{"id":26084,"date":"2013-10-01T16:04:46","date_gmt":"2013-10-01T14:04:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=26084"},"modified":"2013-10-01T16:04:46","modified_gmt":"2013-10-01T14:04:46","slug":"texto-completo-carta-del-papa-francisco-al-director-del-diario-italiano-la-repubblica","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/?p=26084","title":{"rendered":"TEXTO COMPLETO: Carta del Papa Francisco al director del diario italiano La Repubblica"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/twitter.com\/share?url=http%3A%2F%2Fwww.floracantabrica.com%2F%3Fp%3D26084&amp;count=none&amp;lang=es&amp;via=lorencincoreses&amp;related=Mujerverdosa&amp;text=TEXTO COMPLETO: Carta del Papa Francisco al director del diario italiano La Repubblica - Flora Cant\u00e1brica\" class=\"twitter-share-button\">Tweet<\/a><\/p><p>&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">VATICANO, 13 Sep. 13 \/ 10:31 am (<a href=\"http:\/\/www.aciprensa.com\/\" target=\"_self\"><strong>ACI<\/strong><\/a>).- El diario italiano La Repubblica public\u00f3 este mi\u00e9rcoles una larga carta escrita por el Papa Francisco en las que responde a algunas dudas sobre la fe planteadas durante este verano por Eugenio Scalfari, un famoso periodista conocido por su posici\u00f3n anti clerical.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En dos art\u00edculos publicados el 7 de julio y el 7 de agosto pasados, Scalfari fundador de La Repubblica, plantea preguntas al Pont\u00edfice sobre la Enc\u00edclica Lumen Fidei (La luz de la fe). A continuaci\u00f3n el texto completo de la carta del Papa:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Apreciado doctor Scalfari:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Es con profunda cordialidad que al menos a grandes rasgos quisiera intentar responder a la carta que, desde las p\u00e1ginas de La Repubblica, se ha querido dirigir a m\u00ed el 7 de julio con una serie de reflexiones personales, que luego ha enriquecido en las p\u00e1ginas del mismo diario el 7 de agosto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Le agradezco, en primer lugar, por la atenci\u00f3n con la que ley\u00f3 la enc\u00edclica Lumen Fidei. La cual en la intenci\u00f3n de mi amado predecesor, <a href=\"http:\/\/www.aciprensa.com\/benedictoxvi\/index.html\">Benedicto XVI<\/a>, que la concibi\u00f3 y escribi\u00f3 en gran parte, y la que con gratitud, hered\u00e9, se dirige no solo a confirmar en la fe en Jesucristo a aquellos que en aquella ya se reconocen, sino tambi\u00e9n para despertar un di\u00e1logo sincero y riguroso con los que, como usted, se definen como \u00abun no creyente por muchos a\u00f1os, interesado y fascinado por la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas de Nazaret\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Por lo tanto, creo que es muy positivo, no solo para nosotros individualmente, sino tambi\u00e9n para la sociedad en la que vivimos, detenernos para conversar sobre algo tan importante como la fe, que se refiere a la predicaci\u00f3n y a la figura de Jes\u00fas. Creo que hay, en particular, dos circunstancias que hacen que este di\u00e1logo sea hoy sea un deber y algo valioso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;..<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Como se sabe, uno de los principales objetivos del <a href=\"http:\/\/www.aciprensa.com\/Docum\/concil-vatic.htm\">Concilio Vaticano II<\/a>, querido por el Papa Juan XXIII y por el ministerio de los papas, es la sensibilidad y contribuci\u00f3n que cada uno, desde entonces hasta ahora, ha dado seg\u00fan el patr\u00f3n establecido por el Concilio. La primera de las circunstancias \u2013como se recuerda en las p\u00e1ginas iniciales de la Enc\u00edclica\u2013 deriva del hecho que a lo largo de los siglos de la modernidad se produjo una paradoja: la fe cristiana, cuya novedad e incidencia sobre la <a href=\"http:\/\/www.aciprensa.com\/vida\">vida<\/a> del hombre desde el principio han sido expresados precisamente a trav\u00e9s del s\u00edmbolo de la luz, a menudo ha sido calificada como la oscuridad de la superstici\u00f3n que se opone a la luz de la raz\u00f3n. As\u00ed, entre la <a href=\"http:\/\/www.aciprensa.com\/iglesia\/index.html\">Iglesia<\/a> y la cultura de inspiraci\u00f3n cristiana por una parte, y la cultura moderna de car\u00e1cter iluminista, por otra, se ha llegado a la incomunicaci\u00f3n. Ahora ha llegado el momento y el Vaticano II ha inaugurado justamente la estaci\u00f3n de un di\u00e1logo abierto y sin prejuicios que vuelva a abrir las puertas para un encuentro serio y fruct\u00edfero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;..<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">La segunda circunstancia, para quien busca ser fiel al don de seguir a Jes\u00fas en la luz de la fe, viene del hecho de que este di\u00e1logo no es un accesorio secundario de la existencia del creyente: es en cambio una expresi\u00f3n \u00edntima e indispensable. Perm\u00edtame citarle una afirmaci\u00f3n en mi opini\u00f3n muy importante de la Enc\u00edclica: visto que la verdad testimoniada por la fe es aquella del amor \u2013subraya\u2013 \u00abest\u00e1 claro que la fe no es intransigente, sino que crece en la convivencia que respeta al otro. El creyente no es arrogante; por el contrario, la verdad lo hace humilde, consciente de que, m\u00e1s que poseerla nosotros, es ella la que nos abraza y nos posee. Lejos de ponernos r\u00edgidos, la seguridad de la fe nos pone en camino, y hace posible el testimonio y el di\u00e1logo con todos\u00bb ( n. 34 ). Este es el esp\u00edritu que anima las palabras que le escribo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">La fe, para m\u00ed, nace de un encuentro con Jes\u00fas. Un encuentro personal, que ha tocado mi coraz\u00f3n y ha dado una direcci\u00f3n y un nuevo sentido a mi existencia. Pero al mismo tiempo es un encuentro que fue posible gracias a la comunidad de fe en la que viv\u00ed gracias a la cual encontr\u00e9 el acceso a la sabidur\u00eda de las Sagradas Escrituras, a la vida nueva que como agua brota de Jes\u00fas a trav\u00e9s de los <a href=\"http:\/\/www.aciprensa.com\/sacramentos\/index.html\">sacramentos<\/a>, de la fraternidad con todos y del servicio a los pobres, imagen verdadera del Se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;&#8230;<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Sin la Iglesia \u2013cr\u00e9ame\u2013, no habr\u00eda sido capaz de encontrar a Jes\u00fas, siendo consciente de que el inmenso don de la fe se conserva en los fr\u00e1giles odres de barro de nuestra humanidad. Y es aqu\u00ed precisamente, a partir de esta experiencia personal de fe vivida en la Iglesia, que me siento c\u00f3modo al escuchar sus preguntas y en buscar, junto a usted, el camino a trav\u00e9s del cual podamos, quiz\u00e1s, comenzar a hacer una parte del camino juntos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;..<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Perd\u00f3neme si no sigo paso a paso los argumentos propuestos por usted en el editorial del 7 de julio. A m\u00ed me parece m\u00e1s fruct\u00edfero \u2013o por lo menos es m\u00e1s agradable para m\u00ed\u2013 ir de una determinada manera al coraz\u00f3n de sus consideraciones. No entro ni siquiera en el modo de exposici\u00f3n seguida por la Enc\u00edclica, en la que usted advierte la falta de una secci\u00f3n dedicada espec\u00edficamente a la experiencia hist\u00f3rica de Jes\u00fas de Nazaret.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Observo \u00fanicamente, para empezar, que un an\u00e1lisis de este tipo no es secundario. Se trata de hecho, siguiendo despu\u00e9s la l\u00f3gica que gu\u00eda el desarrollo de la Enc\u00edclica, de centrar la atenci\u00f3n sobre el significado de lo que Jes\u00fas dijo e hizo y as\u00ed, en \u00faltima instancia, de lo que Jes\u00fas fue y es para nosotros. Las cartas de Pablo y el evangelio de Juan, a los que se hace especial referencia en la Enc\u00edclica, se construyen, de hecho, en el s\u00f3lido fundamento del ministerio mesi\u00e1nico de Jes\u00fas de Nazaret, que llegan a su auge resolutivo en la <a href=\"http:\/\/www.aciprensa.com\/fiestas\/pascua\/index.html\">Pascua<\/a> de muerte y resurrecci\u00f3n. As\u00ed es que, es necesario confrontarse con Jes\u00fas, dir\u00eda yo, en la realidad y la rudeza de su historia, as\u00ed como se nos relata sobre todo en el Evangelio m\u00e1s antiguo, el de Marcos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Observamos entonces que el \u00abesc\u00e1ndalo\u00bb que la palabra y la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas causan alrededor de \u00c9l, derivan de su extraordinaria \u00abautoridad\u00bb: una palabra, esta, atestiguada desde el Evangelio de Marcos, pero que no es f\u00e1cil expresar bien en italiano. La palabra griega es \u00abexousia2, que literalmente se refiere a lo que \u00abviene del ser\u00bb, de lo que es. No se trata de algo externo o forzado, sino de algo que emana de su interior y que se impone por s\u00ed mismo. Jes\u00fas realmente golpea, confunde, innova \u2013como \u00c9l mismo dice\u2013 a partir de su relaci\u00f3n con Dios, llamado familiarmente Abb\u00e0, lo que le da a esta \u00abautoridad\u00bb para que \u00e9l la emplee a favor de los hombres.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;&#8230;<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">As\u00ed, Jes\u00fas predica \u00abcomo quien tiene autoridad\u00bb, cura, llama a sus disc\u00edpulos a seguirle, perdona&#8230; cosas todas que en el Antiguo Testamento, son de Dios y solo de Dios. La pregunta que m\u00e1s retorna en el Evangelio de Marcos es: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es este que &#8230;?\u00bb , y que tiene que ver con la identidad de Jes\u00fas, nace de la constataci\u00f3n de una autoridad diferente a la del mundo, una autoridad que no tiene la intenci\u00f3n de ejercer el poder sobre los dem\u00e1s, sino la de servir, darles la libertad y la plenitud de la vida. Y esto al punto de jugarse la propia vida, hasta experimentar la incomprensi\u00f3n, la traici\u00f3n, el rechazo; hasta ser condenado a muerte, hasta caer en el estado de abandono sobre la <a href=\"http:\/\/www.aciprensa.com\/Catecismo\/lacruz.htm\">cruz<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Pero Jes\u00fas se mantuvo fiel a Dios hasta el final. Y es precisamente entonces \u2013como exclama el centuri\u00f3n romano al pie de la cruz, en el Evangelio de Marcos\u2013, cuando Jes\u00fas se muestra, parad\u00f3jicamente, \u00a1como el Hijo de Dios! Hijo de un Dios que es amor y que quiere, con todo su ser, que el hombre, cada hombre, se descubra y viva tambi\u00e9n \u00e9l como su verdadero hijo. Esto, para la fe cristiana, est\u00e1 certificado por el hecho de que Jes\u00fas ha resucitado: no para demostrar el triunfo sobre aquellos que lo han rechazado, sino para dar fe de que el amor de Dios es m\u00e1s fuerte que la muerte, que el perd\u00f3n de Dios es m\u00e1s fuerte que todo pecado, y que vale la pena emplear la propia vida, hasta el final, para dar testimonio de este gran regalo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">La fe cristiana cree esto: que Jes\u00fas es el Hijo de Dios que vino a dar su vida para abrir a todos el camino del amor. Por lo tanto tiene raz\u00f3n, querido doctor Scalfari , cuando ve en la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios la piedra angular de la fe cristiana. Tertuliano escrib\u00eda: \u00abcaro cardo salutis\u00bb, la carne (de Cristo) es la base de la salvaci\u00f3n. Porque la encarnaci\u00f3n, es decir, el hecho de que el Hijo de Dios haya venido en nuestra carne y haya compartido alegr\u00edas y tristezas, triunfos y derrotas de nuestra existencia, hasta el grito de la cruz, experimentando todo en el amor y en la fidelidad al Abb\u00e0, testimonia el incre\u00edble amor que Dios tiene respecto a cada hombre, el valor inestimable que le reconoce.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Cada uno de nosotros, por lo tanto, est\u00e1 llamado a hacer suya la mirada y la elecci\u00f3n del amor de Jes\u00fas, para entrar en su manera de ser, de pensar y de actuar. Esta es la fe, con todas las expresiones que se describen puntualmente en la Enc\u00edclica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Siempre en el editorial del 7 de julio, usted me pregunta tambi\u00e9n c\u00f3mo entender la originalidad de la fe cristiana, ya que esta se basa precisamente en la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, en comparaci\u00f3n con otras creencias que giran en torno a la absoluta trascendencia de Dios. La originalidad, dir\u00eda yo, radica en el hecho de que la fe nos hace part\u00edcipes, en Jes\u00fas, en la relaci\u00f3n que \u00c9l tiene con Dios, que es Abb\u00e0 y, de este modo, en la relaci\u00f3n que \u00c9l tiene con todos los dem\u00e1s hombres, incluidos los enemigos, en signo del amor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En otras palabras, la filiaci\u00f3n de Jes\u00fas, como ella se presenta a la fe cristiana, no se revel\u00f3 para marcar una separaci\u00f3n insuperable entre Jes\u00fas y todos los dem\u00e1s: sino para decirnos que, en \u00c9l, todos estamos llamados a ser hijos del \u00fanico Padre y hermanos entre nosotros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;..<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">La singularidad de Jes\u00fas es para la comunicaci\u00f3n y no para la exclusi\u00f3n. Por cierto, de aquello se deduce tambi\u00e9n \u2013y no es poca cosa\u2013, aquella distinci\u00f3n entre la esfera religiosa y la esfera pol\u00edtica, que est\u00e1 consagrado en el \u00abdar a Dios lo que es de Dios y al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar\u00bb, afirmada claramente por Jes\u00fas y en la que, con gran trabajo, se ha construido la historia de Occidente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;..<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">La Iglesia, por lo tanto, est\u00e1 llamada a difundir la levadura y la sal del Evangelio, y por lo tanto, el amor y la misericordia de Dios que llega a todos los hombres, apuntando a la meta ultraterrena y definitiva de nuestro destino, mientras que a la sociedad civil y pol\u00edtica le toca la dif\u00edcil tarea de articular y encarnar en la justicia y en la solidaridad, en el derecho y en la paz, una vida cada vez m\u00e1s humana. Para los que viven la fe cristiana, eso no significa escapar del mundo o de la investigaci\u00f3n de cualquier hegemon\u00eda, sino al servicio de la humanidad, a todo el hombre y a todos los hombres, a partir de la periferia de la historia y suscitando el sentido de la esperanza que impulsa a hacer el bien a pesar de todo y mirando siempre m\u00e1s all\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Usted me pregunta tambi\u00e9n, al t\u00e9rmino de su primer art\u00edculo, \u00bfqu\u00e9 debemos decirle a nuestros hermanos jud\u00edos sobre la promesa hecha a ellos por Dios?: \u00bfacaso qued\u00f3 en el vac\u00edo? Es esta \u2013cr\u00e9ame\u2013 una pregunta que nos desaf\u00eda radicalmente, como cristianos, ya que con la ayuda de Dios, especialmente a partir del Concilio Vaticano II, hemos descubierto que el pueblo jud\u00edo sigue siendo para nosotros, la ra\u00edz santa de la que germin\u00f3 Jes\u00fas. Tambi\u00e9n yo, en la amistad que he cultivado a lo largo de todos estos a\u00f1os con nuestros hermanos jud\u00edos en Argentina muchas veces me cuestion\u00e9 ante Dios en la oraci\u00f3n, sobre todo cuando la mente se iba al recuerdo de la terrible experiencia de la Shoah. Lo que puedo decirle, con el ap\u00f3stol Pablo, es que nunca ha fallado la fidelidad de Dios a su alianza con Israel y que, a trav\u00e9s de las pruebas terribles de estos siglos, los jud\u00edos han conservado su fe en Dios. Y por esto, con ellos nunca seremos lo suficientemente agradecidos como Iglesia, sino tambi\u00e9n como humanidad. Ellos justamente perseverando en la fe en el Dios de la alianza los invitan a todos, tambi\u00e9n a nosotros cristianos, al estar siempre a la espera, como los peregrinos, del regreso del Se\u00f1or y que por lo tanto, siempre debemos estar abiertos a \u00c9l y nunca cerrarnos ante lo que ya hemos alcanzado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">,,,,,,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">,,,,,,<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Llego as\u00ed a las tres preguntas que me pone en el art\u00edculo del 7 de agosto. Me parece que, en los dos primeros, lo que su coraz\u00f3n quiere es entender la actitud de la Iglesia hacia los que no comparten la fe de Jes\u00fas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En primer lugar, me pregunta si el Dios de los cristianos perdona a los que no creen y no buscan la fe. Teniendo en cuenta que \u2013y esa es la clave\u2013 la misericordia de Dios no tiene l\u00edmites si nos dirigimos a \u00c9l con un coraz\u00f3n sincero y contrito, la cuesti\u00f3n para quienes no creen en Dios es la de obedecer su propia conciencia. El pecado, a\u00fan para los que no tienen fe, existe cuando se va contra la conciencia. Escuchar y obedecerla significa de hecho, decidir ante lo que se percibe como bueno o como malo. Y en esta decisi\u00f3n se juega la bondad o la maldad de nuestras acciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En segundo lugar, usted me pregunta si el pensamiento seg\u00fan el cual no existe ning\u00fan absoluto, y por lo tanto ninguna verdad absoluta, sino solo una serie de verdades relativas y subjetivas, se trate de un error o de un pecado. Para empezar, yo no hablar\u00eda, ni siquiera para quien cree, de una verdad \u00ababsoluta\u00bb, en el sentido de que absoluto es aquello que est\u00e1 desatado, es decir, que sin ning\u00fan tipo de relaci\u00f3n. Ahora, la verdad, seg\u00fan la fe cristiana, es el amor de Dios hacia nosotros en Cristo Jes\u00fas. Por lo tanto, \u00a1la verdad es una relaci\u00f3n! A tal punto que cada uno de nosotros la toma, la verdad, y la expresa a partir de s\u00ed mismo: de su historia y cultura, de la situaci\u00f3n en la que vive, etc.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Esto no quiere decir que la verdad es subjetiva y variable, ni mucho menos. Pero s\u00ed significa que se nos da siempre y \u00fanicamente como un camino y una vida. \u00bfNo lo dijo acaso el mismo Jes\u00fas: \u00abYo soy el camino, la verdad y la vida\u00bb? En otras palabras, la verdad es en definitiva todo un uno con el amor, requiere la humildad y la apertura para ser encontrada, acogida y expresada. Por lo tanto, hay que entender bien las condiciones y, quiz\u00e1s, para salir de los confines de una contraposici\u00f3n&#8230; absoluta, replantear en profundidad el tema. Creo que esto es hoy una necesidad imperiosa para entablar aquel di\u00e1logo pac\u00edfico y constructivo que deseaba desde el comienzo de esta mi opini\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En la \u00faltima pregunta me interroga si, con la desaparici\u00f3n del hombre sobre la tierra, desaparecer\u00e1 tambi\u00e9n el pensamiento capaz de pensar en Dios. Es verdad, la grandeza del hombre est\u00e1 en ser capaz de pensar en Dios. Y por lo tanto, en el poder vivir una relaci\u00f3n consciente y responsable con \u00c9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Pero la relaci\u00f3n es entre dos realidades. Dios \u2013este es mi pensamiento y esta es mi experiencia, \u00a1y cu\u00e1ntos, ayer y hoy lo comparten!\u2013, no es una idea, aunque sea un alto fruto del resultado del pensamiento del hombre. Dios es una realidad con la \u00abR\u00bb may\u00fascula. Jes\u00fas lo revela \u2013y tiene una relaci\u00f3n viva con \u00c9l\u2013, como un Padre de infinita bondad y misericordia. Dios no depende, por lo tanto, de nuestra forma de pensar. Y de otro lado, mismo cuanto terminar\u00e1 la vida del hombre sobre la tierra \u2013y para la fe cristiana de todos modos, este mundo as\u00ed como lo conocemos est\u00e1 destinado a tener un fin\u2013 el hombre no acabar\u00e1 de existir, y en una manera que nosotros no sabemos, tampoco el universo que fue creado con \u00e9l. La Escritura habla de \u00abcielos nuevos y tierra nueva\u00bb y afirma que, al final, en el d\u00f3nde y en el cu\u00e1ndo, que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de nosotros, pero hacia el cual, en la fe tendemos con deseo y espera, Dios ser\u00e1 \u00abtodo en todos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;..<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Estimado doctor Scalfari, concluyo as\u00ed mis reflexiones, suscitadas por lo que ha querido decirme y preguntarme. Ac\u00f3jalas como una respuesta tentativa y provisional, pero sincera y confiada, con la invitaci\u00f3n que le hice de andar una parte del camino juntos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;..<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">La Iglesia, cr\u00e9ame, a pesar de todos los retrasos, infidelidades, errores y pecados que haya cometido y todav\u00eda pueda cometer en los que la componen, no tiene otro sentido ni prop\u00f3sito que no sea vivir y dar testimonio de Jes\u00fas: \u00c9l que fue enviado por el Abb\u00e0 \u00abpara anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberaci\u00f3n a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u00bb (Lc. 4, 18-19).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Con fraternal cercan\u00eda,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">&#8230;&#8230;&#8230;.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Francisco<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tweet&#8230;&#8230;&#8230;. &#8230;&#8230;&#8230; VATICANO, 13 Sep. 13 \/ 10:31 am (ACI).- El diario italiano La Repubblica public\u00f3 este mi\u00e9rcoles una larga carta escrita por el Papa Francisco en las que responde a algunas dudas sobre la fe planteadas durante este verano por Eugenio Scalfari, un famoso periodista conocido por su posici\u00f3n anti clerical. &#8230;.. &#8230;&#8230;. En [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26084","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-flora"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26084","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26084"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26084\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26087,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26084\/revisions\/26087"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26084"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26084"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.floracantabrica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26084"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}