{"id":42558,"date":"2018-08-11T22:08:04","date_gmt":"2018-08-11T20:08:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=42558"},"modified":"2018-08-11T22:08:04","modified_gmt":"2018-08-11T20:08:04","slug":"frases-del-da","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=42558","title":{"rendered":"FRASES DEL DA"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/twitter.com\/share?url=http%3A%2F%2Fwww.floracantabrica.com%2F%3Fp%3D42558&amp;count=none&amp;lang=es&amp;via=lorencincoreses&amp;related=Mujerverdosa&amp;text=FRASES DEL DA - Flora Cant\u00e1brica\" class=\"twitter-share-button\">Tweet<\/a><\/p><p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Santa Mar\u00eda Faustina Kowalska<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>DIARIO<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La Divina Misericordia<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">en mi alma<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8230;..<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"b_content\">\n<div id=\"detailPage\" class=\"expanded ovrly twoCol ltr\" data-bm=\"4\" data-react-checksum=\"-1636491124\" data-reactid=\"1\" data-reactroot=\"\">\n<div id=\"detailCanvas\" data-reactid=\"20\">\n<div id=\"mainImageRegion\" class=\"expanded\" data-reactid=\"21\">\n<div id=\"mainImageContainer\" data-reactid=\"22\">\n<div id=\"mainImageViewer\" data-reactid=\"23\">\n<div id=\"mainImageWindow\" data-reactid=\"24\">\n<div class=\"mainImage current\" data-reactid=\"25\">\n<div class=\"richImage \" data-reactid=\"26\">\n<div class=\"mainContainer\" data-reactid=\"27\">\n<div class=\"imgContainer nofocus\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Ver las im\u00e1genes de origen\" data-reactid=\"28\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.floracantabrica.com\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/cn-08-051408.jpg\" alt=\"Ver las im\u00e1genes de origen\" width=\"309\" data-bm=\"9\" data-reactid=\"29\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8230;.<\/span><\/p>\n<table width=\"100%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"100%\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Recuerdo de la madre Michaela Moraczewska<br \/>\nSuperiora General de la Congregaci\u00f3n de Hermanas<br \/>\nde la Madre de Dios de la Misericordia en los a\u00f1os 1928-1946<\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"> Un ma\u00f1ana de primavera del a\u00f1o 1924, cuando era superiora en la calle \u017bytnia, me avisaron de que en la porter\u00eda una chica joven hab\u00eda venido a pedir su ingreso en la Congregaci\u00f3n. Entonces baj\u00e9 al locutorio y entreabr\u00ed la puerta pero aquella candidata, que estaba sentada de tal manera que no me ve\u00eda, no me caus\u00f3 a primera vista buena impresi\u00f3n por su aspecto f\u00edsico un tanto descuidado. Pens\u00e9: \u00a1eh, esta chica no es para nosotras! Y cerr\u00e9 silenciosamente la puer- ta con la intenci\u00f3n de mandar a otra hermana para que le diera una respuesta negativa. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 En aquel preciso momento pens\u00e9 que, por amor al pr\u00f3jimo, ser\u00eda mejor hacerle unas pocas preguntas para luego despedirme de ella. Entonces volv\u00ed al locutorio y empec\u00e9 a conversar con ella. Al momento me di cuenta de que la muchacha causaba mejor impresi\u00f3n cuando se conversaba con ella de cerca, por su agradable sonrisa, por la simp\u00e1tica expresi\u00f3n de su rostro, por su gran sencillez y sinceridad, tambi\u00e9n por el sentido com\u00fan y la sensatez que mostraba al expresarse. Pronto cambi\u00e9 de opini\u00f3n y quise aceptarla. La mayor dificultad era la pobreza material de Helenka Kowalska, y dejando de lado la cuesti\u00f3n de la dote, puesto que la Santa Sede puede liberar del aporte en caso de que fuera necesario, ella no ten\u00eda ning\u00fan ajuar personal y nosotras no ten\u00edamos fondos para este fin. Sin embargo le suger\u00ed que por alg\u00fan tiempo podr\u00eda ir a trabajar como sirvienta dom\u00e9stica con alguna familia y ahorrar as\u00ed unos cientos de zlotis para el ajuar. Le gust\u00f3 mucho la propuesta y decidimos que el dinero ahorrado iba a traerlo sucesivamente a la porter\u00eda para guardarlo. Fue as\u00ed como acordamos lo que se pod\u00eda hacer por el momento, luego pronto me desped\u00ed de ella y me olvid\u00e9 de todo. <\/span>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Por eso me asombr\u00e9 mucho cuando unos meses m\u00e1s tarde me escribieron a Vilna, donde entonces yo me encontraba, explic\u00e1ndome que una jovencita hab\u00eda tra\u00eddo 60 zloty para ser guardados, y que se hab\u00eda referido a la indicaci\u00f3n que yo le hab\u00eda dado. S\u00f3lo al cabo de un rato de intentar recordarlo, entend\u00ed de qui\u00e9n se trataba. Desde aquel momento los ahorros fueron aumentando, as\u00ed que despu\u00e9s de un a\u00f1o ya hab\u00edamos recogido varios cientos de zlotis, cantidad suficiente para el ajuar modesto de una monja. Durante este a\u00f1o, Helenka estuvo sirviendo en la casa de una se\u00f1ora (\u2026), la cual estaba muy satisfecha con ella, pues m\u00e1s tarde, despu\u00e9s de haber sido admitida al postulantado, la visit\u00f3 varias veces. Entonces coment\u00f3 a las hermanas que siempre se quedaba muy tranquila dej\u00e1ndola con sus hijos, por ser una persona tan segura, digna de confianza. Le dio pena que Helenka hubiera ingresado en la Congregaci\u00f3n y seg\u00fan nos consta, pues nos lo dijo Sor Faustina, incluso una vez intent\u00f3 quitarle de la cabeza la vocaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Al poco tiempo de ingresar en la Congregaci\u00f3n de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia, Helenka Kowalska fue enviada a Skolim\u00f3w donde en 1925 ten\u00edamos alquilada una villa como residencia veraniega para las hermanas de Varsovia y para las muchachas bajo nuestra tutela. En oto\u00f1o, s\u00f3lo se qued\u00f3 all\u00ed una de las hermanas por estar convaleciente, junto con una compa\u00f1era y Helenka, la cual cocinaba para ellas cumpliendo muy bien con este deber. <\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s de ingresar en la Congregaci\u00f3n, Sor Faustina estuvo bajo la tutela de la madre Janina, una de nuestras hermanas m\u00e1s eminentes y bien formadas, que en aquel tiempo (en 1925), era la responsable de las postulantes de Varsovia. A la madre Janina le agrad\u00f3 mucho la joven, valoraba sus cualidades y se percat\u00f3 muy r\u00e1pido de su esp\u00edritu de oraci\u00f3n y recogimiento, pues a los pocos meses de acompa\u00f1arla espiritualmente me dijo: <em>Helenka es un alma muy estrechamente unida al Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/em> Esta informaci\u00f3n me alegr\u00f3 mucho, pero no entr\u00e9 en detalles. No obstante, cuando Sor Faustina estaba ya en el noviciado de \u201dJ\u00f3zef\u00f3w\u201d, ella misma me cont\u00f3 c\u00f3mo una vez, en la casa de \u017bytnia, estando en su celda tuvo una revelaci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas, que vino para asistirla y ayudarla a combatir una fuerte tentaci\u00f3n contra la vocaci\u00f3n. Me parece que tambi\u00e9n se refiri\u00f3 a este acontecimiento en sus escritos. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Desde aquel momento, a menudo sol\u00eda hablarme de sus vivencias m\u00edsticas y me contaba las palabras interiores que o\u00eda en su coraz\u00f3n. En una ocasi\u00f3n, cuando a\u00fan era joven profesa en la casa de Varsovia, me dio el relato de sus revelaciones interiores, escrito a l\u00e1piz. Sin embargo, debo reco- nocer que no prest\u00e9 demasiada atenci\u00f3n a estos relatos, que le\u00ed muy por encima. Tengo la impresi\u00f3n de que aquellas notas las incluy\u00f3 en el <em>Diario<\/em>, que m\u00e1s tarde escribir\u00eda por indicaci\u00f3n de su director espiritual. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Hizo sus primeros votos el 30 de abril de 1928. Un poco m\u00e1s tarde viaj\u00f3 a Varsovia para residir que la Congregaci\u00f3n tiene all\u00ed, donde cocinaba para las muchachas bajo nuestra tutela. Las chicas que trabajaban con ella le ten\u00edan mucho respeto, tal como sabemos de sus propios testimonios; ellas nos lo empezaron a contar tras su muerte, conforme se iban enterando de lo mucho que hab\u00eda hecho para la propagaci\u00f3n de la devoci\u00f3n a la Divina Misericordia. Ten\u00edan buenos recuerdos de ella y se sent\u00edan orgullosas y afortunadas de haber podido trabajar con ella. Lo mismo pasaba con las personas que hab\u00edan convivido con ella en los otros conventos. Sor Faustina, durante el trabajo, conversaba con ellas de cosas edificantes y las alentaba a ofrecer peque\u00f1os sacrificios a Dios. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Las circunstancias se dispusieron de tal modo, que Sor Faustina deb\u00eda ser trasladada con relativa frecuencia de casa en casa, as\u00ed que acab\u00f3 trabajando en casi todas las casas de la Congregaci\u00f3n. Despu\u00e9s de permanecer un cierto tiempo en Varsovia, (en la calle \u017bytnia) y en el barrio de Groch\u00f3w, volvi\u00f3 otra vez al convento de P\u0142ock y desde all\u00ed se traslad\u00f3 a Bia\u0142a, una finca agr\u00edcola perteneciente al convento de P\u0142ock, para residir alg\u00fan tiempo all\u00ed. En P\u0142ock, donde estuvo hasta su tercera probaci\u00f3n (a finales del a\u00f1o 1932), trabaj\u00f3 sobre todo vendiendo pan en la panader\u00eda local. Se entregaba con esmero a sus nuevas obligaciones, as\u00ed que ahora aprecio mucho m\u00e1s el gran empe\u00f1o que aquella alma, tan rica interiormente, pon\u00eda en aquellas actividades cotidianas tan corrientes. <\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 M\u00e1s o menos un a\u00f1o antes de empezar la tercera probaci\u00f3n, hubo cambios que causaron, a pesar de la gran cordialidad que nos ten\u00edamos y sin yo quererlo, que la hiciera sufrir. Por aquel entonces me hab\u00eda enterado, por la Superiora del convento de P\u0142ock, que Sor Faustina hab\u00eda recibido del Se\u00f1or, en una de sus revelaciones, el encargo de (hacer) pintar la imagen de la Misericordia Divina. Mientras sus ricas experiencias m\u00edsticas permanec\u00edan ocultas entre los muros del convento, aquello se trataba s\u00f3lo de un secreto entre Dios, su alma y sus superiores, y por tanto yo me alegraba al conocer tales gracias y lo consideraba un gran don de Dios para la Congregaci\u00f3n. La cosa cambi\u00f3 cuando las revelaciones y visiones de Sor Faustina empezaron a manifestarse hacia el exterior. Ten\u00eda mucho miedo de que se introdujeran cosas novedosas, por peque\u00f1as que fueran en la vida de la Iglesia, como devociones falsas etc. Como que yo era Superiora General, me sent\u00eda responsable de nuestra Congregaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Tambi\u00e9n tem\u00eda que Sor Faustina, en sus relatos, se basara en una imaginaci\u00f3n excesiva o sospechaba que pudiera tener alg\u00fan tipo de histeria, porque no siempre lo que presagiaba se acababa cumpliendo (&#8230;). Por esta raz\u00f3n, as\u00ed como me gustaba escucharla cuando, con sinceridad y sencillez, me contaba sus maravillosos pensamientos y revelaciones sobrenaturales, no obstante, cuando ped\u00eda que yo adoptara alguna acci\u00f3n o que hiciera alg\u00fan paso hacia el exterior para darlo a conocer, todo eso lo trataba con una cierta distancia y reserva, buscando a veces el consejo de alg\u00fan te\u00f3logo conocido. <\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 La Superiora de P\u0142ock mencion\u00f3 que Sor Faustina quer\u00eda pintar un cuadro y ella misma me lo dijo algo m\u00e1s tarde al venir a la casa de Varsovia para hacer su tercera probaci\u00f3n; entonces yo le contest\u00e9: <em>Bien hermana, le dar\u00e9 la pintura y el lienzo para que pinte<\/em>. Pero ella se march\u00f3 apenada y, seg\u00fan me consta, pidi\u00f3 a algunas de las hermanas si le pod\u00edan pintar la imagen de la Misericordia que el Se\u00f1or Jes\u00fas le hab\u00eda encomendado. Lo hac\u00eda con mucha discreci\u00f3n pero sin \u00e9xito, porque aquellas hermanas tampoco sab\u00edan pintar: era muy visible hasta qu\u00e9 punto estaba preocupada y absorbida por este pensamiento. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 El per\u00edodo de preparaci\u00f3n para sus \u00faltimos votos fue para Sor Faustina, tal como hoy lo veo, bastante duro y dif\u00edcil. La cuesti\u00f3n de pintar el cuadro segu\u00eda siendo importante para ella, y adem\u00e1s su salud empez\u00f3 a empeorar notablemente; por eso tuvo que ir al m\u00e9dico con frecuencia, pero \u00e9ste no consegu\u00eda encontrarle ninguna enfermedad. Hoy me parece que el diagn\u00f3stico de aquel doctor fue err\u00f3neo. Finalmente, la madre Janina, que la comprend\u00eda tan bien al principio de su vida religiosa, al o\u00edr hablar sobre aquellas revelaciones, la reprendi\u00f3 fuertemente varias veces para que no se dejara llevar por aquellos fen\u00f3menos extraordinarios, porque tem\u00eda que la pod\u00edan llevar por caminos falsos, etc. A Sor Faustina, que era muy sensible, aquellas amonestaciones le afectaban mucho, sent\u00eda con dolor que la tuviesen que reprimir de aquella manera&#8230; <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Todo ello acarreaba que Sor Faustina, absorta interiormente con todo aquello que le pasaba, ayudara con menos celo de lo habitual a la hermana costurera, a la que hab\u00eda sido designada como ayudante (con cierto sacrificio de la \u00faltima). <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Aparentemente todo iba correctamente y de manera normal, por eso en el plazo fijado, despu\u00e9s del retiro, Sor Faustina hizo sus votos perpetuos en J\u00f3zef\u00f3w el d\u00eda 30 de abril [1 de mayo] de 1933. La probaci\u00f3n previa a los votos tuvo lugar en Varsovia y la Madre Margarita Gimbutt fuer la Maestra que la acompa\u00f1\u00f3 durante este per\u00edodo. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Como que conoc\u00eda bien a su alma [Sor Faustina], yo entend\u00eda que ella precisaba mucho de un una buena direcci\u00f3n espiritual, con un padre experimentado; por esa raz\u00f3n quer\u00eda que despu\u00e9s de los votos se quedara en J\u00f3zef\u00f3w para poder tener direcci\u00f3n espiritual con el Padre Andrasz SJ, a quien ella ten\u00eda mucha confianza. Sorprendentemente no ocurri\u00f3 as\u00ed. El Padre Andrasz seg\u00fan los designios de Dios, ser\u00eda quien la acompa\u00f1ar\u00eda en los \u00faltimos momentos de su vida. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Las nuevas profesas ten\u00edan ya designadas sus obligaciones, no obstante Sor Faustina a\u00fan estaba a la espera para conocer las suyas. Mientras tanto, vino una carta de la casa de Vilna en la que ped\u00edan una hermana para trabajar en el jard\u00edn. La \u00fanica candidata apropiada para este puesto, en aquel momento, era Sor Faustina. Tras unos d\u00edas de vacilaci\u00f3n la llam\u00e9 y le present\u00e9 esta posibilidad, dici\u00e9ndole: <em>Hermana, Usted sabe cu\u00e1nto querr\u00eda que se quedara aqu\u00ed pero no es posible<\/em>. Ella me respondi\u00f3 con sencillez que ir\u00eda con ganas y que confiaba que tambi\u00e9n all\u00ed encontrar\u00eda a un buen director espiritual. Efectivamente, encontr\u00f3 al padre Sopo\u0107ko que fue quien propag\u00f3 y desarroll\u00f3 en gran manera la devoci\u00f3n a la Divina Misericordia. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Tras llegar a Vilna, Faustina se puso a trabajar con gran af\u00e1n en el jard\u00edn. Lo cierto es que no estaba preparada profesionalmente para este tipo de trabajo, pero con el consejo de los jardineros y gracias a su innata inteligencia consigui\u00f3 resultados excelentes. En una ocasi\u00f3n, cuando vinieron al convento unos invitados, altos funcionarios del gobierno que quer\u00edan visitar nuestro centro, una de las se\u00f1oras me dijo: \u00a1<em>Veo, hermana que Ustedes deben tener una jardinera muy buena especialista en jardiner\u00eda! <\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 El Padre Miguel Sopo\u0107ko, confesor de las hermanas de Vilna, se interes\u00f3 por Sor Faustina y pidi\u00f3 mandarla al m\u00e9dico para que le examinara el sistema nervioso y su estado ps\u00edquico. Al recibir resultados favorables del examen m\u00e9dico, habl\u00f3 con la Superiora de la casa, la Madre Irene, sobre la posibilidad de hacer pintar la imagen de Jes\u00fas Misericordioso. Me alegr\u00e9 mucho de saber que aquel sacerdote se ocupar\u00eda del asunto. El cuadro lo pint\u00f3, como es sabido, el pintor Kazimirowski, siguiendo las indicaciones de Sor Faustina. El artista realiz\u00f3 tambi\u00e9n esbozos m\u00e1s peque\u00f1os, as\u00ed lo deduzco, puesto que uno de ellos me lo trajo la hermana luego a Varsovia al volver de Vilna en el a\u00f1o 1936 y me pidi\u00f3 que lo colgara en la capilla de la casa o en la sala de congregaci\u00f3n, a\u00f1adiendo que as\u00ed lo deseaba el Se\u00f1or. Sin embargo, yo le expliqu\u00e9 que aquella imagen tan original sorprender\u00eda mucho a las hermanas y que entonces habr\u00eda que explicar a todas su origen, lo que resultar\u00eda dif\u00edcil. As\u00ed las cosas, guard\u00e9 el esbozo en el archivo, que m\u00e1s tarde se quem\u00f3 durante el levantamiento junto con toda la casa. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Actu\u00e9 de modo similar con la cuesti\u00f3n de la Coronilla a la Misericordia Divina. Cuando Sor Faustina me confi\u00f3 que Jes\u00fas le hab\u00eda ense\u00f1ado una oraci\u00f3n, que era una nueva coronilla, la escuch\u00e9 con atenci\u00f3n y ahora no me acuerdo muy bien de qu\u00e9 modo reaccion\u00e9: o bien no le respond\u00ed nada o, tal vez es posible que le dijera cualquier cosa. No obstante, m\u00e1s tarde volvi\u00f3 a m\u00ed y me propuso que si quer\u00eda, ella pod\u00eda escribirme aquella Coronilla en una hoja de papel: hasta el d\u00eda de hoy conservo esa hoja. Sin embargo, no di mi conformidad para rezarla en comunidad, explic\u00e1ndole que durante las oraciones nocturnas ya rez\u00e1bamos una coronilla similar a la misericordia Divina, que adem\u00e1s ten\u00eda indulgencia. Me contest\u00f3: <em>Pero esta es otra<\/em> &#8211; y ya no hablamos m\u00e1s de este tema. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Una vez en Vilna, Sor Faustina se dirigi\u00f3 hacia m\u00ed para decirme que el Se\u00f1or deseaba que se fundara una nueva congregaci\u00f3n dedicada exclusivamente a rendir honor a la Divina Misericordia. Deb\u00eda ser una orden de clausura. Aunque no lo expresara con palabras, se pod\u00eda notar que ella cre\u00eda que hab\u00eda sido llamada para fundar esa congregaci\u00f3n. Admit\u00ed esta idea como un proyecto para un futuro lejano, le expres\u00e9 mis dudas sobre si aquella idea ven\u00eda realmente de Dios y si Sor Faustina hab\u00eda discernido correctamente aquella inspiraci\u00f3n (como ejemplo de una comprensi\u00f3n err\u00f3nea de las llamadas de Dios le habl\u00e9 de San Francisco de As\u00eds quien al o\u00edr las palabras: <em>\u00a1Renueva mi Iglesia!,<\/em> se puso a reconstruir la iglesia de San Dami\u00e1n) y por eso le recomend\u00e9 rezar, reflexionar y esperar. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 De momento, el asunto qued\u00f3 silenciado, pero no por mucho tiempo, porqu\u00e9 Sor Faustina segu\u00eda estando pose\u00edda por aquella idea. Por eso, pronto volvi\u00f3 a hablarme de ello. Ante sus renovadas e insistentes peticiones, adopt\u00e9 una postura m\u00e1s decidida, especialmente al considerar la posibilidad de que dejara la congregaci\u00f3n. Pero yo le dec\u00eda que como Madre General era la responsable de la vocaci\u00f3n de las hermanas, y por lo tanto no le pod\u00eda dar mi conformidad a su prop\u00f3sito de dejar la Congregaci\u00f3n, sin antes haberlo considerado muy detenidamente y sin asegurarme de que aquello proced\u00eda de la voluntad de Dios, es decir, que no era una tentaci\u00f3n de Satan\u00e1s. La advert\u00ed mucho, pues Satan\u00e1s pod\u00eda querer apartarla de la vida religiosa para hacerla volver al mundo, y que en tal caso ya no ser\u00eda Sor Faustina sino que volver\u00eda a ser Helenka Kowalska. Entonces le dije: &#8211; <em>en estos momentos no tengo inspiraci\u00f3n alguna, por eso le sugiero que rece para que Dios me de la luz necesaria o alguna se\u00f1al, sea exterior o interior, para poder discernir bien el asunto.<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Hablamos acerca de aquel asunto varias veces y en una ocasi\u00f3n se fue apenada y dijo: <em>Entonces, \u00bftodo lo que oigo son alucinaciones?<\/em> Yo le res- pond\u00ed con toda sinceridad: &#8211; <em>no, hermana, noto que Usted tiene una potente luz de Dios, pero siempre es posible que la persona que experimenta tales vivencias a\u00f1ada de su propia cosecha ciertas cosas. Es posible que haya que fundar esta congregaci\u00f3n, pero dudo que Usted sea quien tenga que fundarla. Por lo tanto, \u00a1mejor esperemos!<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Entonces vi que sufr\u00eda mucho, se pod\u00eda ver lo doloroso que resultaba para ella pensar que pon\u00eda tener que dejar nuestra congregaci\u00f3n que tanto quer\u00eda (deseaba que su hermana tambi\u00e9n ingresara en ella). Por otra parte, le parec\u00eda que deb\u00eda cumplir con la voluntad de Dios, y por lo tanto aquellos a\u00f1os fueron, quiz\u00e1, los m\u00e1s duros y dif\u00edciles de su vida. En aquella \u00e9poca, sol\u00eda estar triste y apagada, pero siempre permaneci\u00f3 fiel a sus obligaciones. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Para ayudarla a encontrar el equilibrio an\u00edmico, y al mismo tiempo, procurando cortar con aquella situaci\u00f3n, despu\u00e9s de hablar con las consejeras del Consejo, la hice mudarse de Vilna a Cracovia en la primavera del a\u00f1o 1936. A mitad de camino se detuvo en Walend\u00f3w, donde permaneci\u00f3 varias semanas, y luego en Derdy, donde se precisaba su servicio por varios moti- vos. En aquel entonces, me sorprendi\u00f3 que en ambas casas las hermanas quedaran tan fascinadas con ella, como s\u00e9 con certeza, puesto que las hermanas expresaron su deseo de que se quedara con ellas. Su comporta- miento las edific\u00f3 much\u00edsimo. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 En Jozef\u00f3w, Sor Faustina fue destinada a trabajar en el jard\u00edn, pero su actitud interior permanec\u00eda inalterada. Segu\u00eda teniendo muchas dudas: \u00bfde- b\u00eda permanecer en la Congregaci\u00f3n o ten\u00eda que fundar una nueva? <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Sor Faustina sigui\u00f3 manteniendo correspondencia con el Padre M. Sopo\u0107ko, que la visit\u00f3 varias veces y pudo hablar con ella sobre el estado de su alma, pero s\u00f3lo de vez en cuando, puesto que en Cracovia la acompa\u00f1aba espiritualmente el Padre Andrasz SJ. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Al poco tiempo aparecieron s\u00edntomas de enfermedad pulmonar, por lo que a principios del oto\u00f1o de aquel a\u00f1o, fue ingresada en la cl\u00ednica de Pr\u0105dnik. Aconsejada por el doctor que la trataba, permaneci\u00f3 all\u00ed todo el invierno, con lo que su estado de salud mejor\u00f3 notablemente, hasta tal punto que pronto pudo volver a casa. All\u00ed volvi\u00f3 a colaborar en las tareas del jard\u00edn. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Me inform\u00f3 de sus intenciones de encontrarse con cierta persona, que seg\u00fan el P. Miguel Sopo\u0107ko podr\u00eda ser la persona apropiada para la futura congregaci\u00f3n, y que en aquellos d\u00edas deb\u00eda ir a \u0141agiewniki. Le di permiso pero finalmente no lleg\u00f3 a tener aquel encuentro. Cuando en 1937 me preparaba para llevar a cabo la visitaci\u00f3n del convento de Cracovia, pregunt\u00e9 a las consejeras del Consejo c\u00f3mo ve\u00edan la posibilidad de que Sor Faustina abandonara la Congregaci\u00f3n, ya que ella segu\u00eda con aquella misma inquietud referente a la nueva congregaci\u00f3n. Las consejeras me expresaron su conformidad, aunque a todas nos daba pena tener que perder a una hermana tan buena y fervorosa, pero por otra parte tem\u00edamos llevar la contraria a la voluntad de Dios. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Encontr\u00e9 a Sor Faustina muy tranquila, pero cuando tuvimos nuestro encuentro, de inmediato volvi\u00f3 a presentar su petici\u00f3n. Seg\u00fan nuestra resoluci\u00f3n anterior, le respond\u00ed sin detenerme a pensar, que estaba de acuerdo. Me di cuenta entonces, que se qued\u00f3 sorprendida y me pregunt\u00f3 si yo me ocupar\u00eda de realizar todas las formalidades que fueran necesarias. Cuando yo le dije que no sab\u00eda muy bien c\u00f3mo justificar que el motivo para dejar la Congregaci\u00f3n eran aquellas revelaciones interiores y apariciones, entonces ella me pidi\u00f3 que hablara con el Padre Andrasz SJ, el cual, como supimos m\u00e1s tarde, se encontraba ausente. Naturalmente acced\u00ed a su propuesta y nos separamos. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Aquel mismo d\u00eda por la tarde, me fui a nuestra casa de Rabka para pasar all\u00ed algunos d\u00edas, y al volver, segu\u00ed de cerca el comportamiento de Sor Faustina. Para mi mayor sorpresa, vi que realizaba todas sus obligaciones y deberes como si nada hubiera pasado, as\u00ed que esper\u00e9 un tiempo, y luego la llam\u00e9 y le pregunt\u00e9 si la cuesti\u00f3n de su partida segu\u00eda en pie. Entonces ella me respondi\u00f3 con sinceridad y simplicidad, que al darle yo plena libertad para decidir y actuar, sinti\u00f3 en su alma como si estuviera ante un precipicio negro, completamente sola y abandonada, incapaz de dar ni un solo paso en este asunto, con lo que se le fueron por completo las ganas de dejar la Congregaci\u00f3n. Hablamos de ello durante alg\u00fan tiempo con cordialidad, y desde entonces ya nunca m\u00e1s volvimos a hablar sobre aquella cuesti\u00f3n. Hoy, me parece que aquella oscuridad repentina del alma era la se\u00f1al de Dios que est\u00e1bamos esperando. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Durante la Semana Santa de 1938 Sor Faustina volvi\u00f3 a ser ingresada en la cl\u00ednica de Pr\u0105dnik, pues su primera estancia all\u00ed le hab\u00eda ido bien. En el Sanatorio, como la primera vez, Sor Faustina dej\u00f3 muy buena impresi\u00f3n, sorprendiendo a pacientes, enfermeras y a los m\u00e9dicos. All\u00ed fue donde la vi por \u00faltima vez. En Julio, estuve en \u00abJ\u00f3zef\u00f3w\u00bb y al saber que la enfermedad avanzaba r\u00e1pidamente, fui a visitarla. Nuestro \u00faltimo encuentro me dej\u00f3 la mejor impresi\u00f3n, y muy gratas memorias. Sor Faustina se puso muy feliz, llena de alegr\u00eda. Ella me cont\u00f3 con entusiasmo varios episodios de su estancia en el hospital, as\u00ed que la hora que ten\u00eda entre los dos autobuses se me pas\u00f3 volando. No hablamos de sus asuntos interiores; pero en el momento de despedirnos, me dijo llena de gozo: <em>Madrecita, podr\u00e1 leerlo todo<\/em>, y miraba hacia donde ten\u00eda sus notas, pero no daba la impresi\u00f3n de estar tan gravemente enferma, pues iba de su habitaci\u00f3n a la capilla. En agosto, sin embargo, me informaron de que su estado de salud se hab\u00eda agravado mucho. Por eso le escrib\u00ed unas rallas para mostrarle mi compasi\u00f3n por ella, y le record\u00e9 que el P. Sopo\u0107ko estar\u00eda en el S\u00ednodo de Cz\u0119stochowa, y que aprovechando la ocasi\u00f3n, seguro que la visitar\u00eda. Por lo visto aquellas palabras le dieron mucho consuelo, pues esta carta m\u00eda, despu\u00e9s de su muerte, se la encontraron entre las cartas de sus padres espirituales en un peque\u00f1o cofre, y como respuesta me mand\u00f3 una hermosa carta, que es la que pongo aqu\u00ed a continuaci\u00f3n. No tiene fecha, pero con certeza la escribi\u00f3 a finales de 1938.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u2020<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">J. M. J.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"> Querid\u00edsima Madrecita<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Le agradezco cordialmente el \u201esekretnik\u201d. Me agrad\u00f3 mucho. Le doy las gracias tambi\u00e9n por las noticias sobre el padre profesor Sopo\u0107ko. Es un sacerdote santo de verdad.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00a1Querid\u00edsima Madrecita! Me parece que \u00e9sta es nuestra \u00faltima conversaci\u00f3n en la tierra. Me siento muy d\u00e9bil y estoy escribiendo con una mano temblorosa. Sufro tanto cuanto soy capaz de soportar. Jes\u00fas no da por encima de las fuerzas. Si los sufrimientos son grandes, la gracia de Dios es potente. Conf\u00edo plenamente en Dios y en su santa voluntad. Me envuelve una a\u00f1oranza de Dios cada vez mayor. La muerte no me aterroriza, mi alma abunda en una gran serenidad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hago todav\u00eda todos los ejercicios espirituales, me levanto tambi\u00e9n para la Santa Misa, sin embargo no asisto a toda, porque me mareo. Me aprovecho tanto cuanto puedo de las gracias que Jes\u00fas nos dej\u00f3 en su Iglesia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> Querid\u00edsima Madrecita, le doy las gracias con el coraz\u00f3n lleno de agradecimiento por todo lo que he recibido de la Congregaci\u00f3n, desde el primer momento hasta ahora. Le agradezco, Madrecita, especialmente, una sincera compasi\u00f3n y las indicacio<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y ahora, en el esp\u00edritu de sumisi\u00f3n religiosa, humildemente le pido perd\u00f3n por no haber observado las reglas con exactitud, por haber dado un mal ejemplo a otras hermanas, por la falta de celo en toda la vida de conven- to, por todos los desagrados y sufrimientos que hubiera podido causar a la Madrecita, aunque inconscientemente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"> En los momentos dif\u00edciles, la bondad de la querid\u00edsima Madrecita era mi fuerza.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"> En el esp\u00edritu, me arrodillo a los pies de la querid\u00edsima Madrecita y le pido humildemente que me perdone todas mis transgresiones y le pido la bendici\u00f3n para la hora de la muerte.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"> Conf\u00edo en la potencia de las oraciones de la Madrecita y las queridas hermanas. Siento que me soporta alguna potencia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Perdone que escriba mal, pero la mano me tiembla y se entorpece.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"> Hasta la vista, querid\u00edsima Madrecita, nos veremos en el cielo, a los pies del trono de Dios. Y ahora, \u00a1que la Divina Misericordia sea glorificada en nosotros y a trav\u00e9s nuestro!<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"> Con el mayor respeto le beso las manitas de la Querid\u00edsima Madrecita pidiendo la oraci\u00f3n.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"> La mayor miseria y nulidad, sor Faustina<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Seis semanas m\u00e1s tarde ya no viv\u00eda, y tres semanas antes de morir, volvi\u00f3 del hospital de Pr\u0105dnik, para morir en casa entre sus hermanas de la Congregaci\u00f3n, y as\u00ed, el d\u00eda 5 de octubre, el Se\u00f1or la llam\u00f3 para la Casa del Padre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">m. Michaela Moraczewska<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"> \u201eJ\u00f3zef\u00f3w\u201d, 1948<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tweet&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. &nbsp; &#8230;&#8230;. Santa Mar\u00eda Faustina Kowalska &nbsp; DIARIO &nbsp; La Divina Misericordia &nbsp; en mi alma &#8230;.. &nbsp; &nbsp; &#8230;. Recuerdo de la madre Michaela Moraczewska Superiora General de la Congregaci\u00f3n de Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia en los a\u00f1os 1928-1946 Un ma\u00f1ana de primavera del a\u00f1o 1924, cuando era [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,7],"tags":[],"class_list":["post-42558","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-divulgacion","category-mis-dibujos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42558","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=42558"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42558\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42573,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42558\/revisions\/42573"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=42558"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=42558"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=42558"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}