{"id":42676,"date":"2018-08-25T22:45:23","date_gmt":"2018-08-25T20:45:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=42676"},"modified":"2025-06-20T19:54:54","modified_gmt":"2025-06-20T17:54:54","slug":"frases-del-dia-25-8-18-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=42676","title":{"rendered":"Las Apariciones  santa Catalina Labour\u00e9"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/twitter.com\/share?url=http%3A%2F%2Fwww.floracantabrica.com%2F%3Fp%3D42676&amp;count=none&amp;lang=es&amp;via=lorencincoreses&amp;related=Mujerverdosa&amp;text=Las Apariciones  santa Catalina Labour\u00e9 - Flora Cant\u00e1brica\" class=\"twitter-share-button\">Tweet<\/a><\/p><p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Las Apariciones<\/strong><\/span><\/p>\n<h1><span style=\"color: #ff0000;\">santa Catalina Labour\u00e9<\/span><\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-42338\" src=\"http:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/image002-135.jpg\" alt=\"\" width=\"835\" height=\"407\" srcset=\"http:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/image002-135.jpg 835w, http:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/image002-135-300x146.jpg 300w, http:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/image002-135-768x374.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 835px) 100vw, 835px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El 1830 es un a\u00f1o clave: tien<strong>e lugar en Par\u00eds la primera aparici\u00f3n moderna de la Virgen Sant\u00edsima.<\/strong> Comienza lo que P\u00edo XII llam\u00f3 la \u00abera de Mar\u00eda\u00bb, una etapa de repetidas visitaciones celestiales. Entre otras: La Salette, Lourdes, F\u00e1tima&#8230; Y como en su visita a Santa Isabel, siempre viene para traernos gracia, para acercarnos a Jes\u00fas, el fruto bendito de su vientre. Tambi\u00e9n para recordarnos el camino de salvaci\u00f3n y advertirnos las consecuencias de optar por otros caminos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Santa Catalina naci\u00f3 el 2 de mayo de 1806, en Fain-les-Moutiers, Borgo\u00f1a (Francia). Entr\u00f3 a la vida religiosa con la Hijas de la Caridad el 22 de enero de 1830 y despu\u00e9s de tres meses de postulantado, 21 de abril, fue trasladada al noviciado de Par\u00eds, en la Rue du Bac, 140.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La novicia estaba presente cuando trasladaron los restos de su fundador, San Vicente de Paul, a la nueva iglesia de los Padres Paules a solo unas cuadras de su noviciado. El brazo derecho del santo fue a la capilla del noviciado. En esta capilla, durante la novena,<strong> Catalina vio el coraz\u00f3n de San Vicente en varios colores. De color blanco, significando la uni\u00f3n que deb\u00eda existir entre las congregaciones fundadas por San Vicente. De color rojo, significando el fervor y la propagaci\u00f3n que hab\u00edan de tener dichas congregaciones. De color rojo oscuro, significando la tristeza por el sufrimiento que ella padecer\u00eda<\/strong>. Oy\u00f3 interiormente una voz: \u00bb el coraz\u00f3n de San Vicente est\u00e1 profundamente afligido por los males que van a venir sobre Francia\u00bb. La misma voz a\u00f1adi\u00f3 un poco m\u00e1s tarde: \u00bb El coraz\u00f3n de San Vicente est\u00e1 m\u00e1s consolado por haber obtenido de Dios, a trav\u00e9s de la intercesi\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, el que ninguna de las dos congregaciones perezca en medio de estas desgracias, sino que Dios har\u00e1 uso de ellas para reanimar la fe\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante los 9 meses de su noviciado en la Rue du Bac, sor Catalina tuvo tambi\u00e9n la gracia especial de ver todos los d\u00edas al Se\u00f1or en el Sant\u00edsimo Sacramento.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El domingo de la Sant\u00edsima Trinidad, 6 de junio de 1830, el Se\u00f1or se mostr\u00f3 durante el evangelio de la misa como un Rey, con una cruz en el pecho. D<\/strong>e pronto, los ornamentos reales de Jes\u00fas cayeron por tierra, lo mismo que la cruz, como unos despojos desperdiciables. \u00abInmediatamente &#8211; escribi\u00f3 sor Catalina &#8211; tuve las ideas m\u00e1s negras y terribles: que el Rey de la tierra estaba perdido y ser\u00eda despojado de sus vestiduras reales. S\u00ed, se acercaban cosa malas\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El domingo 18 de Julio 1930, v\u00edspera de la fiesta de San Vicente de Pa\u00fal, La maestra de novicias les hab\u00eda hablado sobre la devoci\u00f3n a los santos, y en particular a la Reina de todos ellos, Mar\u00eda Sant\u00edsima. Sus palabras, impregnadas de fe y de una ardiente piedad, avivaron en el coraz\u00f3n de Sor Labour\u00e9 el deseo de ver y de contemplar el rostro de la Sant\u00edsima Virgen.<strong> Como era v\u00edspera de San Vicente, le hab\u00edan distribuido a cada una un pedacito de lienzo de un roquete del santo. Catalina se lo trag\u00f3 y se durmi\u00f3 pensando que S. Vicente, junto con su \u00e1ngel de la guarda, obtendr\u00edan esa misma noche la gracia de ver a la Virgen co<\/strong>mo era su deseo. Precisamente, los anteriores favores recibidos en las diversas apariciones de San Vicente a Sor Catalina alimentaban en su coraz\u00f3n una confianza sin l\u00edmites hacia su bienaventurado padre, y su candor y viva esperanza no la enga\u00f1aron. \u00abLa confianza consigue todo cuanto espera\u00bb (San Juan de la Cruz).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo era silencio en la sala donde dorm\u00eda Sor Catalina y cerca de las 11:30 PM oy\u00f3 que por tres veces la llamaban por su nombre. Se despert\u00f3 y apartando un poco las cortinas de su cama miro del lado que ven\u00eda la voz y vio entonces un ni\u00f1o vestido de blanco, que parec\u00eda tener como cuatro o cinco a\u00f1os, y el cual le dijo: \u00abLev\u00e1ntate pronto y ven a la capilla; la Sant\u00edsima Virgen te espera\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sor Catalina vacila; teme ser notada de las otras novicias; pero el ni\u00f1o responde a su preocupaci\u00f3n interior y le dice: \u00abNo temas; son las 11:30 p.m.; todas duermen muy bien. Ven yo te aguardo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ella no se detiene ya ni un momento; se viste con presteza y se pone a disposici\u00f3n de su misterioso gu\u00eda, \u00abque permanec\u00eda en pie sin separarse de la columna de su lecho.\u00bb<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Vestida Sor Catalina, el ni\u00f1o comienza a andar, y ella lo sigue marchando a \u00absu lado izquierdo\u00bb. Por donde quiera que pasaban las luces se encend\u00edan. El cuerpo del ni\u00f1o irradiaba vivos resplandores y a su paso todo quedaba iluminado.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al llegar a la puerta de la capilla la encuentra cerrada; pero el ni\u00f1o toca la puerta con su dedito y aquella se abri\u00f3 al instante.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Dice Catalina: \u00abMi sorpresa fue m\u00e1s completa cuando, al entrar a la capilla, vi encendidas todas las velas y los cirios, lo que me recordaba la Misa de media noche\u00bb. (Todav\u00eda ella no ve a la Virgen)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El ni\u00f1o la llev\u00f3 al presbiterio, junto al sill\u00f3n destinado al P. Director, donde sol\u00eda predicar a las Hijas de la Caridad, y all\u00ed se puso de rodillas, y el ni\u00f1o permaneci\u00f3 de pie todo el tiempo al lado derecho.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La espera le pareci\u00f3 muy larga, ya que con ansia deseaba ver a la Virgen. Miraba ella con cierta inquietud hacia la tribuna derecha, por si las hermanas de vela, que sol\u00edan detenerse para hacer un acto e adoraci\u00f3n, la ve\u00edan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Por fin lleg\u00f3 la hora deseada, y el ni\u00f1o le dijo: \u00abVed aqu\u00ed a la Virgen, vedla aqu\u00ed\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sor Catalina oy\u00f3 como un rumor, como el roce de un traje de seda, que part\u00eda del lado de la tribuna, junto al cuadro de San Jos\u00e9. Vio que una se\u00f1ora de extremada belleza, atravesaba majestuosamente el presbiterio, \u00abfue a sentarse en un sill\u00f3n sobre las gradas del altar mayor, al lado del Evangelio\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Aparici\u00f3n de la Virgen<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sor Catalina en el fondo de su coraz\u00f3n dudaba si verdaderamente estaba o no en presencia de la Reina de los Cielos, pero el ni\u00f1o le dijo: \u00abMira a la Virgen\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Le era casi imposible describir lo que experimentaba en aquel instante, lo que paso dentro de ella, y le parec\u00eda que no ve\u00eda a la Sant\u00edsima Virgen.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces el ni\u00f1o le habl\u00f3, no como ni\u00f1o, sino como el hombre m\u00e1s en\u00e9rgico y palabras muy fuertes: -\u00ab<strong>\u00bfPor ventura no puede la Reina de los Cielos aparecerse a una pobre criatura mortal en la forma que m\u00e1s le agrade<\/strong>?\u00bb \u00ab<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces, mirando a la Virgen, me puse en un instante a su lado, me arrodille en el presbiterio, con las manos apoyadas en las rodillas de la Sant\u00edsima Virgen. \u00abAll\u00ed pas\u00e9 los momentos m\u00e1s dulces de mi vida; me ser\u00eda imposible decir lo que sent\u00ed\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ella me dijo c\u00f3mo deb\u00eda portarme con mi director, la manera de comportarme en las penas y acudir (mostr\u00e1ndome con la mano izquierda) a arrojarme al pie del altar y desahogar all\u00ed mi coraz\u00f3n, pues all\u00ed recibir\u00eda todos los consuelos de que tuviera necesidad. E<strong>ntonces le pregunt\u00e9 que significaban las cosa que yo hab\u00eda visto, y ella me lo explic\u00f3 todo\u00bb.<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tweet&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; Las Apariciones santa Catalina Labour\u00e9 &nbsp; &nbsp; El 1830 es un a\u00f1o clave: tiene lugar en Par\u00eds la primera aparici\u00f3n moderna de la Virgen Sant\u00edsima. Comienza lo que P\u00edo XII llam\u00f3 la \u00abera de Mar\u00eda\u00bb, una etapa de repetidas visitaciones celestiales. Entre otras: La Salette, Lourdes, F\u00e1tima&#8230; Y como en su visita a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,7],"tags":[],"class_list":["post-42676","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-divulgacion","category-mis-dibujos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42676","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=42676"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42676\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58992,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42676\/revisions\/58992"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=42676"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=42676"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=42676"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}