulce y ligera\u201d (85). En medio de tan profunda experiencia de cruz, ella no tiene otro deseo que cumplir la voluntad de Dios y es capaz de pensar en el sufrimiento de los dem\u00e1s antes que en el suyo propio: \u201cEs preciso orar para mantenerse fiel en cada situaci\u00f3n, y, ante todo, orar por tantos y tantos que lo tienen m\u00e1s dif\u00edcil que yo y no est\u00e1n anclados en la eternidad\u201d (86). Un par de meses antes de su muerte, mientras trabajaba en su obra sobre San Juan de la Cruz, escrib\u00eda: \u201cUna ciencia de la cruz s\u00f3lo se puede adquirir si se llega a experimentar a fondo la cruz\u201d (87). Ella lleg\u00f3 a experimentarla hasta el fondo, pero la acept\u00f3 con alegr\u00eda y perfecta sumisi\u00f3n a la voluntad de Dios, ofreciendo generosamente su vida por los dem\u00e1s, como deja claro en su testamento (88).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La vida y la obra de E. Stein es un luminoso testimonio de esperanza, que nos estimula y nos invita a aprender esta sabidur\u00eda que brota del misterio de la cruz de Cristo, pues s\u00f3lo ella es capaz de dar sabor a la vida y sentido al sufrimiento humano, s\u00f3lo ella puede proporcionar respuestas satisfactorias a las grandes cuestiones que preocupan o angustian al hombre de hoy.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>7)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vivir y morir para los dem\u00e1s<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El fruto supremo de la generosidad de su car\u00e1cter fue entender y vivir su vida y su muerte como una ofrenda para el bien de los dem\u00e1s, como vemos en muchos hechos relevantes de su vida: Coincidiendo con la crisis de su adolescencia, se ofreci\u00f3 a ayudar a su hermana Else en las tareas de la casa y el cuidado de los ni\u00f1os, durante casi un a\u00f1o; en la etapa universitaria es recordada como la compa\u00f1era y amiga a la que todos acud\u00edan en cualquier emergencia, porque siempre estaba dispuesta a ayudar; durante su \u00e9poca de enfermera de la Cruz Roja, se entreg\u00f3 con una generosidad heroica para ayudar a los heridos y enfermos en el hospital de M\u00f6hrisch-Weisskirchen; cuando su maestro Husserl se encuentra en la perentoria necesidad de que alguien le ayude a ordenar todo su desordenado material cient\u00edfico, fue E. Stein quien se ofreci\u00f3 generosamente y realiz\u00f3 su trabajo con inaudita capacidad de sacrificio y olvido de s\u00ed misma; sus alumnos\/as la recuerdan como la que siempre ten\u00eda tiempo para los dem\u00e1s; en la familia era ella la que se ocupaba siempre de atender a los m\u00e1s peque\u00f1os y a los que se encontraban en alguna necesidad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta actitud de donaci\u00f3n y servicio, que vivi\u00f3 a lo largo de su vida, incluso antes de su conversi\u00f3n, culmin\u00f3 en la ofrenda que hizo de su propia vida para el bien y la reconciliaci\u00f3n de los dem\u00e1s. Como hemos indicado, ya antes de ingresar en el Carmelo, en el a\u00f1o 1932, se sinti\u00f3 inspirada por Dios para cargar con la cruz de su pueblo; el 26 de marzo de 1939, domingo de pasi\u00f3n, pide a su priora del Carmelo de Echt que le permita \u201cofrecerse al Sagrado Coraz\u00f3n como sacrificio de expiaci\u00f3n por la paz verdadera\u201d (89); el 9 de junio del mismo a\u00f1o escrib\u00eda su testamento pidiendo a Dios que \u201caceptara su vida y su muerte como expiaci\u00f3n por la incredulidad del pueblo jud\u00edo, por la salvaci\u00f3n de Alemania y por la paz del mundo\u201d (90); cuando el 2 de agosto de 1942 llega la Gestapo para sacarla del Carmelo, E. Stein toma a su hermana Rosa de la mano y le dice: \u201cVen, vamos a sacrificarnos por nuestro pueblo\u201d (91); en el camino hacia la consumaci\u00f3n de su ofrenda en las c\u00e1maras de gas de Auschwitz el 9 de agosto de 1942, es capaz de olvidarse de s\u00ed misma para atender y animar a sus compa\u00f1eros de cautiverio y de muerte.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><span style=\"font-size: 14pt;\">Stein hab\u00eda escrito que \u201cla expiaci\u00f3n voluntaria es lo que nos une m\u00e1s profundamente con el Se\u00f1or\u201d (92), y tambi\u00e9n que \u201cquien pertenece a Cristo, tiene que vivir toda la vida de Cristo; tiene que alcanzar la madurez de Cristo y recorrer el camino de la cruz hasta el Getseman\u00ed y el G\u00f3lgota\u201d (93). Con su actitud de servicio y ofrenda hasta dar su vida por los dem\u00e1s, podemos decir que recorri\u00f3 todo el camino de Cristo y lleg\u00f3 a la plena madurez cristiana. Como Cristo, supo sacrificarse y morir para que otros puedan vivir (94).<\/span><\/li>\n<li><\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Una sociedad individualista y amenazada por tantos signos de muerte y una humanidad necesitada de amor, de compasi\u00f3n, de verdaderos signos de vida y solidaridad, puede encontrar en la vida y obra de E. Stein un mensaje alentador y lleno de esperanza. Una Iglesia que quiere afrontar con generosidad los retos de una aut\u00e9ntica evangelizaci\u00f3n en esta nueva etapa de la historia, tiene sin duda en esta gran mujer un verdadero ejemplo a seguir. Alguien escribi\u00f3 que \u201cdespu\u00e9s de Auschwitz ya no es posible la poes\u00eda\u201d (Th. Adorno); pero E. Stein es una prueba de que, despu\u00e9s de Auschwitz, tambi\u00e9n es posible la poes\u00eda, la esperanza y la fe en el futuro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">__________________________<\/span>______<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TweetEdith Stein \u00a0 III. 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