{"id":45991,"date":"2021-04-03T10:52:23","date_gmt":"2021-04-03T08:52:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=45991"},"modified":"2021-04-03T10:52:23","modified_gmt":"2021-04-03T08:52:23","slug":"frases-del-dia-34-21","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=45991","title":{"rendered":"FRASES DEL DIA \u20143,4 21"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/twitter.com\/share?url=http%3A%2F%2Fwww.floracantabrica.com%2F%3Fp%3D45991&amp;count=none&amp;lang=es&amp;via=lorencincoreses&amp;related=Mujerverdosa&amp;text=FRASES DEL DIA \u20143,4 21 - Flora Cant\u00e1brica\" class=\"twitter-share-button\">Tweet<\/a><\/p><p><strong>PRIMERA MEMORIA de Lucia de F\u00e1tima II<\/strong><\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/image002252.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-36087\" src=\"http:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/image002252.jpg\" alt=\"image002\" width=\"567\" height=\"446\" srcset=\"http:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/image002252.jpg 567w, http:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/image002252-300x235.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<ol>\n<li>DESPUES DE LAS APARICIONES<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Oraciones y sacrificios en el Cabezo<\/li>\n<li><\/li>\n<\/ol>\n<p>Mi t\u00eda, cansada de tener que mandar continuamente a buscar<\/p>\n<p>a sus hijos para satisfacer los deseos de las personas que quer\u00edan<\/p>\n<p>hablar con ellos, mand\u00f3 que llevara a pastar el reba\u00f1o su hijo<\/p>\n<p>Juan (18).<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>A Jacinta le cost\u00f3 mucho esta orden por dos motivos: porque<\/p>\n<p>ten\u00eda que hablar con toda la gente que la buscaba y por no poder<\/p>\n<p>estar todo el d\u00eda conmigo. Sin embargo tuvo que resignarse. Y, para<\/p>\n<p>ocultarse de las personas que la buscaban, sol\u00eda esconderse con<\/p>\n<p>su hermano en una cueva formada por unas rocas, situadas en la<\/p>\n<p>(18) Juan Marto, hermano de Francisco y de Jacinta (\u202028.IV.2000),<\/p>\n<p>54<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>falda de un monte que hab\u00eda frente a nuestro pueblo (19); tiene encima<\/p>\n<p>un molino de viento. La roca queda en la falda que da al naciente;<\/p>\n<p>y est\u00e1 tan bien dispuesta, que nos resguardaba perfectamente<\/p>\n<p>de la lluvia y de los rayos calurosos del sol. Adem\u00e1s, la ocultaban<\/p>\n<p>numerosos olivos y robles. \u00a1C\u00faantas oraciones y sacrificios<\/p>\n<p>ofreci\u00f3 ella all\u00ed a nuestro buen Dios!<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la falda de aquel monte hab\u00eda muchas y variadas flores.<\/p>\n<p>Entre ellas hab\u00eda innumerables lirios que le gustaban mucho; y siempre<\/p>\n<p>que por la noche sal\u00eda a esperarme al camino, me tra\u00eda un lirio<\/p>\n<p>y cuando no lo hab\u00eda, otra flor cualquiera. Disfrutaba mucho cuando<\/p>\n<p>me encontraba; entonces, la deshojaba y me tiraba los p\u00e9talos.<\/p>\n<p>Mi madre se conform\u00f3 con indicarme los sitios donde deb\u00eda<\/p>\n<p>pastorear, y as\u00ed sab\u00eda d\u00f3nde estaba para mandarme llamar cuando<\/p>\n<p>fuera preciso. Cuando estaba cerca, avisaba a mis compa\u00f1eros,<\/p>\n<p>que enseguida iban all\u00ed. Jacinta corr\u00eda hasta estar cerca de m\u00ed.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, cansada, se sentaba y me llamaba; no call\u00e1ndose hasta<\/p>\n<p>que yo le respond\u00eda e iba a su encuentro.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>La molestia de los interrogatorios<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>Mi madre, cansada de ver c\u00f3mo mi hermana perd\u00eda el tiempo<\/p>\n<p>por ir a buscarme continuamente y a quedarse en mi lugar con el<\/p>\n<p>reba\u00f1o, determin\u00f3 venderlo, y, de acuerdo con mi t\u00eda, nos mandaron<\/p>\n<p>ir a la escuela. A Jacinta le gustaba, durante el recreo, ir a<\/p>\n<p>hacer algunas visitas al Sant\u00edsimo; pero dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 Parece que lo adivinan; en cuanto entra uno en la iglesia,<\/p>\n<p>hay mucha gente que quiere hacernos preguntas y a m\u00ed me gustar\u00eda<\/p>\n<p>estar mucho tiempo sola, hablando con Jes\u00fas escondido; pero<\/p>\n<p>\u00a1no me dejan!<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Era verdad, aquella gente sencilla de la aldea no nos dejaba.<\/p>\n<p>Nos refer\u00edan con sencillez, todas sus necesidades y problemas.<\/p>\n<p>Jacinta se entristec\u00eda, sobre todo si se trataba de alg\u00fan pecador;<\/p>\n<p>entonces dec\u00eda:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>(19) La concavidad, formada por esas rocas, ll\u00e1mase \u00abLoca do Cabe\u00e7o\u00bb; fue<\/p>\n<p>identificada por la Hermana Luc\u00eda, en su primera visita a los lugares despu\u00e9s<\/p>\n<p>de su salida en 1921, el d\u00eda 20 de mayo de 1946.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>55<\/p>\n<p>\u2013 Tenemos que rezar y ofrecer muchos sacrificios al Se\u00f1or<\/p>\n<p>para que lo convierta y as\u00ed no vaya al infierno, pobrecito.<\/p>\n<p>Ahora puedo contar un hecho que muestra todo lo que hac\u00eda<\/p>\n<p>Jacinta por huir de las personas que la buscaban. Un d\u00eda, cuando<\/p>\n<p>\u00edbamos ya por la mitad del camino de F\u00e1tima, vemos que, de un<\/p>\n<p>autom\u00f3vil, se baja un grupo de se\u00f1oras y algunos caballeros. Sab\u00edamos<\/p>\n<p>sin duda que nos buscaban, y no pod\u00edamos huir sin que se<\/p>\n<p>dieran cuenta; seguimos adelante con la esperanza de no ser conocidos.<\/p>\n<p>Al llegar junto a nosotros las se\u00f1oras nos preguntaron si<\/p>\n<p>conoc\u00edamos a los pastorcillos a los cuales se les hab\u00eda aparecido<\/p>\n<p>Nuestra Se\u00f1ora. Les respondimos que s\u00ed; y como quer\u00edan saber<\/p>\n<p>d\u00f3nde viv\u00edan, les dimos toda clase de explicaciones para que llegasen<\/p>\n<p>bien a casa y corrimos a escondernos en el campo, en un<\/p>\n<p>zarzal. Jacinta, contenta con el resultado de la experiencia, dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 Hemos de hacer esto siempre que no nos conozcan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<ol>\n<li>El Padre Cruz<\/li>\n<li><\/li>\n<\/ol>\n<p>Un d\u00eda fue el se\u00f1or doctor Cruz de Lisboa (20), a interrogarnos;<\/p>\n<p>despu\u00e9s de su interrogatorio, nos pidi\u00f3 que le mostr\u00e1semos el lugar<\/p>\n<p>donde se nos hab\u00eda aparecido Nuestra Se\u00f1ora. Por el camino<\/p>\n<p>ibamos cada uno al lado de su reverencia, que iba montado en un<\/p>\n<p>burro tan peque\u00f1o que casi arrastaba los pies por el suelo. Nos fue<\/p>\n<p>ense\u00f1ando una letan\u00eda de jaculatorias, de las cuales Jacinta escogi\u00f3<\/p>\n<p>dos, que despu\u00e9s no dejar\u00eda de repetir: \u201c\u00a1Dulce Coraz\u00f3n de<\/p>\n<p>Mar\u00eda, sed la salvaci\u00f3n m\u00eda!\u201d<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un d\u00eda, durante su enfermedad, me dijo:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Me agrada tanto decirle a Jes\u00fas que le amo! Cuando lo digo<\/p>\n<p>muchas veces parece como si tuviera fuego en el pecho, pero no<\/p>\n<p>me quema.<\/p>\n<p>Otras veces dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 Me encantan tanto Nuestro Se\u00f1or y Nuestra Se\u00f1ora, que no<\/p>\n<p>me canso de decirles que les amo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(20) P. Francisco Rodrigues da Cruz S.J. (1858-1948), cuya causa de beatificaci\u00f3n<\/p>\n<p>ha sido introducida.<\/p>\n<p>56&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li>Gracias alcanzadas por Jacinta<\/li>\n<\/ol>\n<p>Hab\u00eda en nuestro pueblo una mujer que nos insultaba siempre<\/p>\n<p>que nos ve\u00eda. Nos la encontramos cuando sal\u00eda de la taberna; y la<\/p>\n<p>pobre, como no estaba en s\u00ed, no se conform\u00f3 esta vez solamente<\/p>\n<p>con insultarnos. Cuando termin\u00f3 su tarea, Jacinta me dijo:<\/p>\n<p>\u2013 Tenemos que pedir a Nuestra Se\u00f1ora y ofrecer sacrificios<\/p>\n<p>por la conversi\u00f3n de esta mujer; dice tantos pecados, que, como<\/p>\n<p>no se confiese, va a ir al infierno.<\/p>\n<p>Unos d\u00edas despu\u00e9s pas\u00e1bamos corriendo por delante de la<\/p>\n<p>casa de esta mujer. De repente, Jacinta se detiene y, volvi\u00e9ndose<\/p>\n<p>atr\u00e1s, pregunta:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 Oye. \u00bfEs ma\u00f1ana cuando vamos a ver a esa mujer?<\/p>\n<p>\u2013 S\u00ed.<\/p>\n<p>\u2013 Entonces, no juguemos m\u00e1s; hacemos este sacrificio por la<\/p>\n<p>conversi\u00f3n de los pecadores.<\/p>\n<p>Y, sin pensar que alguien la podia ver, levanta las manos y los<\/p>\n<p>ojos al cielo, y hace el ofrecimiento.<\/p>\n<p>La mujercita estaba espiando por el postigo de casa; despu\u00e9s<\/p>\n<p>dijo a mi madre que le hab\u00eda impresionado tanto aquella acci\u00f3n de<\/p>\n<p>Jacinta, que no necesitaba m\u00e1s prueba para creer en la realidad<\/p>\n<p>de los hechos. Desde entonces no s\u00f3lo dej\u00f3 de insultarnos, sino<\/p>\n<p>que tambi\u00e9n nos ped\u00eda continuamente que intercedi\u00e9semos por<\/p>\n<p>ella a Nuestra Se\u00f1ora, para que le perdonase sus pecados.<\/p>\n<p>Nos encontr\u00f3 un d\u00eda una pobre mujer, y, llorando, se puso de<\/p>\n<p>rodillas delante de Jacinta, pidiendo que consiguiese de Nuestra<\/p>\n<p>Se\u00f1ora ser sanada de una terrible enfermedad. Jacinta, al verla de<\/p>\n<p>rodillas, se afligi\u00f3 y le cogi\u00f3 las manos tr\u00e9mulas, para que se levantase.<\/p>\n<p>Pero viendo que no lo consegu\u00eda, se arrodill\u00f3 tambi\u00e9n y rez\u00f3<\/p>\n<p>con la mujer tres avemar\u00edas. Despu\u00e9s le pidi\u00f3 que se levantara,<\/p>\n<p>que Nuestra Se\u00f1ora hab\u00eda de curarla; y no dej\u00f3 de rezar nunca por<\/p>\n<p>ella, hasta que, pasado alg\u00fan tiempo, volvi\u00f3 a aparecer para agradecer<\/p>\n<p>a Nuestra Se\u00f1ora su curaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n fue un soldado al que encontramos llorando<\/p>\n<p>como un ni\u00f1o; hab\u00eda recibido orden de partir a la guerra y dejaba a<\/p>\n<p>su mujer enferma en la cama con tres hijos peque\u00f1os. El ped\u00eda, o<\/p>\n<p>la salud de la mujer, o bien la anulaci\u00f3n de la orden.<\/p>\n<p>Jacinta le invit\u00f3 a rezar con ella el Rosario. Despu\u00e9s le dijo:<\/p>\n<p>57<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>\u2013 No llore; Nuestra Se\u00f1ora es tan buena, que seguro que le<\/p>\n<p>concede la gracia que le pide.<\/p>\n<p>Y no se olvid\u00f3 jam\u00e1s de su soldado. Al final del Rosario, siempre<\/p>\n<p>rezaba un avemar\u00eda por el soldado. Pasados algunos meses,<\/p>\n<p>apareci\u00f3 con su esposa y sus tres hijos para agradecer a Nuestra<\/p>\n<p>Se\u00f1ora las dos gracias recibidas. A causa de unas fiebres que le<\/p>\n<p>hab\u00edan dado la v\u00edspera de la partida, qued\u00f3 libre del servicio militar;<\/p>\n<p>y su esposa, dec\u00eda \u00e9l, fue curada milagrosamente por intercesi\u00f3n<\/p>\n<p>de Nuestra Se\u00f1ora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<ol>\n<li>Nuevos sacrificios<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un d\u00eda nos dijeron que vendr\u00eda un sacerdote santo a interrogarnos,<\/p>\n<p>y que adivinaba lo que pasaba en el interior de cada uno,<\/p>\n<p>por lo que descubrir\u00eda si era o no cierto lo que dec\u00edamos. Entonces<\/p>\n<p>Jacinta llena de alegr\u00eda dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfCu\u00e1ndo llegar\u00e1 ese Se\u00f1or Padre que adivina? Si adivina,<\/p>\n<p>ha de saber bien que lo que decimos es verdad.<\/p>\n<p>Jug\u00e1bamos un d\u00eda sobre el pozo ya mencionado; la madre de<\/p>\n<p>Jacinta ten\u00eda all\u00ed, lindando, una vi\u00f1a. Cort\u00f3 algunos racimos y nos<\/p>\n<p>los trajo, para que nos los comi\u00e9semos; pero Jacinta no se olvidaba<\/p>\n<p>de sus pecadores nunca:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>\u2013 No los comamos \u2013nos dijo\u2013, y ofrezcamos este sacrificio por<\/p>\n<p>los pecadores.<\/p>\n<p>Enseguida corri\u00f3 a llevar las uvas a unos ni\u00f1os que jugaban<\/p>\n<p>en la calle. A la vuelta ven\u00eda radiante de alegr\u00eda; aquellos ni\u00f1os que<\/p>\n<p>jugaban, eran nuestros antiguos pobrecitos.<\/p>\n<p>Otra vez, mi t\u00eda nos fue a llamar para que comi\u00e9semos unos<\/p>\n<p>higos que hab\u00edan tra\u00eddo y que, en realidad, abr\u00edan el apetito a<\/p>\n<p>cualquiera; Jacinta se sent\u00f3 con nosotros, satisfecha, ante la cesta<\/p>\n<p>y cogi\u00f3 uno para empezar a comer, pero de repente, acord\u00e1ndose,<\/p>\n<p>dijo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Es verdad!, hoy a\u00fan no hemos hecho ning\u00fan sacrificio por<\/p>\n<p>los pecadores. Tenemos que hacer \u00e9ste.<\/p>\n<p>Puso el higo en la cesta, hizo el ofrecimiento, y nos fuimos<\/p>\n<p>dejando all\u00ed los higos, para convertir a los pecadores. Jacinta repet\u00eda<\/p>\n<p>con frecuencia estos sacrificios, pero no me detengo a contar<\/p>\n<p>m\u00e1s, porque no acabar\u00eda nunca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>58<\/p>\n<p>III. ENFERMAD Y MUERTE DE JACINTA<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Jacinta, v\u00edctima de la gripe epid\u00e9mica<\/li>\n<\/ol>\n<p>Pasaban as\u00ed los d\u00edas de Jacinta, cuando nuestro Se\u00f1or le<\/p>\n<p>mand\u00f3 la neumon\u00eda que la postr\u00f3 en cama, con su hermano (21).<\/p>\n<p>En las v\u00edsperas de la enfermedad dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Me duele tanto la cabeza y tengo tanta sed! Pero no quiero<\/p>\n<p>beber para sufrir por los pecadores.<\/p>\n<p>Todo el tiempo que me quedaba libre de la escuela y de alguna<\/p>\n<p>otra cosa que me mandasen hacer, iba junto a ellos. Un d\u00eda,<\/p>\n<p>cuando pasaba hacia la escuela, me dijo Jacinta:<\/p>\n<p>\u2013 Oye, dile a Jes\u00fas escondido que le recuerdo mucho y le amo<\/p>\n<p>mucho.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Otras veces dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 Dile a Jes\u00fas que le mando muchos saludos.<\/p>\n<p>Cuando iba primero a su cuarto, me dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 Vete a ver a Francisco; yo hago el sacrificio de quedarme<\/p>\n<p>aqu\u00ed sola.<\/p>\n<p>Un d\u00eda su madre le llev\u00f3 una taza de leche y le dijo que la<\/p>\n<p>tomara.<\/p>\n<p>\u2013 No quiero, madre m\u00eda \u2013 respondi\u00f3, apartando la taza con las<\/p>\n<p>manos.<\/p>\n<p>Mi t\u00eda insisti\u00f3 un poco, y despu\u00e9s se retir\u00f3 diciendo:<\/p>\n<p>\u2013 No s\u00e9 c\u00f3mo hacerle tomar alguna cosa con tan poco apetito.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s que quedamos solas, le pregunt\u00e9:<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfPor qu\u00e9 desobedeces a tu madre y no ofreces este sacrificio<\/p>\n<p>al Se\u00f1or?<\/p>\n<p>Dejando caer algunas l\u00e1grimas, que tuve la dicha de limpiar,<\/p>\n<p>dijo:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Ahora no me acord\u00e9!<\/p>\n<p>Llam\u00f3 a su madre y, pidi\u00e9ndole perd\u00f3n, le dijo que tomar\u00eda<\/p>\n<p>todo cuanto ella quisiera. La madre le trajo la taza de leche y la<\/p>\n<p>tom\u00f3 sin mostrar la m\u00e1s leve repugnancia. Despu\u00e9s me dijo:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Si t\u00fa supieses cu\u00e1nto me cuesta tomarla!<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n me dijo:<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(21) Casi toda la familia \u2013menos el padre\u2013 cae enferma de la peste, a fines de<\/p>\n<p>octubre de 1918.<\/p>\n<p>59<\/p>\n<p>\u2013 Cada vez me cuesta m\u00e1s trabajo tomar la leche y los caldos;<\/p>\n<p>pero lo hago sin decir nada, por amor a Nuestro Se\u00f1or y al Inmaculado<\/p>\n<p>Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, nuestra Madrecita del Cielo.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfEst\u00e1s mejor?, Ie pregunt\u00e9 un d\u00eda.<\/p>\n<p>\u2013 Ya sabes que no mejoro.<\/p>\n<p>Y a\u00f1adi\u00f3: \u2013 \u00a1Tengo tantos dolores en el pecho!, pero no digo<\/p>\n<p>nada; sufro por la conversi\u00f3n de los pecadores.<\/p>\n<p>Cuando un d\u00eda llegu\u00e9 junto a ella me pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfHas hecho hoy muchos sacrificios? Yo he hecho muchos.<\/p>\n<p>Mi madre ha salido, y yo quise ir muchas veces a visitar a Francisco<\/p>\n<p>y no fui.<\/p>\n<ol>\n<li>Visitas de Nuestra Se\u00f1ora<\/li>\n<\/ol>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Por entonces, se recuper\u00f3 un poco; y a veces se levantaba y<\/p>\n<p>se sentaba en la cama de su hermano. Un dia me mand\u00f3 llamar,<\/p>\n<p>para que fuese junto a ella deprisa. All\u00ed fui corriendo, y me dijo:<\/p>\n<p>\u2013 Nuestra Se\u00f1ora. ha venido a vernos, y ha dicho que muy<\/p>\n<p>pronto vendr\u00e1 a buscar a Francisco para llev\u00e1rselo al Cielo. A m\u00ed<\/p>\n<p>me pregunt\u00f3 si todav\u00eda quer\u00eda convertir m\u00e1s pecadores. Le dije<\/p>\n<p>que s\u00ed. Y me contest\u00f3 que ir\u00eda a un hospital, y que all\u00ed sufrir\u00eda mucho,<\/p>\n<p>por la conversi\u00f3n de los pecadores y en reparaci\u00f3n de los<\/p>\n<p>pecados cometidos contra el Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda y por<\/p>\n<p>amor a Jes\u00fas. Le pregunt\u00e9 si t\u00fa vendr\u00edas conmigo. Dijo que no.<\/p>\n<p>Esto es lo que m\u00e1s me cuesta. Dijo que ir\u00eda mi madre a llevarme y<\/p>\n<p>despu\u00e9s quedar\u00eda all\u00ed solita<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Qued\u00f3 un rato pensativa y a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Si t\u00fa fueses conmigo! Lo que m\u00e1s me cuesta es ir sin ti. Tal<\/p>\n<p>vez, el hospital es una casa muy oscura donde no se ve nada y yo<\/p>\n<p>estar\u00e9 alli, sufriendo sola. Pero no importa; sufro por amor al Se\u00f1or,<\/p>\n<p>para reparar al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, por la conversi\u00f3n<\/p>\n<p>de los pecadores y por el Santo Padre.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 el momento de partir para el Cielo su hermanito<\/p>\n<p>(22), ella le hizo sus recomendaciones:<\/p>\n<p>\u2013 Da muchos saludos m\u00edos a Nuestro Se\u00f1or y Nuestra Se\u00f1ora;<\/p>\n<p>y diles que sufrir\u00e9 todo lo que ellos quieran para convertir a los<\/p>\n<p>pecadores y para reparar al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>(22) Francisco muere santamente, despu\u00e9s de confesarse y recibir el Sant\u00edsimo<\/p>\n<p>Vi\u00e1tico, el d\u00eda 4 de abril de 1919.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>60<\/p>\n<p>Sufri\u00f3 mucho con la muerte de su hermano. Quedaba mucho<\/p>\n<p>tiempo pensativa y, si se le preguntaba en qu\u00e9 estaba pensando,<\/p>\n<p>respond\u00eda:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 En Francisco. \u00a1Qui\u00e9n me diera verlo!<\/p>\n<p>Y los ojos se le llenaban de l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>Un d\u00eda le dije:<\/p>\n<p>\u2013 A ti ya te queda poco para ir al Cielo, pero \u00bfyo?<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Pobrecita!, no llores; all\u00ed he de pedir mucho por ti. Nuestra<\/p>\n<p>Se\u00f1ora lo quiere as\u00ed. Si me escogiese a m\u00ed, quedar\u00eda contenta,<\/p>\n<p>para sufrir m\u00e1s por los pecadores.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>En el Hospital de Our\u00e9m<\/li>\n<\/ol>\n<p>Lleg\u00f3 el d\u00eda de ir al hospital (23), donde de verdad tuvo que<\/p>\n<p>sufrir mucho. Cuando su madre fue a visitarla, le pregunt\u00f3 si quer\u00eda<\/p>\n<p>alguna cosa; le dijo que quer\u00eda verme. Mi t\u00eda, a pesar de los muchos<\/p>\n<p>sacrificios, me llev\u00f3. En cuanto me vi\u00f3, me abraz\u00f3 con alegr\u00eda<\/p>\n<p>y pidi\u00f3 a su madre que me dejase con ella y se fuese a hacer<\/p>\n<p>algunas compras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le pregunt\u00e9 si sufr\u00eda mucho.<\/p>\n<p>\u2013 Sufro, s\u00ed, pero lo ofrezco todo por los pecadores y para reparar<\/p>\n<p>al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s habl\u00f3 entusiasmada de Nuestro Se\u00f1or y de Nuestra<\/p>\n<p>Se\u00f1ora. Y dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Me agrada tanto sufrir por su amor, para darles gusto! A<\/p>\n<p>ellos les agradan mucho los que sufren por la conversi\u00f3n de los<\/p>\n<p>pecadores.<\/p>\n<p>El tiempo dedicado a las visitas pas\u00f3 r\u00e1pido; y mi t\u00eda hab\u00eda<\/p>\n<p>llegado ya para recogerme. Pregunt\u00f3 a Jacinta si quer\u00eda alguna<\/p>\n<p>cosa; s\u00f3lo le pidi\u00f3 que me volviese a traer en la pr\u00f3xima visita, y mi<\/p>\n<p>buena t\u00eda, que quer\u00eda dar gusto a su hija, me volvi\u00f3 a llevar otra<\/p>\n<p>vez. La encontr\u00e9 con la misma alegr\u00eda por poder sufrir por amor a<\/p>\n<p>nuestro buen Dios, para reparar el Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda,<\/p>\n<p>por los pecadores y<\/p>\n<p>&#8230;..<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>por el Santo Padre. Todo esto era su ideal, era<\/p>\n<p>de lo que hablaba.<\/p>\n<p>(23) Se trata del primer hospital donde estuvo internada un mes: el de Vila Nova<\/p>\n<p>de Our\u00e9m.<\/p>\n<p>61<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li>Regreso a Aljustrel<\/li>\n<\/ol>\n<p>Volvi\u00f3 a\u00fan por alg\u00fan tiempo a casa de sus padres. Ten\u00eda una<\/p>\n<p>gran herida abierta en el pecho, cuyas curas diarias sufr\u00eda sin una<\/p>\n<p>queja, sin mostrar las menores se\u00f1ales de enfado.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s le costaba eran las frecuentes visitas e interrogatorios<\/p>\n<p>de las personas que la buscaban, de las que ahora no<\/p>\n<p>pod\u00eda esconderse.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>\u2013 Ofrezco tambi\u00e9n este sacrificio por los pecadores \u2013dec\u00eda<\/p>\n<p>con resignaci\u00f3n: \u00a1Qui\u00e9n pudiera ir otra vez al Cabezo para poder<\/p>\n<p>rezar un Rosario en nuestra gruta! Pero ya no soy capaz. Cuando<\/p>\n<p>vayas a Cova de Ir\u00eda, reza por m\u00ed. Ciertamente nunca m\u00e1s volver\u00e9<\/p>\n<p>all\u00ed \u2013dec\u00eda llorando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un dia me dijo mi t\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 Pregunta a Jacinta qu\u00e9 es lo que piensa cuando est\u00e1 tanto<\/p>\n<p>tiempo con las manos en la cara, sin moverse; yo ya se lo he preguntado,<\/p>\n<p>pero sonr\u00ede y no responde.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le hice la pregunta.<\/p>\n<p>\u2013 Pienso en Nuestro Se\u00f1or, en Nuestra Se\u00f1ora, en los pecadores<\/p>\n<p>y en&#8230; (nombr\u00f3 algunas cosas del secreto); me agrada mucho<\/p>\n<p>pensar.<\/p>\n<p>Mi tia me pregunt\u00f3 por la respuesta de su hijita; con una sonrisa<\/p>\n<p>lo ten\u00eda todo dicho. Entonces dijo mi t\u00eda a mi madre:<\/p>\n<p>\u2013 No lo entiendo; la vida de estos ni\u00f1os es un enigma.<\/p>\n<p>Y mi madre a\u00f1ad\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 Cuando est\u00e1n solas, hablan por los codos, sin que la gente<\/p>\n<p>sea capaz de entenderles una palabra, por m\u00e1s que escuchen; y<\/p>\n<p>cuando llega alguien, bajan la cabeza y no dicen nada. \u00a1No puedo<\/p>\n<p>comprender este misterio!<\/p>\n<ol>\n<li>Nuevas visitas de la Virgen<\/li>\n<\/ol>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>De nuevo la Santisima Virgen visit\u00f3 a Jacinta para anunciarle<\/p>\n<p>nuevas cruces y sacrificios. Me dio la noticia y me dijo:<\/p>\n<p>\u2013 Nuestra Se\u00f1ora me ha dicho que voy a ir a Lisboa, a otro<\/p>\n<p>hospital, que no volver\u00e9 a verte, ni a mis padres; que despu\u00e9s de<\/p>\n<p>sufrir mucho, morir\u00e9 sola; pero que no tenga miedo: Ella me ir\u00e1 a<\/p>\n<p>buscar para llevarme al Cielo. \u2013 Y abraz\u00e1ndome, dec\u00eda llorando:<\/p>\n<p>\u2013 Nunca m\u00e1s volver\u00e9 a verte; t\u00fa no ir\u00e1s a visitarme all\u00ed. \u00a1Oye!<\/p>\n<p>reza mucho por m\u00ed, que morir\u00e9 solita.<\/p>\n<p>62<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hasta que lleg\u00f3 el d\u00eda de ir a Lisboa sufri\u00f3 enormemente; se<\/p>\n<p>abrazaba a m\u00ed y dec\u00eda llorando:<\/p>\n<p>\u2013 Nunca volver\u00e9 a verte, ni a mi madre, ni a mis hermanos, ni<\/p>\n<p>a mi padre. Nunca m\u00e1s os volver\u00e9 a ver; despu\u00e9s, he de morir sola!<\/p>\n<p>\u2013 No pienses en eso \u2013 le dije un d\u00eda.<\/p>\n<p>\u2013 D\u00e9jame pensar, porque cuanto m\u00e1s pienso, sufro m\u00e1s. Y yo<\/p>\n<p>quiero sufrir por amor a Nuestro Se\u00f1or y por los pecadores. Y, adem\u00e1s,<\/p>\n<p>no me importa; Nuestra Se\u00f1ora me ir\u00e1 a buscar all\u00ed para llevarme<\/p>\n<p>al Cielo.<\/p>\n<p>A veces, besaba un crucifijo y abraz\u00e1ndolo dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfY voy a morir sin recibir a Jes\u00fas escondido? \u00a1Si me lo trajese<\/p>\n<p>nuestra Se\u00f1ora cuando me viniese a buscar!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Una vez le pregunt\u00e9:<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfQu\u00e9 vas a hacer en el Cielo?<\/p>\n<p>\u2013 Voy a amar mucho a Jes\u00fas, al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda;<\/p>\n<p>pedir\u00e9 mucho por ti, por los pecadores, por el Santo Padre, por<\/p>\n<p>mis padres y hermanos, y por todas esas personas que me han<\/p>\n<p>dicho que pida por ellas.<\/p>\n<p>Cuando la madre se mostraba triste al verla tan enferma, dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 No se aflija, madre, voy al Cielo; all\u00ed he de pedir mucho por<\/p>\n<p>usted.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otras veces dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 No llore, yo estoy bien.<\/p>\n<p>Si le preguntaban si necesitaba alguna cosa, respond\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 Muchas gracias; no necesito nada.<\/p>\n<p>Y cuando se retiraban, dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 Tengo mucha sed, pero no quiero beber; se lo ofrezco a Jes\u00fas<\/p>\n<p>por los pecadores.<\/p>\n<p>Un d\u00eda que mi t\u00eda me hac\u00eda algunas preguntas, me llam\u00f3 y<\/p>\n<p>me dijo:<\/p>\n<p>\u2013 No quiero que digas a nadie que sufro mucho; ni a mi madre,<\/p>\n<p>porque no quiero que se aflija.<\/p>\n<p>Otro d\u00eda la encontr\u00e9 abrazando una estampa de Nuestra Se\u00f1ora<\/p>\n<p>y diciendo:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Oh Madrecita m\u00eda del Cielo!, entonces \u00bfyo he de morir sola?<\/p>\n<p>La pobre ni\u00f1a parec\u00eda asustarse con esta idea. Para animarla,<\/p>\n<p>le dije:<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfQu\u00e9 te importa morir solita, si Nuestra Se\u00f1ora te viene a<\/p>\n<p>buscar?<\/p>\n<p>63<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 Es verdad, no me importa nada; pero no s\u00e9 c\u00f3mo ser\u00e1; a<\/p>\n<p>veces no recuerdo que ella viene a buscarme; s\u00f3lo recuerdo que<\/p>\n<p>morir\u00e9 sin que t\u00fa est\u00e9s a mi lado.<\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li>Partida para Lisboa<\/li>\n<\/ol>\n<p>Lleg\u00f3 por fin el d\u00eda de salir para Lisboa (24); la despedida part\u00eda<\/p>\n<p>el coraz\u00f3n. Permaneci\u00f3 mucho tiempo abrazada a mi cuello, y dec\u00eda<\/p>\n<p>llorando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;..<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 Nunca m\u00e1s volveremos a vernos. Reza mucho por m\u00ed hasta<\/p>\n<p>que yo vaya al Cielo; despu\u00e9s, cuando yo est\u00e9 all\u00ed, pedir\u00e9 mucho<\/p>\n<p>por ti. No digas nunca el secreto a nadie, aunque te maten. Ama<\/p>\n<p>mucho a Jes\u00fas y al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda; y haz muchos<\/p>\n<p>sacrificios por los pecadores.<\/p>\n<p>De Lisboa me mand\u00f3 todav\u00eda decir que Nuestra Se\u00f1ora ya la<\/p>\n<p>hab\u00eda ido a ver; que le hab\u00eda dicho la hora y el d\u00eda en que morir\u00eda,<\/p>\n<p>y me recomendaba que fuese muy buena.<\/p>\n<p>EPILOGO<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Acabo, Excmo. Rvmo. Se\u00f1or Obispo, de contar a V. Excia. Rvma.<\/p>\n<p>lo que recuerdo de la vida de Jacinta.<\/p>\n<p>Pido a nuestro buen Dios, se digne aceptar este acto de obediencia<\/p>\n<p>para encender en las almas llamas de amor a los Corazones<\/p>\n<p>de Jes\u00fas y de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>Ahor<\/p>\n<p>a pido un favor: es que, si V. Excia. Rvma. publica algunas<\/p>\n<p>cosas de las que acabo de contar, lo haga de modo que no hable<\/p>\n<p>de ninguna manera de mi pobre y miserable persona. (25)<\/p>\n<p>Confieso, de verdad, Excmo. y Rvmo. Se\u00f1or Obispo, que si yo<\/p>\n<p>supiese que V. Excia. quemaba este escrito, sin siquiera leerlo, yo<\/p>\n<p>sentir\u00eda mucho gusto, pues lo escribi \u00fanicamente para obedecer a<\/p>\n<p>la voluntad de nuestro buen Dios, para m\u00ed manifestada en la voluntad<\/p>\n<p>expresa de V. Excia. Rvma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Muere el 20 de febrero de 1920, a<\/li>\n<\/ol>\n<p>&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>las diez y media de la noche.<\/p>\n<p>(25) Quien primero hace uso p\u00fablico de esta Memoria es el Dr. J. Galamba de<\/p>\n<p>Oliveira en su librito \u00abJacinta\u00bb (1a Edici\u00f3n, mayo, 1938).<\/p>\n<p>est\u00e1 terminado el d\u00eda 21&#8230; Es decir: catorce d\u00edas para redactar un escrito<\/p>\n<p>largo, y siempre en medio de ocupaciones caseras que no la dejaban<\/p>\n<p>reposar. Y se trata, decimos, de 38 folios escritos por las dos<\/p>\n<p>caras en letra bien seguida y cerrada y sin apenas correcciones. Esto<\/p>\n<p>quiere decir, una vez m\u00e1s, la lucidez de esp\u00edritu, Ia serenidad del alma,<\/p>\n<p>el equilibrio de facultades de la Hermana Luc\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>En esta Memoria, los temas eran ya sorprendentes: apariciones<\/p>\n<p>ang\u00e9licas, gracias extraordinarias en su Primera Comuni\u00f3n; apariciones<\/p>\n<p>del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda en junio 1917, y muchas circunstancias absolutamente<\/p>\n<p>in\u00e9ditas hasta entonces. La intenci\u00f3n de la Hermana Luc\u00eda<\/p>\n<p>que ten\u00eda en este escrito la se\u00f1alaba as\u00ed: \u00abLa historia de F\u00e1tima tal<\/p>\n<p>cual ella es\u00bb. No se trataba, por tanto \u2013como en la anterior Memoria\u2013,<\/p>\n<p>de unos recuerdos \u00abbiogr\u00e1ficos\u00bb, en que las Apariciones permanec\u00edan<\/p>\n<p>en la penumbra, sino de las mismas Apariciones, como primar plano<\/p>\n<p>intentado.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y en cuanto al \u00abesp\u00edritu\u00bb con que Luc\u00eda escrib\u00eda, nos lo expresa<\/p>\n<p>con estas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TweetPRIMERA MEMORIA de Lucia de F\u00e1tima II &#8230;&#8230;&#8230;&#8230; &#8230;&#8230;&#8230;. &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. DESPUES DE LAS APARICIONES &nbsp; Oraciones y sacrificios en el Cabezo Mi t\u00eda, cansada de tener que mandar continuamente a buscar a sus hijos para satisfacer los deseos de las personas que quer\u00edan hablar con ellos, mand\u00f3 que llevara a pastar el reba\u00f1o su hijo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,7],"tags":[],"class_list":["post-45991","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-divulgacion","category-mis-dibujos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45991","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=45991"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45991\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47785,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45991\/revisions\/47785"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=45991"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=45991"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=45991"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}